viernes, diciembre 30, 2005

Don Quijote ecologista

Anoche tuvimos tertulia en Melrose Place. Una charla muy interesante. Cuando llegué del gimnasio (en el que asistí estupefacto en directo a diversas transacciones de droga vía móvil. Que entre las piezas allí reunidas había varios narcotraficantes no me cabía ninguna duda, pero es que con la Nochevieja a la vuelta de la esquina resultaba muy llamativo ver a los musculitos haciendo pesas sin separase de sus móviles de última generación e interrumpiendo sus "super-series al fallo muscular" para atender las constantes llamadas de los clientes rezagados), decía que cuando llegué a casa estaban charlando tranquilamente algunos miembros de la "Mancomunidad del Caos" con unos pocos invitados. Entre ellos estaba el guitarrista del grupo alicantino "Alea", que nos puso en exclusiva el master de su último videoclip y nos contó muchas curiosidades sobre un rodaje de este tipo y del mundo de la música profesional en general (impagable su relato de cuando Deborah Ombres los entrevistó en su programa "Hot" de la MTV).

También estaba P, un personaje muy curioso que ha terminado su carrera de Geografía y está preparando su tesis, que versa sobre "La interrelación del hombre con la Naturaleza en el País Valenciano en el siglo XVIII". Ahí es nada. Pero lo que parece un pestiño así de primeras, explicado con la gracia de P. (que le ha dado un enfoque muy original al tema y se ha documentado profusamente) se convirtió en toda una "master class" que derivó en un debate sobre el ecologismo (que no es muy sabido pero al parecer en el siglo XVIII empezaron los primeros movimientos de conciencia ecológica).

Vaya por delante que yo respeto mucho el ecologismo como folosofía personal pero por lo general sus manifestaciones concretas me parecen un poco utópicas y cándidas (en el malicioso sentido que le dio Voltaire a esta palabra). Les puse un ejemplo muy sencillo que me había pasado esa misma mañana en el trabajo: recibí unos documentos de un cliente por e-mail en el que se advertía en grandes letras que antes de imprimir dichos documentos tuviera en mente mi responsabilidad con el ecosistema, etc, etc… Ese detalle le honra al emisor, si no fuera porque esa misma mañana (debido al cambio de nombre de mi empresa de cara al año 2006) habíamos tirado a la basura más de 10 grandes cajas de sobres, facturas e impresos con el membrete caduco. Y como no hay contenedor de reciclaje de papel cerca de nuestra sede, nadie quiso cargar con todo ese peso en busca de un contenedor de reciclaje (que por otra parte nadie sabía dónde hay uno cercano). Resultado: mientras el mensaje me exhortaba a no imprimir el documento por no "malgastar" unos cuantos folios, nosotros estábamos tirando a la basura cajas y cajas sin estrenar con kilos de papel inmaculado. Una paradoja de lo que significa el ecologismo en nuestros días: mientras unos pocos soñadores luchan esas pequeñas batallas diarias (el granito de arena, digno de encomio) la maquinaria consumista sigue su despiadado curso arrollándolo todo a su paso (el desierto).

Puse otro ejemplo: hace dos fines de semana la familia Micropene se reunió en una preciosa casa rural en la alicantina Vall de La Guar. Somos una familia numerosa y bastante desperdigada por lo que reunirnos todo el clan (bueno todo no, porque por desgracia hay uno que ya no volverá a estar y cuyo hueco nunca jamás se podrá rellenar) era el mejor regalo navideño que podíamos hacerle a nuestros padres. La casa rural la regenta un matrimonio muy curioso. Son dos exhippies sesentones (él español, ella alemana) que se han retirado a ese lugar paradisíaco, lo han reformado y lo alquilan para ganarse la vida. Son ecologistas radicales (auténticos talibanes del ecosistema) y hay que cumplir unas estrictas reglas de respeto al medio ambiente para hospedarse allí. Hay que separar los residuos orgánicos, hay que moderar el consumo de energía innecesaria, etc… En el pequeño pero muy acogedor restaurante sirven comida ecológica procedente de su autocultivo. No tienen coche y se desplazan en caballos enanos (pensé que eran ponis pero me aclaró que eran caballos prehistóricos (?!), una raza que no había crecido mucho durante su evolución y que son los mismos que hay pintados en Altamira (?!!!)). Te los podías cruzar cuando volvían de recoger leña por el monte, en una imagen muy bucólica del matrimonio tirando de sus caballitos cavernícolas cargados de fardos de leña.

Bueno, al grano, la cuestión es que en una entrañable tertulia que tuvimos con el exhippy, sentados al sol y al calor de una botella de buen vino de su bodega, mi hermano "Feiulle Morte" y yo con mucha sutileza fuimos sonsacándole pequeñas traiciones al espíritu ecologista puro, que son ineludibles en el día a día. Hasta que al final, en una maniobra de pinza lo acorralamos y tuvo que reconocer que aunque los tomates y las alcachofas eran de su auto-cultivo ecológico, no tenía más cojones que pasar por el aro y comprar las patatas en el supermercado como todo hijo de vecino, porque aquella tierra no era apta para según que cultivos.

Pero seguía defendiéndose con sus teorías cuando el destino quiso que un avión reactor cruzara el cielo a mucha altura por encima de nuestras cabezas, dejando su blanca estela de columnas paralelas de humo en la atmósfera. Lo miré con lástima y no tuve más remedio que darle el descabello diciéndole que ese cacharro que acababa de sobrevolarnos contaminaba en un segundo mucho más que todo lo que él pueda reciclar en un año, aunque se peinara todos los días con un bote entero de laca cargadita de FCC.

Creo que le jodí el día porque a partir de ese momento se mostró huraño y reconcentrado en sí mismo, supongo que recordando tiempos mejores.

jueves, diciembre 29, 2005

FELIZ DOS MIL SEIS

¿Y que puñetas le gritamos este año a Ramon Garcia??

Se admiten propuestas.

Abrazos y besos para todos.

Los cansados

martes, diciembre 27, 2005

La Torre de Babel

Una cosa que me sorprendió mucho cuando me instalé en "Melrose Place" era la enorme cantidad de productos cosméticos que hay en los aseos, teniendo en cuenta que entre los moradores permanentes no hay mujeres ni metrosexuales confesos. La explicación es sencilla: son los productos que los y las (más las que los) residentes temporales se han ido dejando olvidados al partir, o donan generosamente a la comunidad para su uso, cuando abandonan la casa.

Pero la mayoría de estos productos tienen la peculiaridad de provenir de países muy variopintos y exóticos. [Dos detalles que demuestran que no exagero al comparar aquello con la sede de Naciones Unidas: la última cuchipanda que se armó allí hace pocos días era con suecas y franceses. Sobre una mesa se amontonan las felicitaciones navideñas procedentes de todas partes del planeta: la última –recibida ayer- procede de Indonesia, y acompañando al típico chritmas (que supongo que costaría lo suyo de encontrar en un país musulmán) venía un CD conteniendo una única canción: el último hit de un grupo indonesio de nombre impronunciable, que por lo visto arrasa en las listas de aquel país. Una canción espantosa, que me he descubierto a mí mismo –horrorizado- tarareando esta mañana cuando venía a trabajar (la escuchamos varias veces para poder dar crédito a nuestros oídos, y al parecer la pegadiza melodía se ha vengado de mis chuflas instalándose en mi cerebro)].

La cuestión es que las indicaciones de muchos de los envases de estos productos están escritas en unas lenguas muy raras; y ya me han advertido que me ande con ojo, y que sólo use los que sepa a ciencia cierta lo que contienen porque ya se han llevado alguna sorpresa desagradable cuando, al levantarse legañosos por la mañana, han tirado de lo primero que había a mano.

Y claro, como a uno le encantan las sorpresas desagradables, esta mañana ha decidido experimentar un poco con esa "media melenita desgreñada" que no le acaba de convencer. Así que tras desechar un bote con la foto de un perro (supongo que será el champú de "Miniyo", la mascota canina de la casa) he echado un vistazo a la droguería internacional. Tras muchas dudas me he decidido por un intrigante bote que en alguna lengua nórdica decía algo así como: Tommekpa (pero con letras muy raras y esa "o" atravesada por un rayo que le ponían en los tebeos de Astérix a los vikingos). Pero como venía avalado por el anagrama de Pantene, he deducido que sería algo para enguarrinarse el pelo; así que me he echado mi ración de Tommekpa y ha resultado ser una espuma color ocre que no presagiaba nada bueno. Efectivamente: he llegado al trabajo con un peinado a medio camino entre el presidente del Betis y el protagonista de "Cabeza Borradora" (si tuviera de verdad la cabeza borradora, lo primero que haría sería borrar la dichosa cancioncita indonesia de mi disco duro antes de que me empiece a gustar de verdad).

Este indomable peinado (que bien podría lucir el propietario del televisivo pub "Cheers") no ha habido forma de hacerlo bajar de su nube ni con la intervención de peine y agua (parece que estos nórdicos nos llevan ventaja en esto de la arquitectura capilar) y aunque luce un sol cegador, he tenido que incrustarme las gafas de sol en la cabeza (como el bakala que sale en Buenafuente) para amortiguar un poco el impacto estético.

Y como no escarmiento, para mañana ya le tengo echado el ojo a otra misteriosa botellita rotulada en crípticos caracteres balcánicos.

viernes, diciembre 23, 2005

Menudo panorama...

Ayer regresaba de pasar unos días en Barcelona con mi ex, V, cuando recibo una llamada de Melrose Place advirtiendo que esa noche iba a haber "ambientazo" en la casa. "Ambientazo" era un eufemismo de fiestón de mil pares de cojones. Resultado: aquí estoy en el trabajo sin haber dormido, con un resacón apocalíptico (bueno, resaca no, porque no he dormido, osea que debe ser todavía la intoxicación) y con la comida de empresa a las 2.

"Señor, perdónales, que no saben lo que hacen".

viernes, diciembre 16, 2005

Bendito cloroformo

Anoche fui a ver un concierto. Realmente fui un poco por compromiso porque hablando de trabajo con un cliente que es batería de un grupo de rock, y que sabía que yo también la tocaba (he dicho bien "tocaba": primera persona del singular del pretérito imperfecto de indicativo del verbo tocar, que curiosamente viene de la onomatopeya "toc", por lo que nunca un verbo pudo estar mejor empleado porque yo más que interpretar la batería hacía "toc, toc, toc"), me hizo una consulta sobre unas nuevas baquetas que han salido y de paso me comentó que esa misma noche actuaban en "El Castillo del Rey Loco" de Sant Vicent del Raspeig (Alicante). Dado que él había tenido la deferencia de acudir a uno de mis últimos conciertos con la banda, le devolví la visita. (Por cierto, a ver si algún día cuento alguna batallita de la banda, porque darían para escribir no ya un post, sino un tocho de libro de aventuras (téngase en cuenta que han sido 9 largos años dando la murga). Ya he nombrado alguna vez a Almax (el guitarrista), que es todo un personaje y manatial inagotable de anécdotas bizarras, pero nunca he hablado de los innumerables elementos que han pasado por los numerosos cambios de formación del largo periplo de la banda: "Tarzán" Mauro, "el Ruso", "Trastornao", "el Daga", "el Loco" (que llevó a juicio a Almax por amenazas de muerte. Juicio que perdió porque demostramos documentalmente que era un enfermo mental, aunque algo de cierto había en lo de las amenazas; bien merecidas, por supuesto), y -last but not least- "el Vampiro" [aunque este último da para un libro él solito]).

"El Castillo del Rey Loco" es un local indescriptible, pero lo voy a intentar: lo lleva un viejo rockero medio sonado que está obsesionado con nosequé castillo que hay en Alemania que construyó un rey absolutista de aquéllos que por puro capricho se marcó un monumental chiringuito en un inaccesible peñasco a orillas de un río, que supongo que conociendo los medios técnicos de la época debió costarle la vida a un buen número de desdichados. La verdad es que es raro que no me sepa bien la historia, ya que este señor me la cuenta cada puñetera vez que voy allí (antes solía ir mucho con los de la banda ya que teníamos el local de ensayo muy cerca, y al acabar nos pasábamos a tomar unas cervezas y a charlar con nuestro "rey loco"). Cómo será su obsesión que el local está decorado como un castillo, y de las paredes cuelgan no menos de 8 cuadros con enormes fotos del dichoso castillo, pero lo más gracioso es que no son fotografías, sino puzzles de cientos de piezas, que le habrán llevado sus buenas horas de completar. Para rematar la descripción del personaje, sólo añadir que ayer llevaba su sempiterno chaleco de sheriff (un imperdonable anacronismo, supongo que es su intento de conjugar el clasicismo con la modernidad en su castillo rockero), sobre el que cuelgan las guedejas ya canosas de su rala cabellera.

Poco público, pero muy marrullero. Aguanté seis temas y me marché sin despedir (hoy le he pasado un e-mail dejando constancia de que estuve allí). Aunque tenía el cuerpo rumboso, me tomé una agua con gas porque estos días se celebran la inmensa mayoría de comidas navideñas de las empresas y Alicante está literalmente sitiada por los escuadrones de la muerte (cosa que, por otra parte, veo muy bien para ver si acaban de una vez por todas con esa sangría en que se ha convertido el asfalto español).

Conduciendo de vuelta a mi nuevo hogar ya me estaba anticipando lo peor: llegar a las tantas con ganas de coger la cama y rematar el "Werther" de Goethe (irrebatible obra de arte y piedra fundacional del romanticismo decimonónico alemán) y encontrarte con una disparatada francachela unisex y multirracial sin venir a cuento un jueves laborable. Lo más gracioso de todo es que en esta exhibición de atrocidades en sólo una semana ya he logrado colgarme el sambenito de bicho raro, simplemente porque algún que otro día he preferido el recogimiento de mi austero cubil (la habitación de la pensión donde se hospedaba Don Ramón y Cajal en Madrid era la Suite Royal del Sheraton al lado de mi cuarto. A ver si inauguran ya el puto Ikea-Alicante) mientras fuera se desencadenaba el "Kaliyuga". Cuál no fue mi sorpresa al encontrarme la casa en un remanso de paz y tenue oscuridad, y a un solo miembro de la "Hermandad del Caos" plácidamente recostado en uno de los sofás, disponiéndose a ver en el DVD "Charade". Así que me apunté a la sesión de cine. ¡Qué películas se hacían en aquellos tiempos, señores! ¡Qué actores! Un Cary Grant otoñal pero en plenitud de sus dotes de galán inmortal, una Audrey Hepburn irresistiblemente glamourosa (ya no hay actrices con ese estilazo y esa clase sobrehumana). ¡Qué secundarios de lujo! Un Walter Mathau simplemente brutal, y un durísimo James Coburn cuya voz en versión original hacía parecer que hablara desde dentro de una tubería. Lo de verla en versión original no es por esnobismo cinéfilo, simplemente que en la edición que disponíamos habían trocado el doblaje original por unas ridículas voces de los pitufos maquineros. Era un doblaje paupérrimo, como si hubiera un escape de helio en el estudio de doblaje, y era muy triste ver a un tiarrón como Cary Grant y a toda una señora Hepburn hablar como personajes de "South Park". Y la banda sonora del irrepetible Henry Mancini, simplemente genial, como acostumbra él.

Después de la película me acosté, y todo hubiera terminado aquí, pero no… la noche me tenía guardada aún una sorpresita. Os pondré en antecedentes: llevo una temporada que me estoy planteando si me habrá llegado ya el climaterio de mi vida (os ahorro el viaje al diccionario: Climaterio: Período de la vida que precede y sigue a la extinción de la función genital. [RAE]), o se trata simplemente de un período de inapetencia sexual. La cuestión es que cada X tiempo hago un rutinario vaciado de depósitos, desapasionadamente y por pura prevención. Así que uno de esos días les pedí si en la casa había algo de pornografía (que siempre ayuda en estas lides), pero lo más parecido que encontraron fue un número viejo y manoseado de la revista "Siete" (un semanario de esos picantones, con cuatro suripantas en tanga y cuatro artículos supuestamente cachondos). Así que cuando estaba en faena tuve un arrebato de distanciamiento y la escena me pareció tan patética y decepcionante que no pude culminar la maniobra. Resultado: anoche por acumulación de simiente y aplazamiento de los estímulos, pasó lo que tenía que pasar: una triste polución nocturna, supongo que provocada por algún sueño erótico. Y digo triste porque eso tiene gracia en la pubertad o la adolescencia, pero ya con 34 palos en la espalda resulta un poco desmoralizador y sintomático.

Así que me desperté emplastado, y me dirigía al baño a resolver ese tráfago cuando, caminando como un cowboy escaldado, descubro horrorizado en la oscuridad del salón muchas más cabezas que la que yo había dejado tranquilamente recostada en el sofá cuando me acosté, disfrutando de un multitudinario visionado de "Martín Hache". ¡De nuevo había invitados y yo con estos pelos! Así que apresuré mi paso renqueante, haciendo auténticos esparavanes para no pringarme aún más, hacia la intimidad del aseo; cuando una voz femenina dice desde la penumbra: "¿Qué te pasa Micropene? ¿Te ha dado una rampa?". (El horror, el horror…). "No, no. No es nada". "Chico, vente para acá que X hace unos masajes que te cagas y te deja como nuevo en un minuto". "No de verdad, que no es nada". Así que el bicho raro les dejó con la palabra en la boca y se encerró en el aseo, atrancando la puerta con un cartón de Augmentine retorcido (porque al parecer en las comunas hippies están muy mal vistos los pestillos) y sólo me faltaba que alguien entrara (a poder ser una mujer) y me viera en semejante papelón.

Me limpié la mancha del pantalón, porque la de la dignidad se volvió conmigo a la cama. Dios santo, lo que me hubiera costado dormir anoche si no fuera por el bendito cloroformo.

jueves, diciembre 15, 2005

SUEÑOS, PESADILLAS Y BOTELLAS

Siempre he sido una una persona nerviosa, nerviosita de nacimiento, y tal vez un poco atarantada, aunque con el tiempo y los años creo que me serenado un poco, no sé.
Si fuera moderna, diría que sufro algún tipo de estrés o ansiedad, pero no, lo que a mí me pasa es que soy una "nervioseta" y los que me conocen, lo saben.
No sé si será por eso, pero toda la vida he tenido pesadillas por las noches.
Pesadillas intermitentes y recurrentes que aparecen cuando menos te lo esperas y cuando más tranquila es tu vida..
Cuando estaba en la Universidad, en 2º, soñaba que descubría de repente que tenía suspendidas las matemáticas de 8º EGB y que por lo tanto los dos años de carrera aprobados no servían para nada y tenía que repetirlos..
Mas tarde, durante una época muy larga soñaba (este sueño lo tuve durante mas de 1 año) que alguien me perseguía y tenía que pedir ayuda, me metía en una cabina de teléfonos (de las que ya casi no quedan) e intentaba marcar algún teléfono, pero no funcionaba la tecla del "9" así que no podía contactar con nadie (hablo de una época en la que aunque parezca mentira, no existían los móviles)
Después se me han caído las muelas, los dientes en repetidos sueños (me quedaba solo con los colmillos... échale huevos...)
A los años, se me repetía el sueño de la persecución pero esta vez ya llevaba el móvil y la tecla que no funcionaba ahora era el "6".
Ultimamente he matado ratas grandísimas con una escopeta de caza y el sueño acaba con toda una avenida enorme plagada de ratas descuartizadas y un manto de sangre (muy gore todo)
Todos estos sueños han ido apareciendo y desapareciendo por épocas durante mi vida, algunos mutan en las formas o se añaden nuevos elementos, pero en lo que a pesadillas se refiere, mi subconsciente siempre bascula entre los mismos temas.
Ahora bien, lo que me paso anoche no tiene nombre.
Esta mañana me he despertado y he tardado mas de media hora en digerir la nueva pesadilla:
Empezaba en mi coche, conducía yo, a mi derecha en el asiento de copiloto: Ana Botella, en el asiento trasero detrás de mí: Aznar.
Estabamos discutiendo, y yo le quería arrancar el bigote a Aznar, mientras él me pegaba en la cabeza por detrás...
Mientras tanto Ana Botella, con una voz "hipermegapija" (su voz) y con un fuerte olor a perfume, me pegaba pellizcos en la pierna y me gritaba: Hippie! Más que Hippie!
Al final entre el caos que había en mi coche y los insultos que yo les gritaba he conseguido aparcar. ¡Y han subido conmigo a MI casa! Pero mi casa no era mi casa, era un piso compartido en el que vivíamos Ana Botella, Aznar y yo!!!!!
Me he despertado con un amargo sabor…y claro, ya he empezado mal el día, muy mal.
Sólo espero, que ésta, no se convierta en recurrente….

miércoles, diciembre 14, 2005

Dos hombres sólo se tocan para matarse

Lo que voy a relatar sucedió ayer mismo en el vestuario del gimnasio al que me ha dado por ir ahora. En parte, me lo he buscado yo. Me explico: cuando decidí apuntarme a un gimnasio yo buscaba el típico tugurio tipo "Rocky" con cuatro pesas oxidadas y un botijo para beber, porque creo que allí se va a sudar y no a lucirse. Me fue casi imposible encontrar un local de estas características porque ahora están de moda los macrogimnasios ultramodernos y superdotados de la última tecnología donde van los figurines a lucir el modelito; pero al final di con uno que más o menos encajaba en mi idea. Es el típico gimnasio de barrio obrero, muy austero (casi espartano), donde van los macarrillas a ponerse cachas y a practicar artes marciales para luego ponerlas en práctica en sus peleas de fin de semana. Pero hay una hora crucial, la última de la tarde, en la que se reúne lo peorcito de cada casa. Ya no se ven mujeres embutidas en lycra (porque a esa hora ya no hay clases de aero-step, euro-boxing, super-spinning o cómo se llamen las chorradas esas que se inventan y que toda la vida se había llamado aeróbic), ni currantes poniéndose en forma; a esa hora el ambiente es parecido al del gimnasio del inicio del film "Danko. Calor Rojo". Matones vigoréxicos, moles barriobajeras y carroña patibularia: el primer día que cometí el error de pasarme por allí a esa hora, vi un animal enorme con cara de muy malas pulgas y como si se tratara de una mala película americana se me acercó un bajito muy "salao" que parace que viva allí, porque está siempre (vaya a la hora que vaya), y me dijo: "A éste ni mirarlo. Es el "Tigre". Es portero de un puticlub y acaba de salir del talego por matar a un gitano a hostias" (juro que es verídico). Pues el resto es escoria de la misma calaña. Y claro la gresca está a la orden del día.

Pues bien, ayer estoy en el vestuario vistiéndome después de una ducha en la que juro que si se me hubiera caído el jabón no me hubiera agachado a recogerlo (las duchas son como las de un barracón, sin separaciones ni cortinas: cuatro grifos echando agua helada y a funcionar, que para algo somos tipos duros (o ¿no?); cuando escucho a un supercachas increparle a un macarrilla escuálido pero con una cara de hijodeputa que acojonaba, un superchungo pata negra con la "mirada de tigre" que decían en "Rocky":

(Supercachas) - ¿Quién coño te crees que eres para escupir en el suelo del vestuario?

(Macarrilla) - Primero que no he escupido, he tirado un papel que llevaba en la boca (?!), y segundo que tú a mí no me llamas la atención, carapolla.

(SC) - A lo mejor es que estoy gilipollas y no te he visto escupir, o a lo mejor te meto dos hostias y así no me quedo con la duda.

(M) - Dos pajas me vas a hacer. Una tú y otra la puta de tu madre. (Y usándome como herramienta en una maniobra digna de elogio, una estratagema de supervivencia callejera al más puro estilo David contra Goliath, dice): Cuidado, deja pasar al chaval. (El cachas se vuelve para dejarme pasar y descubre que no sólo no voy a pasar, sino que estoy sentado a dos metros de él calzándome las botas. Y antes de haberse vuelto recibe un toallazo seco en el cogote. Pero no un toallazo de hermandad universitaria, sino un auténtico restallido de látigo lanzado muy hábilmente (supongo que la práctica continuada ayuda) que debió picarle lo suyo porque ya se abalanzaba a matarlo, cuando justo entraron al vestuario (se ve que alguna rata veloz tuvo la precaución de avisar de que estaba apunto de desatarse el infierno) el monitor (una malabestia) y el dueño del gimnasio (el mastuerzo alpha de aquel sindiós):

(Dueño) - ¿Quién cojones ha escupido en el suelo?

Y yo, anticipándome a que nadie me tomara de testigo de ninguna de la partes, esta vez sí me abrí paso y me largué de allí con una profunda sensación de asco-pena de pertenecer a la especie humana y más concretamente al género masculino.

martes, diciembre 13, 2005

Wellcome to the jungle

Esta noche hará una semana desde que me instalé en la sede social de la Mancomunidad del Caos (aka "Melrose Place"). Aquello recuerda al club social de cualquier facultad, por la animación constante de la casa. Ininterrumpidamente está entrando y saliendo gente , siempre hay invitados a comer, a cenar, a ver una película, a dormir… En una semana me han presentado (y no exagero) a más de quince personas de todo pelaje. A todas horas hay improvisadas y animadas tertulias multitudinarias en el salón. Mi fiesta de bienvenida, aunque algo deslucida ya que parte de la comitiva se había desplazado a Amsterdam (sí, sí, a eso que todos estáis pensando), fue una de las noches más extrañas que recuerdo (que ya es decir...).

Caso práctico 1: Gran parte del clan se había desplazado aprovechando el puente a una casa rural. Así que la noche del sábado recibimos una llamada informando que habían olvidado decirnos que esa misma noche llegaba un canario amigo de uno de los habitantes, que por favor lo recogiéramos, entretuviéramos y alojásemos. Así que nos lo llevamos a cenar, y a punto estábamos de entretenerlo cuando éste recibe una llamada de otros amigos de la zona informando que lo recogen en media hora para irse de fiesta a Valencia (desde Alicante y a la una y media de la madrugada !?!). Ya os podéis hacer una idea del visitante medio de la casa del Gran Hermano.

Si lo que quería era revivir una segunda juventud, estoy teniendo no dos tazas, sino pucheros y pucheros de alborotada juventud… (Lo que li faltava a Marieta…).

P.D.: Colgando de la puerta de mi habitación hay una hoja a modo de libro de visitas, en el que se inscribe siguiendo la tradición todo el que ha pernoctado en la que ahora es mi cama. En la lista hay más de medio centenar de nombres, con una esperanzadora mayoría abrumadora de féminas, con unas nacionalidades (deben escribir su nombre y procedencia) tan variopintas como Armenia, Polonia, Ecuador, Suecia, Francia, EE.UU., Socuéllamos...

domingo, diciembre 11, 2005

Desde el Cabo de Gata hasta Finisterre


Este puente hemos ido a hacerle el rodaje a la Nigh Train, Gilito tiene demasiadas ganas de hacerle los cambios para que ruja, así que pensamos que 1600 Km. no son nada.
Carretera y manta.

El jueves amaneció un día soleado y no demasiado frío, así que nos subimos en la moto y enfilamos para el Sur, porque el Sur existe y está lleno de tomates.

Nuestro destino: Cabo de Gata.

Nos lo tomamos con calma. Hicimos varias paradas, algunas necesarias para el avituallamiento tanto nuestro, como de la moto y todas ellas absolutamente necesarias para que la sangre volviera a correr por mi culo (el que diseñó el asiento Badlander debía tener un gran sentido de la estética pero muy poquita consideración con los seres humanos)

Tras 300 y pico Km. llegamos sin perdernos (!!!) al hotel que habíamos reservado el día antes tras buscar en Internet algún destino "ni demasiado lejos ni demasiado cerca"

Tras relajarnos y recuperar fuerzas fuimos a cenar al restaurante buffet del hotel...

Creo que en este tipo de sitios (los buffet de los hoteles) la gente se divide en dos categorías: Los que saben lo que quieren y cenan o comen como dios manda, y los que no tienen ni puta ni idea y acaban haciendo composiciones en un mismo plato de pequeñas porciones de cosas tan absurdas como una loncha de mortadela, un mini entrecot a la plancha, un poco de puré de patata, un tomate relleno de dios sabe qué, y cuatro o cinco tortelini rellenos de queso...

Yo soy de esta última categoría, vamos que lo mío es más un tema de combinar los colores en el plato que de una coherencia alimenticia. Ahora, eso sí, yo siempre acabo comiéndomelo todo porque no me gusta tirar comida en los platos. (Ya me enseñó Micropene hace muchos años que si tiras algo de comida hay que darle un besito antes, y no me veo yo besando a unos tortelini aceitosos, la verdad...)

Después de la cena, estuvimos tentados en asistir a la animación "noche cabaret" del hotel, pero fue que no y nos fuimos a dormir.

Al día siguiente, de nuevo carretera, esta vez por secundarias serpenteantes con destino el mar. Subidas y bajadas de montañas, invernaderos de tomates y numerosos letreros de: "se limpian y blanquean, llamar al 617123456" supongo que se referían a las lonas que cubren las tomateras, no se...

Calas preciosas y naturaleza salvaje intentando ser domada por la mano del hombre (¿¡Como se construyen esas urbanizaciones en la misma montaña y delante de las playas?!!! ¡Nos estamos cargando el litoral!!!) A aquello le quedan como mucho 2 años para convertirse en Benidorm...

El día acabo con relax de nuevo y una cena estupenda en un restaurante cercano.... Nos comimos los primeros tomates raf de la temporada!

Al tercer día, mi culo ya acomodado a su nueva forma “badlander”, emprendimos camino a casa.

Resultado; Rodaje “casi” hecho y un estupendo fin de semana.

La receta de la Paella Cripema

Ya se que esto no pega con el Blog, pero es que se lo merece. Se ha convertido ya en una tradición que los domingos Cripema cocine una paella para dos. La verdad es que le sale buenísima con cuatro ingredientes básicos. Por eso quisiera difundir esta maravilla de la alquimia doméstica que es la paella casera "Cripema".

1) Primero necesitamos periodicos viejos para no manchar demasiado el suelo de la cocina con salpicaduras de aceite. Ah y poner a mano una bolsa del supermercado para las basurillas.

2) Los ingredientes :
- Un puñado de magro o ragut de cerdo
- Media pechuga de pollo (esto lo pone porque a mi me gusta)
- Una cabeza de ajos
- Medio pimiento rojo (si es grande)
- Una Ñora
- Un tomate
- Tres alcachofas
- Un puñado de...eso verde "Bajoquetes" no se como se dice en castellano !
- 300 gramos de arroz
- 750 gr. de agua
- Sal y Aceite de oliva

3) Primero se pone aceite en la paellera y cuando esta caliente se sofríe la ñora
4) Retiramos la ñora y la ponemos sobre papel para que suelte el aceite. Sofreimos las verduras y las retiramos.
5) En un cazo ponemos agua, la cabeza de ajos - en este caso le hemos puesto también dos trozos de tocino del jamón, pero eso es opcional - y la llevamos a ebullición. Se puede hacer caldo de "pastillita" pero a Cripema no le gusta. El caso es tener un caldito sustancioso.

6) Sofreimos el magro y las pechugas....doraditas... después las pondremos en el cazo para que hagan buen caldo
7) Rayamos un tomate
8) Con un cacharro de esos de "todo a 100" medimos 300 gr. de arroz. Como no había SOS compramos La Fallera.
9) Ponemos la Ñora con un par de cucharadas soperas de sal en una picadora...
Y nos quedara una cosa así de picada
10) Sofreimos el tomate y luego añadimos el arroz con un pellizco del preparado de ñora y sal...(se puede corregir el aceite si nos hemos quedado cortos)


11) Una vez sofrito el arroz, retiramos la carne del caldo y vertemos unos 750 cc. de caldo hirviendo sobre el mismo12) Ponemos el resto de la ñora&sal, las verduras y decoramos con tiras de pimiento (la cabeza de ajos en el centro)
13) Diez minutos a fuego fuerte....blub, blub...después a fuego medio hasta que se consuma el caldo (unos 10 minutos más aprox.)
14) Finalmente se retira del fuego y se deja reposar tapada con papel de periódico unos 4 o cinco minutos

Y ya esta !!! (Ahora sólo quedan las correcciones de Crimepa)

(En realidad con 300 gr de arroz sobra un plato más que me como el lunes, previo paso por el microondas)

miércoles, diciembre 07, 2005

No debería contar esto...

pero... ¡qué coño! me apetece contarlo. Y digo que no debería, porque llevamos una rachita (que si la Harley, que si Melrose Place) que va a ser muy difícil que no os hagáis una idea errónea sobre nuestro estilo de vida; vamos, que pensareis que somos unos potentados del demonio, pero nada más lejos de la realidad (por desgracia, para qué negarlo).

He pasado el puente en Espot, un precioso pueblo del Pirineo leridano, ayudando a una amiga con los últimos preparativos para la inauguración de una tasca (si cualquiera de los que lee esto os dejáis caer por la zona preguntad por "La Tasca de Dalt", que el sitio merece realmente la pena; y si necesitáis alojamiento os podéis acercar al muy recomendable "Hotel Riberies" en Llavorsí, regentado por mi queridísima Rosabel).

A pesar de que Espot cuenta con una buena estación de esquí, no he esquiado (de hecho no he esquiado nunca; os escribe alguien que en el viaje de fin de curso pasó 10 días en Baqueira, y al más puro estilo "Hannover", mientras todo el mundo esquiaba se juntaba con las otras ovejas negras del curso a ver la vida pasar -Martini en mano- desde las terrazas de la estación). Básicamente me he limitado a viajar de copiloto en un espectacular Mercedes deportivo (lástima que la climatología impidiera descapotarlo para poder lucir al viento mi flamante nueva "media melenita desgreñada") conducido por una supermujer (estaré muy atento a la relación de esta amiga con la otra supermujer arriba nombrada, Rosabel, porque pueden crear una nueva raza de supermujeres pirenáicas que en poco tiempo dominarán la tierra). Otros de mis sufridos cometidos fueron catar los vinos que se expenderán en la tasca, aconsejar sobre los alcoholes que no deben faltar (catándolos también, ya de paso) y testar la vida nocturna de la zona. Un trabajo muy duro y muy poco de mi gusto, pero en fin, todo esfuerzo es poco por una amiga.

Bueno, ya me podéis dar caña.

(P.D.: Debido a este viaje he tenido que aplazar mi traslado a Melrose Place a esta noche, por lo que ya os contaré; sólo adelantaros que me han preparado un fiesta de bienvenida, y conociendo la peculiar interpretación del concepto "fiesta" que tienen mis amigos... miedo me da).

lunes, diciembre 05, 2005

Harley-Davidson. La decepción de los momentos perfectos



Por fin ¡ Ya la tengo ¡ Una Harley Davidson Softail Night Train (edición 2006) y se me cae la baba…

Pero, como siempre, hay aspectos decepcionantes:

1ªDecepción: La moto está en rodaje. Claro. Resulta que los primeros 80 Km (50 Millas) no puedes pasar de 80. Del concesionario HD en Valencia hasta Alcoi hay unos 115 km. Os imagináis la cara que se te pone a 80 por hora en una Harley de 1449 c.c. , en una autovia, siendo adelantado por coches, camionetas, camiones, motocarros y ciclomotores?

2ª Decepción: El motor suena a minipimer japonesa. ¿Me habrán colocao otra yamaha? . Pues no, al parecer los escapes tienen amordazado el bonito sonido (que no ruido) característico de las HD. Debe ser algo así como lo que pasa con los reción nacidos, que son feos hasta para los padres,… hasta que crecen un poquito. Todo el mundo me pregunta “Cómo suena?” y yo respondo "Como el culo, pero dale tiempo". En carretera la bestia amordazada aulla quejandose, pero pronto la liberaré, Screamin' Eagle, mediante.

El domingo subimos Cripema y yo al puerto de la Carrasqueña y me hizo la bonita foto que encabeza este texto.

UPDATE: El tema este lleva coleando desde JUNIO 2005

Esta foto es en una playa de Las Negras (Cabo de Gata, Almeria) de este fin de semana

viernes, diciembre 02, 2005

Melrose Place

Envidioso porque Gilito va a vivir una segunda juventud con su flamante nueva Harley (ayer la vi y es simplemente acojonante, ¡menudo bicho!), esta noche me mudo a Melrose Place. Me voy a vivir con unos amigos mucho más jóvenes que yo, en una urbanización joven y dinámica, con vecinos jóvenes y dinámicos. Es el típico conjunto residencial de dúplex en torno a una piscina con palmeras, de esas casas que bajas unas escaleras y estás directamente en la piscina, que por cierto está provista de bar con terraza.

Encima estos amigos tienen una intensísima vida social, y su casa recuerda a las de las sit-coms americanas tipo "Friends": tienen la puerta abierta y constantemente está entrando y saliendo gente. Así que me espera una vida bastante loca y ajetreada en los próximos meses. Ya iré informando, porque el zoológico humano que pulula por allí es realmente pintoresco.

miércoles, noviembre 30, 2005

Xavi Carbonell, un genio incomprendido por mí

Anoche asistí con Cripema y Gilito a la inauguración de la exposición "V.O." del pintor Xavi Carbonell. El acto tuvo lugar en el Centre Cultural d'Alcoi, y tras la solemne presentación (en la que un experto en arte soltó un críptico discurso que nadie entendió), llegó la brillante actuación de un cuarteto de metales interpretando unas curiosas piezas compuestas especialmente para la ocasión.

Vaya por delante que yo no soy ningún entendido en arte, y muchísimo menos en arte abstracto, pero como durante la cena posterior se me pidió mi opinión sobre lo visto (con el incómodo agravante de ser el artista a analizar amigo personal), la expresaré libremente.

Como absoluto profano en la materia, en esto del arte siempre tengo presentes estas tres premisas:

La 1ª es de Chéjov: "La obras de arte se dividen en dos categorías: las que me gustan y las que no me gustan. No conozco ningún otro criterio".

La 2ª es de otro escritor, ésta francés [Michel Houellebecq], que dice que el arte te tiene que "entrar" a la primera, que cualquier esfuerzo por tratar de entenderlo es puro esnobismo.

Y la 3ª es de otro gran artista plástico (y también amigo personal del que suscribe), Delrieu, que dice que para saber si un cuadro te gusta o no, sólo tienes que pensar si lo colgarías en el salón de tu casa, al margen de su valor transaccional o del prestigio social del firmante.

Ayer sólo traicioné una de estas premisas, cocretamente la 2ª: hice un esfuerzo activo por entender el arte de Xavi, ya que mi primera reacción hacia este tipo de arte (que los críticos etiquetaron hace ya muchas décadas como "expresionismo abstracto") es de rechazo. Quizás este rechazo instintivo nazca donde nacen todos los prejuicios: en el desconocimiento absoluto de lo prejuzgado.

Las otras dos premisas sí se cumplieron: hubo cuadros que me encantaron y que colgaría perfectamente en el salón de mi casa; pero no esperando a que se revalorizara, ni para dármelas de moderno delante de las visitas; sino por puro goce estético. He de matizar ese "me encantaron": hubo cuadros que me impresionaron mucho, otros me turbaron, otros me intrigaron; pero he de reconocer, en honor a la verdad, que siempre a un nivel puramente estético, visual; porque abandoné la sala sin haber entendido el mensaje (a no ser que ésa fuera precisamente la intención).

Pero no me cabe la menor duda que Xavi tiene todos los rasgos de lo que yo considero un genio. Me explico: hace un tiempo asistí a una retrsopectiva de Andy Warhol, y en una de las obras me impactó mucho la solución plástica que había dado a una de las piezas: se trataba de la brasa de un cigarro encendido que colgaba de una boca, en la que había impregnado purpurina naranja, logrando un realismo llamativo e inesperado (aparentaba una verdadera brasa incandescente). Entonces pensé que si en el resto de exposición no volvía a ver repetido el truco de la purpurina, Warhol me demostraría haber sido realmente un genio, ya que un artista mediocre hubiera recurrido a ese truco tan efectista y resultón (quizás descubierto por pura casualidad) en el siguiente fuego a representar. Prueba superada: no ví más purpurina en toda la exposición, y eso que había más de un cuadro que la pedía a gritos, y que yo como artista mediocre hubiera anegado de polvillos brillantes, tras el feliz descubrimiento de su efecto plástico. Para mí en eso precisamente consiste el genio artístico: en buscar nuevas soluciones ante un mismo dilema y no repetir la fórmula mágica, por muy buena que ésta sea.

Pues eso me lo demostró sobradamente Xavi Carbonell, ya que en alguna de sus obras podías descubrir soluciones plásticas muy ingeniosas (algunas realmente espectaculares) que no volvías a encontrar en ningún otro cuadro; ni siquiera abusó de ellas en una misma obra. Esa contención me hizo ver que desde luego no estaba ante un artista mediocre, sino todo lo contario. Insisto que todo esto que explico es desde mi particular prisma (que es personal e intransferible, como el voto) de lo que significa el arte y el genio, y eso es muy poca garantía de objetividad viniendo de alguien que sigue sin entender el arte abstracto (quizás sea mejor así) y que descubrió anoche estupefacto que el color naranja le hace bostezar (¿algún médico en la sala para explicarme este curioso fenómeno?).

martes, noviembre 29, 2005

Slogans = slow guns

Este genial juego de palabras pertenece al muy recomendable libro de Miguel Ibáñez "pOp cOntrOl". Eslogan = arma lenta (o de efectos retardados), es decir a diferencia del común atraco a mano armada, los publicitarios nos inculcan muy sutilmente sus subliminales "La bolsa o la vida", y ya sólo les queda esperar sine díe su recompensa.

Cuando aún no me había recuperado del eslogan de unos cereales chocolateados ("La libertad sabe a chocolate") digno del mismísimo Gran Hermano orwelliano, hace unos días contemplé atónito el último anuncio de un champú de L’Oreal en el que para alabar sus propiedades se decía nada menos que "el brillo es poder". ¡Ahí es nada! También aseguran que proporciona un 85% más de brillo, pero no especifican más que qué: ¿que otros champús? ¿que un estropajo?...

Bueno os dejo que se me enfrían los Golden Grahams.

"De una historia sólo es verdad lo que se cree quien la escucha". (Hermann Hesse).

viernes, noviembre 25, 2005

Pues sí, se puede caer aún más bajo...

Y es que resulta, que para completar mi metamorfosis kafkiana para intentar encajar en los standards de la corrección estética imperante ME HE APUNTADO A UN GIMNASIO!!!

Dios mío, qué comportamientos más bizarros observo allí, qué mentalidades más inquietantes, qué cuerpos desfigurados por los esteroides (que curiosamente tienen una función anabólica para los músculos (los hacen crecer) inversamente catabólica para la mente (la hacen menguar peligrosamente)) . Yo que siempre había presumido de mi alergia al acero, por mi proverbial falta de personalidad ahora me veo rodeado de sansones vigoréxicos que pronuncian frases como: "Sí hombre, me voy a comer yo un puchero de tu madre teniendo un Winstrol en la taquilla" (verídico).

En mi desesperación me he sorprendido a mí mismo, cuando estoy tumbado tratando de hacer abdominales, cabeceando contra el suelo como el protagonista de "Johnny cogió su fusil" en un perfecto morse: "Please... kill me... Please... kill me... Please... kill me...".

¿Con qué me sorprenderé a mí mismo próximamente en este particular descenso a los infiernos del nuevo look?

"Si crees que me odias... espera y veras". (GG Allin)

jueves, noviembre 24, 2005

Se veía venir...

Hay un dicho valenciano que me viene al pelo (nunca mejor dicho): "Darrere la corda va el poal" ("Después de la cuerda va el cubo"). Y es que no se puede caer más bajo. Después del afeitado que relaté, ayer me corté la melena que había lucido durante eones. Todo porque sin la barba, ya no tenía la misma gracia y parecía la coleta de un diseñador gráfico o de un progre transnochado.

Lo peor es que no se me ocurrió mejor idea que acudir a una peluquería superfashion de mi barrio y le dije a la chica: "Me dejo en tus manos, hazme lo que quieras. Total de perdidos... al río". Lo siguente que vi en el espejo al abrir los ojos es un pelo de cantante melódico que tira de espaldas, que ella definió como un look muy moderno, porque resulta que ahora se lleva "la media melenita desgreñada". Le dije que eso le podía quedar bien a un Beckham (incluso a su sosias Guti), pero que yo tenía pinta de garrulo con ínfulas de metrosexual de tres al cuarto. Insistió que no, que estaba muy "guapo", y me despachó no sin antes endosarme un bote de microceras no sé qué más, que al parecer tiene la propiedad de que "no apelmaza el pelo, creando una malla de micropartículas que le dan al pelo un aspecto brillante pero libre" (sic).

En fin que no se puede caer más bajo, pero es que ya me da igual ocho que ochenta.

martes, noviembre 22, 2005

Yo soy el sexo débil

Lo que voy a relatar ocurrió hace ya algunas semanas, pero es que cada mañana al mirarme al espejo me vuelve a la memoria. Y es que no logro reconciliarme con mi nueva cara.

Corría el año de gracia de 2005 y la "Mötley Crüe" se desplazó a la hermosa sierra castellonense a pasar un fin de semana en la espectacular casa rural de una buena amiga. El adjetivo espectacular no es gratuito: la casa ha sido rehabilitada personalmente por esta amiga (que es interiorista) y decorada con un gusto exquisito (Gilito lo definió perfectamente cuando dijo: "Esta es la típica casa que ves en las revistas de decoración y piensas con envidia: "¿Quién será el cabrón que viva ahí? Pues bien, ya conocemos a una").

La excusa para la reunión era que esta amiga va inaugurar en breve una tasca en el Pirineo leridano y apelando a nuestra supuesta creatividad convocó un concurso de montaditos, en el que cada miembro de la "crüe" debía inventar 5 montaditos con absoluta libertad creativa. Para no extenderme sólo diré que el concurso nos mantuvo muy entretenidos buena parte del sábado y que la mayoría de montaditos acabó en el cubo de basura intactos; y los que sí llegaron a ser probados francamente tienen muy pocas probabilidades de acabar en la carta de la tasca. Eso sí, reírnos nos reímos un rato.

Después de cenar llegó la amena tertulia en torno a la chimenea regada generosamente con buenos caldos. En un momento dado parte del sector femenino de la "crüe" abordó el espinoso asunto de mi particular concepción de la estética personal. Dicho en cristiano: que por qué voy hecho un guarro. De ahí se fue calentando el debate y se pasó a mayores: 3 de las mujeres habían decidido unilateralmente que estaría más "guapo" sin barba y fui llevado en volandas al aseo donde fui trasquilado como un dócil corderito. Debo agradecer que no me cortaran también la melena, extremo éste que también se llegaron a plantear ante un horrorizado pero rendido Micropene pelele. En mi defensa he de decir que la experiencia de ser afeitado por tres valquirias wagnerianas resultaba altamente morbosa (las valquirias eran las divinidades mitológicas escandinavas que decidían qué héroes debían morir en combate para luego agasajarlos en el cielo. Y una de mis valquirias llegó a definir la experiencia de tres mujeres rasurando a un hombre indefenso como "muy erótica", así que este antihéroe cañí albergó la remota esperanza de ser agasajado en el Valhalla castellonense).
Las tres valquirias en acción.

Después de sufrir quemaduras de tercer grado en la quijada (tenía que recordarles constantemente que estaban afeitando a un ser humano y no cortando el césped del Bernabeu), que no se aliviaban ni con las más de diez capas de after-shave que la piel yerma absorbía en décimas de segundo; pude contemplar horrorizado el resultado en el espejo. Cuando un hombre que ha llevado mucho tiempo barba se afeita se producen dos fenómenos curiosos: el primero es que se le ve una cara de pan hinchada, fofa y blanquecina que repeluzna; y el segundo que se le ve cara de malo. Así que mi primera impresión al verme reflejado fue no reconocerme: había pasado de ser el Conde de Montecristo a ser el exministro Corcuera. Y así cada mañana desde aquel extraño día, cuando me miro al espejo recién levantado me llevo una impresión muy desagradable; y uno ya no está para estos sustos.

Juzguen ustedes mismos:

Antes (Instantánea tomada en este planeta)

Después (El temible pirata "Papada Roja" desembarca de su tractor en la sierra castellonense)

viernes, noviembre 18, 2005

Xavi Castillo. Toneladas de talento crudo


Siguiendo con el tema que comentaba Cripema en su post de ayer: la necesidad de sentido del humor en la vida; anoche fuimos Cripema y yo a ver actuar en la entrañable sala alicantina "Clan Cabaret" al genial Xavi Castillo. Xavi es un "monologuista" alcoyano con un sentido del humor apabullante. Y no es un monologuista al uso (sí, ese monologuista tipo "Club de la comedia" en el que ustedes ya están pensando; y en el que seguirán pensando cuando acaben de leer esto, ya que por mucho que trate de describirlo no se podrán hacer una idea hasta que no lo vean con sus propios ojos. Precisamente esta misma idea de "gracioso profesional" era la que me hacía yo, por mucho que Gilito y Cripema [amigos personales de Xavi] trataran de explicármelo, y que me tiraba un poco de espaldas a la hora de decidirme a ir a verlo).
Lo que hace Xavi no se puede describir con palabras castellanas (nunca le harían justicia). Y si tuviera que hacerlo, tendría que inventar una: Xavi Castillo ha inventado el "metahumor" (y perdón por el palabro).

Vaya por delante que el Sr. Castillo está vetado por varios ayuntamientos del P.P. de la Comunidad Valenciana, cosa que no sorprende viniendo de las mentes obtusas de la clase política, que han querido ver sátira política donde simplemente hay sátira corrosiva sobre asuntos de actualidad que incluyen tangencialmente la presencia de políticos; que reciben lo suyo, claro, pero como cada hijo de vecino que asoma por las historias de Xavi, ni más ni menos. Además los políticos del bando contrario que tienen la suerte de aparecer por el escenario, tampoco se libran de una buena mano de "castilladas". Aquí no se libra ni el apuntador: la Copa América, el Circo del Sol, Canal 9, el Oceanográfico, las falleras, los Papas (el difunto y su recambio, gorra de las SS incluida), Isabel Preysler y los pijos en general, la tercera edad, los tarados, la administración pública, y un larguísimo etcétera son triturados por la vitriólica batidora que tiene Xavi por cerebro. Sus imitaciones no tienen nada que ver con las de un Latre o unos Martes y Trece, las suyas son salvajemente deformantes y destructivas (precisamente su despiadada interpretación de los Papas le valió el veto del Abad de Alzira, y por extensión de su ayuntamiento. Sí señores, en pleno siglo XXI todavía hay quienes se pasan por el forro el constitucionalísimo derecho de la libertad de expresión [y eso que últimamente en los debates políticos no se escucha más que repetir el carácter inviolable de ese texto]).
Y para sus imitaciones (como para interpretar a los personajes de creación propia, que a mi gusto son casi lo mejor del show, que ya es mucho decir) Xavi se vale apenas de un par de pelucas y cuatro o cinco elementos de atrezzo. Porque Xavi es (y perdonen el tópico) un "animal de escena" (y lo de "animal" valga en todas sus acepciones). El concepto "expresión corporal" se redefinió ayer ante mis ojos en un diminuto escenario. ¡Qué despliegue gestual!, ¡qué control musculo-facial!, ¡qué contorsiones!; nos agotaba sólo con verlo sentados cómodamente en nuestra mesita. Aparte de su capacidad para deformar antinaturalmente sus facciones, aún nos preguntamos Cripema y yo cómo era capaz de ponerse instantáneamente colorado o completamente pálido para interpretar algunos personajes (y por favor ahora no me vayan a pensar en un Jim Carrey. Si acaso en el inconmensurable Andy Kauffman, al que el histrión de "La Máscara" interpretó en una de sus mejores actuaciones en "Man on the Moon"). ¡Qué entrega! (Xavi acabó empadado en sudor y afónico, después de dos horas y diez minutos de intenso show en el que no faltan las constantes improvisaciones –definitivamente su fuerte- y la interacción con un público al que se había metido en el bolsillo al minuto uno de partido; los que tenían la suerte de conocerlo ya venían entregados de casa. Dos horas y media sin parar de reir un sólo segundo; sin intermedios, sin cortes publicitarios, sin tregua...).

En su libro "El chiste y su relación con lo inconsciente" Freud distinguía entre el humor inocente y el humor tendencioso. Xavi pertenece por derecho al segundo grupo y tiene un don natural para lo que el fundador del psicoanálisis definió como "capacidad para disparatar".

jueves, noviembre 17, 2005

La risa de Tenzin Gyatso



Visto el panorama que me ofrecian anoche las televisiones nacionales (la cadena esa nueva, incluida) y puesto que no me apetecía dedicarme a actividades mas intelectuales que tirarme en el sofa mantita de cuadros en ristre (¡que sería del invierno sin una manta y un sofa!) decidí hacer "zapping" por los canales del ono...

Estos viajes por los canales de la television de pago no suelen ser tampoco muy reconfortantes ya que basicamente se limitan a emitir programas parecidos a "las cadenas normales" pero clasificados por temas; es decir, "toda la basura del corazon las 24 horas", "toda la basura de realitis de convivencia las 24 horas al dia" etc...

En uno de esos "apretar al más y al menos" del mando, me topé en el Canal Viajar (al cual salvo de la quema) con las andanzas de un simpático y surreal reportero de la BBC por Dharamsala, (Norte de la India)

En Dharamsala está asentado el gobierno tibetano en el exilio desde 1959, año en que el Dalai Lama se exilió del Tibet tras la invasión de China.

Así que como supongo estaba previsto desde el principio, el intrepido reportero pidió una audiencia con el Dalai Lama y éste se la concedió.

Nada mas empezar a hablar, como si fueran colegas de toda la vida, me engancho la entrevista.

No hablaron de los mas de 20.000 mil refugiados tibetanos en Nepal que dejaron su pais con lo puesto cruzando el Himalaya, ni de los que lo siguen haciendo soportando temperaturas extremas, ni de los que mueren en el intento ya sea por el frio o asesinados a manos de los chinos, ni tampoco de que el Dalai Lama recibe y ayuda a todos los que consiguen llegar a Dharamsala.

Tampoco hablaron de su incansable lucha para encontrar una resolución pacífica al conflicto del TIbet y de que por ello le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz en 1989.

Solo hablaron de cosas intrascendetes y superfluas como por ejemplo si había llevado gafas de vista toda la vida, y si lo que tenía el Dalai Lama era miopia o hipermetropia o tal vez vista cansada...

La verdad, que no presté mucha atención y no podría decir porqué usa gafas el Dalai Lama.

Lo que sí puedo decir, es que me vino a la cabeza una máxima latina que dice algo asi como "Si no hay sentido del humor,no hay vida. Desconfía del que no ría".
Y me vino a la cabeza porque este hombre que quiere que se le considere como "un monje tibetano más" no dejó de reir en toda la entrevista, no se si por lo absurdo de la misma, porque el mundo ya le supera o simplemente porque pensaba que el entrevistador era un poco retrasado.

Me da igual, el Dalai Lama, tiene una risa sana, de carcajada limpia y contagiosa y pensé que tal vez, con personajes así, este mundo nuestro no esté perdido del todo.
Puede que tal vez aún quede un rayo de luz.

lunes, noviembre 14, 2005

Manolo: Soy tu ano

(off tópic)
Quisiera compartir un archivo de audio que recoge una broma de los cabronazos del programa de radio El Vacilón de la Mañana (Miami) ...Se trata de la segunda broma que le hacen al pobre Manolo, un "super" (portero) de un edificio.

Xaturriau la llleva en la PDA para hacer más llevaderos sus momentos de tensión y parece que le funciona.

Aquí lo tenéis:


Por cierto he encontrado un blog que recopila más bromas de éstas: Memorias de un Náufrago

De tal palo...

Recojo a mi madre con mi coche para llevarla a un sitio porque llovía copiosamente. Y nada más subir me suelta:
"Acabo de darle 1 euro a un yonqui que va pidiendo por ahí. Y ahora mismo me estaba preguntando por qué todos los yonquis son idénticos físicamente. Lo de su extrema delgadez tiene lógica por su insano estilo de vida, pero ¿por qué son todos renegridos y con la nariz tan prominente? Seguro que tiene alguna explicación fisiológica, porque como no pueden "chutarse" la heroína pura, la mezclarán con Dios sabe qué porquerías, y todo ese cóctel circulando por sus venas tiene por fuerza que pasar factura".

Escuchando esa pregunta emitida desde apenas unos palmos más arriba de donde fui gestado durante 9 largos meses, me lo explico todo…

jueves, noviembre 10, 2005

Un instante de debilidad


Ayer por la tarde fui a visitar fugazmente a unos buenos amigos míos que se han visto inmersos por segunda vez en eso de la maternidad. Los pobres hace un año que no duermen y ahora el pequeñajo ha pasado una serie de enfermedades de esas de los niños, así que os podéis imaginar como están.

La hija mayor acaba de cumplir 4 años y habla como una ametralladora en correcto valenciano. Al parecer yo le caigo en gracia y ella a mi también así que se alegra mucho cuando me ve y me prepara una "demo" de todos sus juguetes y habilidades. Esta vez, con una mariposa pintada en la cara, me explicó impecablemente la vida de las abejas, que es lo último que ha aprendido en el cole.

Qué quereis que os diga, sentí una emoción muy especial como de orgullo paterno-adoptivo por ver lo espabilada que era la niña y entendí, por una milésima de segundo, ese mito que se empeñan en transmitir los padres de que un hijo, a ratos, compensa todo el esfuerzo que supone.

¿Porqué tardará tanto en venir la Harley?

miércoles, noviembre 02, 2005

La mascota virtual de Cripema

Pues no va la tía y me adopta una Llama !!! En fin ahí queda eso



my pet!

Esa absurda epidemia que sufren las aceras

Aparqué junto a ella cuidadosamente. El hueco entre los coches era suficientemente ancho como para aparcar la moto sin interferir en su espacio vital, ese espacio que tenemos todos alrededor como un campo de fuerza que cuando alguien lo atraviesa nos incomoda especialmente.

La miré de reojo como quien no quiere la cosa y entré en la oficina para realizar una breve – e infructuosa- gestión.

Al salir, ella continuaba allí, impecable y desafiante. La rodeé y accedi a la moto por el lado opuesto, desenganché el candado del freno de disco y subí mecánicamente.

Al hacer este movimiento cien mil veces repetido, todo el pie izquierdo se apoyó encima de ella de lleno, con decisión, con fuerza,...con cien mil maldiciones por mi parte.

Encima mis zapatillas de trekking tienen complicados recovecos para facilitar el agarre a cualquier pavimento y convertir en misión imposible cualquier limpieza de la suela a restregones.

Moraleja: Nunca aparqueis la moto junto a una mierda de perro, aunque la hayais visto perfectamente... y no me vengais con que eso “da suerte”.

domingo, octubre 30, 2005

FInCEB (que ya huele...) III parte.

Finalmente llegamos a la discoteca. Y todo muy bien y todo muy bonito pero cuando íbamos a acceder al reservado donde se desarrollaba la fiesta de la productora IFG, nos para una manada de gorilas y nos pregunta uno de ellos: "¿Pin?". Y yo: "Sí, yo soy Pin y él es Pon, venimos a la fiesta. Aquí están las invitaciones". Y nos responde: "Sin pin no podéis pasar aunque llevéis invitación". ¡Genial! Teníamos las entradas pero no teníamos el maldito pin que, efectivamente, todo el que entraba ostentaba en su solapa. Así que nos quedamos en la discoteca tomando una copa y Gilito tomó unas cuantas fotos a las camareras del local (por cierto, había una mulata que quitaba el hipo). Un rato después nos volvimos al hotel a dormir. Mañana más.

Por la mañana tras desayunar en el buffet libre del hotel (yo me preparé la que consideramos unánimemente "la peor catalana del mundo"), nos fuimos otra vez al FICEB. La verdad es que resulta un poco "rayante" de buena mañana y con resaca estar otra vez escuchando música atronadora y viendo tías en pelotas. Así que nos sentamos tranquilamente en uno de los bares del festival a tomar cervezas y esperar que aquello se animara un poco. También aprovechamos para visitar las zonas más recónditas del festival, descubriendo una interesante exposición de cómic erótico (bueno, pornográfico) japonés. Teóricamente esas primeras horas son las mejores, porque aún no hay mucho público y se pueden ver los espectáculos cómodamente, pero francamente ya estábamos un poco saturados de “erotismo”. Gilito fue con Nieves a arreglar algunas gestiones con la organización del festival y yo aproveché para hacer lo que mejor se me da en esta vida: marear la perdiz.

Conforme avanzaba el día se nos fueron uniendo más miembros de la “mötley crüe”, y el ambiente del recinto iba tomando otro color. Había un puesto en el que te hacían un molde de tu pene para luego con él elaborar un consolador con la forma exacta de tu miembro (como los que hay con la forma -y medidas- del pene de Nacho Vidal, y otros actores, pero éstos eran personalizados para cada cliente). Gilito y yo estuvimos a punto de hacernos nuestros dildos particulares, pero casi mejor dejarlo estar.
<- Aparcando a "pie de pista"

Bien entrada la tarde el festival ya está en pleno apogeo y los escenarios de las grandes productoras rivalizan por llevarse el gato al agua en un "tour de force" de a ver quién es más cafre. Hay escenarios en los que las actrices bajan, escogen a alguno del público y se lo follan delante de todo el público, aparentemente sin ninguna intencionalidad artística. Parece que siempre busquen al más panoli de la concurrencia porque subían algunos elementos que daban vergüenza ajena. Y yo me pregunto, si lo que quieres es follar por fin, ¿no te sale más a cuenta gastarte 50 ó 60 euros e irte de putas, que tener que hacer un espantoso ridículo ante la mofa y escarnio de cientos de espectadores?. Aún resuenan en mis oídos los hirientes comentarios que el mordaz D.J. que animaba uno de los escenarios dedicaba a los voluntarios. Concretamente a un pobre diablo, al que entre los amigotes y la chica habían subido a empujones al escenario, lo machacó insistentemente con que tenía "la polla más pequeña de toda Barcelona" ante las carcajadas del "respetable"; y de los amigotes, claro. Las chicas tampoco se cortan en hacer gestos despreciativos ante la cantidad y calidad de la dotación de los improvisados actores. Resulta bastante humillante. Además, no falla, ante los nervios de la situación a ningún espontáneo se le levanta la cosa, por muy buenas artes que se dé la suripanta de turno.

Otra cosa es cuando la situación está amañada. En estos casos, canta a la legua. Supuestamente la chica hace como que busca con la mirada alguna "víctima" entre el personal, y acaba eligiendo a un guaperas, fornido y estrafalariamente vestido (podríamos decir que hay un "uniforme" de actor porno). Por supuesto éste finge en un principio hacerse el remolón hasta que al final accede a subir al escenario, y por arte de magia, en dos minutos se ha convertido en todo un profesional que, ya sin falsas vergüenzas, en dos minutos ha desnudado a la chica, se ha desnudado él (mostrando un fibroso cuerpo esculpido en gimnasio, un espléndido bronceado integral sin chirriantes zonas blancuzcas, y una depilación láser impecable), y es capaz de mantener una elegante erección (ni blanda ni demasiado dura de novato) durante toda la función.

Ahora bien si cuando la chica baja del escenario (produciendo siempre unas curiosas estampidas frenéticas y generalizadas, que despejan instantáneamente la zona por la que la chica camina a la caza del incauto (el efecto óptico que producía era como si la chica condujera una cosechadora por un maizal). Al parecer muchos de boquilla sí, pero en cuanto les toca (y nunca mejor dicho) echarle cojones...), y vuelve a la tarima con su captura, arrastrando de la manga del chaleco a un ecuatoriano cuarentón, que finge resistirse por si lo ve la mujer en la tele, pero que está encantado de la vida de follar gratis; y lo desnuda mostrando una prominente barriga cervecera, un cuerpo peludo de "lobishome" y una polla tirando a minúscula, que además no es capaz de mantener erecta ni dos minutos en medio de todo aquel maremágnum escandaloso; entonces uno sabe que a éste sí que le ha tocado la china (porque si esto es un actor porno encubierto, apaga y vámonos...). Hay que reconocer que algunos se resisten muy bravamente a subir, pero precisamente esto parece enconar aún más a las alegres muchachas, que forcejean con los timoratos, produciéndose no pocas situaciones tensas y muy fuera de lugar.

Por cierto también hay chicas voluntarias que suben, y la cosa no siempre está amañada: al igual que con los chicos, las voluntarias reales se distinguen enseguida de las profesionales camufladas por razones obvias. Un ejemplo muy ilustrativo: en uno de los escenarios más aparatosos y bullangueros del festival (que ya es decir...), se encontraba el veterano director de porno italiano, Luca Damiano, dirigiendo "in situ" una escena de cine porno con actores y actrices profesionales, cuando de repente una espontánea saltó al ruedo. Éste le preguntó qué era lo que quería y la chica confesó ser aspirante a actriz X. El viejo director se quedó asombrado y la invitó a participar en la escena si se atrevía. La chica no se lo pensó dos veces y se tiró a la piscina, mientras el director no paraba de repetir que aquello no estaba preparado y que la chica (que, por cierto venía de Alicante, como se encargó de repetir unas quinientas veces el señor Damiano) no era una profesional. Eso era evidente, ya que la chica, aún estando de buen ver, no tenía un cuerpo ni una cara que corresponda en absoluto con los cánones del cine porno y en cuanto se integró en la escena que estaba en marcha, contrastaba vivamente con las actrices que en ella intervenían. Aparte, estaba completamente nerviosa y agarrotada; y no sabía qué hacer ni para dónde mirar. Pero tampoco hizo falta que hiciera nada porque en apenas unos segundos ya estaba desnuda y empalada. En los primeros planos de la nueva chica que ofrecían los cámaras que, muy hábilmente, dirigía el abuelo en vivo y en directo, y que podías observar en la mega pantalla habilitada para los que no están en las primeras filas, se le veía una cara a medio camino entre el culmen del placer exhibicionista y la más absoluta confusión mental.

En ésas estaba yo mirando en la pantalla gigante a mi conciudadana, nueva estrella del porno en ciernes, cuando en un plano general observo entre la nube de fotógrafos y cámaras en el foso reservado a la prensa acreditada, nada menos que a Gilito haciendo fotos tranquilamente como un profesional de la prensa venérea más. Pensé que se las habría ingeniado para colarse, pero resulta que por mediación de M.J. había conseguido un pase de prensa. (Desde luego, no hay nada como tener amigos hasta en el infierno).

La necesidad de un foso acotado para la prensa y unas pantallas gigantes para los rezagados, nace de la agresividad "hiper-testosteronada" de los pajeros a la hora de coger sitio en las primeras filas, para no perder detalle de sus diosas, o esperando materializar ese sueño recurrente revivido en tantas pajas dedicadas a su diva. (Ahora que, en cuanto la diva pone el pie en el primer escalón descendiendo a por el "voluntario", ponen pies en polvorosa, viviéndose unas carreras histéricas que ni en los sanfermines, oiga. Debe ser por eso que dicen que a veces es mejor que los sueños se queden en eso: en sueños; y así el pajero irredento seguirá contumazmente salpicando de esperma los pósters de su heroina que le acaban de regalar en el stand, cuando se la podía haber follado de verdad si simplemente no hubiera corrido como una rata cobarde cuando su diosa le tendió la mano hacia el paraíso). Gilito lo definió muy bien: "Cuidado. Aparta, que ya han abierto los toriles", y sentías a tus espaldas el pesado rumor de un tropel de pollas empalmadas que se acercaba a paso acelerado hacia el stand donde se iniciaba en ese preciso instante algún despelote de éstos que cuento.

A partir de cierta hora, tras trasegarme un pantano de cebada y algún que otro espiritoso, mis recuerdos ya son confusos y desordenados: recuerdo mucho puterío, lucha en el barro, serpientes que pesaban más que un sobrino, y otros desmanes que ya no sé si sucedieron de verdad o los he soñado. Esa noche la fiesta acabó en las habitaciones del hotel porque en nosequé programa habían entrevistado a nosequién, y como lo emitían esa misma noche había que verlo. Así que después de arramblar con los mini-bares, todo el mundo a dormir la mona.

<- Micropene bastantes horas después: marasmo, diplopía, visión de túnel.

Al día siguiente dudamos entre si quedarnos un día más en Barcelona o pasar una prometedora velada con una buena amiga en Benicássim, inclinándonos por lo segundo (pero ésa ya es otra historia).

sábado, octubre 29, 2005

Un trabajo fino.

Hoy he leido esto en el Diario Información de Alicante:

Una clínica llama a los bomberos para cortar una prótesis en una operación

El Sanatorio San Jorge, de Alcoy, requirió el pasado jueves por la noche la colaboración de efectivos de los bomberos, para cortar una prótesis metálica en el quirófano, una intervención para la que se necesitaba una cizalla muy especial, según ha podido confirmar este diario. La intervención quirúrgica concluyó de forma satisfactoria.

Instantes antes de las 10 de la noche del jueves, desde esta clínica se solicitó el apoyo de los bomberos de La Montaña, debido a que en el quirófano se necesitaba una sierra de especiales características para tratar de cortar una prótesis a una paciente; se trataba de una intervención complicada, que la persona -en concreto, una mujer- estaba intentando conseguir en vano desde hace años, según ha sabido este diario.

Tras la llamada del Sanatorio, dos dotaciones de los bomberos acudieron hasta las instalaciones de la clínica. Uno de los efectivos, accedió al quirófano tras equiparse convenientemente y materializó el corte de forma satisfactoria, según las informaciones recabadas.

En fin, menos mal que salió bien la cosa, pero me asaltan muchas preguntas, como ¿Son necesarias dos dotaciones para transportar una cizalla? ¿Se les avisó ANTES de la operación o DURANTE (con lo cual irian con sirenas y todo trapo)? ¿El que maneja la herramienta va vestido de bombero o de verde quirófano? ¿La operación la paga la S.S. o la Diputación?...

En cualquier caso, qué huevos tienen los bomberos.


martes, octubre 25, 2005

FICEB or not FICEB. II parte

"Nos sentíamos algo agotados, aplastados, asqueados después de esa noche en la que no poca energía habíamos derrochado". (Alex [Malcolm McDowell] en "La naranja mecánica").

Gracias a los contactos de Nieves, conseguimos unas invitaciones para la fiesta que la productora I.F.G ofrecía en la discoteca "Bora Bora", con la presencia de las grandes estrellas de la firma: Nacho Vidal, Celia Blanco, y un largo etcétera de excelencias del cine venéreo con nombres rimbombantes.

Al final del día, después de recoger el stand, Nieves y los suyos estaban cansados y decidieron retirase al hotel, por lo que al final nos fuimos solos Gilito y yo a la fiesta. Hay que tener en cuenta que mientras Gilito y yo nos pasábamos todo el día paseando tranquilamente por allí, viendo coños y bebiendo cerveza helada; la troupe de Nieves se pegaban la panzada a currar: montar, atender a los visitantes, hacer contactos, cerrar tratos y, cómo no, lidiar con los mareones y los pajeros. Téngase en cuenta que montar un stand en el FICEB (festival que ya va por su 13ª edición y que goza de un enorme prestigio internacional: se le considera el segundo en importancia a nivel mundial, ex aequo con el de Cannes, aunque ambos aún a años luz del galáctico festival de Las Vegas) supone un esfuerzo económico y material considerable, por lo que uno realmente va allí a hacer negocios.
(Digresión 1: Por las noches, al terminar, y cuando el público ya había sido desalojado, Gilito y yo les ayudábamos a recoger el stand, por lo que pudimos ser testigos afortunados de las bambalinas del porno, de la trastienda del glamour. Se acababa el boato y era todo mucho más desenfadado: te cruzabas a las strippers vestidas informalmente y con una actitud mucho más accesible y cachonda, y había muy buen rollo entre toda la gente del sector (al menos de la zona donde estábamos ubicados nosotros. Sin ir más lejos la actriz estrella de la productora de un stand contiguo [caballeros, ¡qué mujer!], que durante el día se comportaba amable pero muy profesionalmente, al cerrar las puertas el festival, se relajaba y era un encanto de chica, muy simpática y con una paciencia a prueba de Micropene porculero (a esas alturas de la noche, mi intoxicación ya era considerable. Con todo lo que eso acarrea...). Un detalle que me llamó mucho la atención del cierre, era que todos los expositores amurallaban sus stands con todo lo que encontraban a mano, para evitar saqueos. Y eso que cuando nos íbamos todos, sólo se quedaban los guardias jurados y el personal de limpieza, con lo cual si al abrir por la mañana a alguien le faltaban artículos, no hay que ser un genio para despejar esa "x", ¿no? Pues no, al parecer más vale prevenir que curar, y todas las santas nochecitas todo el mundo a blindar sus stands con rollos de plástico para embalaje, cintas adhesivas, cartones, precintos, y mil inventos más (a cual más pintoresco. Como se distinguía una legua a los veteranos de otras ediciones de los que improvisábamos sobre la marcha); todo para no llevarte un desagradable sorpresa por la mañana. (Después de precintar literalmente el stand de Nieves con cinta de embalar, Gilito hizo una aguda observación que causó la carcajada de medio pabellón: el precinto no va a impedir a alguien robar, porque solo necesitas algo afilado para rajarlo. Lo único que hará es, si llegas y está roto, delatar que te han robado; cosa que, sin precinto, ibas a descubrir tan solo unos minutos después cuando montaras y constataras que te faltan artículos (puesto que hacían inventario todas las noches); a no ser (y aquí viene lo bueno) que esperes encontrarte por la mañana al ladrón pegado como una mosca en la cinta adhesiva (jajajaja, ¿no te digo que estaba "sembrao"?). La cuestión es que en apenas una hora, el recinto pasaba de un bullicio hiperactivo y atronador que exudaba testosterona, a tener un aspecto desolador y desconfiado: parecía Isla Tortuga esperando atemorizada la llegada de Barba Negra. Este detalle tan cutre y fuera de lugar en un festival tan impecablemente organizado nos llevó a Gilito y a mí a desarrollar una de nuestras descabelladas teorías: "Todo lujo no deja de ser un decorado". Que venía a decir que hasta en la mansión Playboy o en el palacio del sultán de Brunei, tiene que haber por cojones un cuartito con fregonas y salfumán; y que aunque sus retretes sean de oro macizo, no muy lejos debe andar la infecta escobilla para despegar del noble metal los "lujosos" pegotes de sus "glamourosos" zurullos. Vamos, que en todas partes cuecen habas).

Joder, cómo divago. Al grano: que nos fuimos los dos a la fiesta. Sólo diré que "gracias" al G.P.S. (siglas que significan "Ganas de Perderse Seguro", y no "Global Position System" como la gente cree), "sólo" tardamos en llegar a las fiesta ¡dos horas y media! Entre las obras (que por supuesto el cacharro no puede conocer), y que la discoteca estaba en la calle Energía de un pueblo/barrio/dormitorio barcelonés (nosequé de Llobregat) y resultó haber otra calle Energía en el propio Barcelona (que también son cojones... dos calles "Energía" en apenas 6 kilómetros), estuvimos "apatrullando" la ciudad un buen rato.
(Digresión 2: Por favor que algún catalán que lea esto, más concretamente de la provincia de Barcelona (usted mismo, J-Vol, si es tan amable) me explique lo siguiente: ¿por qué los nombres de los pueblos allí son tan extraños, interminables e imposibles de memorizar? Lo digo sin acritud, pero es que aquí (en Alicante) los pueblos se llaman: Ibi, Elche, Alcoy, Sax, Onil, Elda, Calpe, Altea, Denia, etc, etc, etc... Por el amor de la Moreneta, ¿qué necesidad hay de llamar a los pueblos: Masíes de Sant Hipòlit de Voltregà, Castellfullit de Riubregós, Santa Perpetua de la Moguda, Santa Margarida i els Monjos, etc...? ¿Os podéis imaginar de copiloto a un Micropene resacoso dándole instrucciones a Gilito: "En la salida de Santa Maria de Palautordera..." Coño, si cuando he acabado de decir el nombre ya nos hemos pasado dos salidas).

Finalmente encontramos la discoteca gracias a la tenacidad de Gilito (yo ya había tirado la toalla hacía rato y me limitaba a ponerle más nervioso). (Digresión 3: Gilito es un "self made man", o sea, un hombre hecho a sí mismo, y eso conlleva que cuando viaja detesta preguntar a otros seres humanos cómo llegar a los sitios; prefiere ingeniárselas como sea para acabar localizándolos por sí mismo. Cosa que me parece muy respetable (siempre y cuando no me haga perder dos horas y media de precioso tiempo en una fiesta del mundillo del porno), pero yo soy justo lo contrario: yo abraso a todo Dios con preguntas sobre esto y aquello. "¡Que piensen ellos!" es mi leitmotiv. Y aunque interactuar con según que gente no es precisamente plato de mi gusto (otro día ya explicaré otra de mis tontísimas teorías, "La erosión", sobre el trato humano), probablemente me fíe más de las indicaciones de un vertebrado superior que de un invento que (como dirían en mi colegio) "progresa adecuadamente", pero "necesita mejorar". Gilito comentaba en su post lo del guardia jurado de los aseos y mi curiosidad por los "perdedores románticos", según sus propias palabras. Hay que reconocer que, muy de vez en cuando, conoces a un personaje de estos que puede llegar a sorprenderte. Si abres las orejas adecuadamente, puedes escuchar alguna bonita historia e incluso aprender cosas impensables sobre la vida. Sólo un ejemplo: la primera noche paramos todos en una gasolinera para comprar comida y bebida. Mientras el resto hacía cola, yo me acerqué al mendigo que se había plantado allí esa noche: un italiano muy joven, y bastante bien educado para la trompa que llevaba. Le invito a un cigarro y a cambio me regala su rocambolesca historia: había llegado a Barcelona sin un duro, a la aventura y durmiendo en la calle para tratar de encontrar a su hermana, que se había venido a España huyendo de unos desagradables problemas domésticos . El problema es que no había tenido demasiadas noticias de ella, y lo único que sabía era que trabajaba de cajera en un Caprabo en Barcelona, pero que no sabía en cual exactamente (ni siquiera si era en Barcelona capital o en la provincia), y llevaba diez días buscándola y no daba con ella. Me reconoceréis que la historia (de ser cierta) es, cuanto menos, curiosa: joder el tipo es todo un Marco del siglo XXI, sólo que éste había cambiado al mono Amedio por "el mono" a secas y dos perros cochambrosos; y en vez de embarcarse "en un puerto italiano al pie de las montañas" se había venido a dedo. Y estas historias medio románticas, medio patéticas, están pasando ahora mismo en su ciudad mientras usted lee esto en el calor de su hogar. Sólo hay que, pues eso, abrir las orejas y... ¡Hostias!, ahora que lo pienso, el hijo de puta ése no debía ser el hermano, éste cabrón sería el que le zurraba y que se vino a España a cazarla. Por que si no cómo se explica que la hermana no le haya dicho donde vive y trabaja exactamente. ¿Qué clase de hermana hace eso? Mi hermano lo abandona todo en Italia y se viene hasta aquí a buscarme ¿y yo jugando a las adivinanzas?. Lo que pasa es que la rata ésta se debió enterar de algún modo de que ella estaba en algún Caprabo por Barcelona y anda tras su pista. Porque si yo quiero encontrar a mi hermana en un Caprabo en Barcelona voy al primero que encuentre, pregunto por el jefe de personal, le explico que he hecho miles de kilómetros sólo para encontrarla y entonces seguramente te dirá: "Pues mira no trabaja en este centro pero déjame ver... sí... aquí está... trabaja en turno de mañana en nuestro establecimiento de Sant Feliu de les Pomes Verdes de la Figa sa Mare en Conills". Y asunto arreglado.
Así que olvidad lo dicho arriba; no escuchéis historias raras de nadie; no habléis con nadie; no aceptéis caramelos de desconocidos; porque el ser humano es tan abyecto y mezquino como para inventar dos palabras como "abyecto" y "mezquino").

(Mañana seguiré con la historia, porque como desbarro ya de mala manera, no hay forma de seguir un hilo argumental. Ya estoy oyendo, sobre todo en la última fila, a más de uno decir: "Gilipollas, déjate de GPS y pordioseros, y cuenta lo que nos interesa: la chingadera". Se hará lo que se pueda. Prometido).

viernes, octubre 21, 2005

La "mötley crüe" en el FICEB 2005. I parte

(Ante todo, disculpad el retraso de mi crónica, pero recientes acontecimientos en mi vida me llevan de culo y cuesta abajo. Así que no lo haré muy largo).

Mötley Crüe (cuya ortografía inglesa correcta es "Motley Crew", pero el grupo angelino macarreó y añadió unas diéresis, como mandan los cánones del Heavy Metal) significa "banda variopinta". Y eso es justamente lo que nos juntamos en el FICEB esos días: una auténtica pandilla pintoresca. Por un lado Nieves y su gente (que habían subido unos días antes para montar el stand), por otro Gilito y yo (que somos para darnos de comer aparte), y ya en Barcelona se nos unieron V. y M.J.: en fin, una auténtica "mötley crüe" y además en un marco incomparable.

Pero vayamos por partes.

El viaje fue muy extraño, con ese diabólico invento del G.P.S., que aún me tiene asombrado. Hay que tener en cuenta que manejar un aparato de éstos, con botones ultrasensibles por todos lados, con mis dedos prensiles de orangután es toda una hazaña; por lo que nos perdimos unas cuantas veces. Menos mal que Gilito estaba aún más "sembrao" de lo habitual y nos echamos unas cuantas risas a costa de mi inutilidad en asuntos tecnológicos. (Aún sueño con esa exasperante vocecita robótica: "A… 50… metros… gire…a la… derecha… Gire a la derecha…". Que sí, coño, que no soy sordo). El cacharrito de marras estuvo a punto de volar por la ventanilla un par de veces.
Yo le decía a Gilito que si había estado varias veces en ese hotel, y sabía llegar, por qué cojones le hacía más caso al robot de lo huevos que a su propio cerebro; pero como vive inmerso en tecnología punta, creo que ha llegado al punto de no retorno en que confía más en las máquinas que en el ser humano.

El hotel de puta madre, por cierto estaba al lado de donde está la academia de "Operación Triunfo" y no paraban de pasar niñas preguntando como llegar hasta allí. (Una de las mañanas nos cruzamos en un pasillo del hotel al cantante de "El Canto del Loco" con cara de resacón terminal, y el chaval, muy majo, nos saludó y Gilito le suelta: "Joder, menudo careto de buena mañana". Jajaja, si es que estaba "sembrao" el cabrón).

Llegamos a la Farga de L’Hospitalet (donde se celebra el FICEB), como profesionales "sobraos", con nuestros pases (gracias, Nieves) y nuestras ganas de cachondeo. Hay que reconocer que aquello es digno de verse, te guste o no el porno. Está muy bien montado y el asunto tratado con mucha naturalidad: veías muchas parejas, mujeres solas, grupos de chicas, etc… vamos que no eran los cuatro pajeros babeando y empalmados que se imagina todo el mundo (que también los había, pero ésos darían para un post aparte).

En el stand de Nieves conocimos a su "troupe", entre los que se contaba X, que resultó ser actor porno. Bueno la historia tiene miga, porque sólo ha rodado un porno, que casualmente era el último lanzamiento de la productora que tenía el stand justo al lado, y había carteles y DVDs del film por todas partes; el chaval no sabía donde meterse, avergonzado cuando alguien le reconocía. Para más INRI, X es gay y rodó una película hetero, en la que tenía pactadas 3 escenas, de las que sólo rodó 2 (la tercera se negó porque simulaba un incesto: un coito con una actriz que representaba en el film a su hermana, a lo que X se negó rotundamente rompiendo el contrato (?!). Vete tú a saber por qué…).

Como bien cuenta Gilito, yo no tengo ni idea de fotografía por lo que el "modelo" que posaba con las actrices era siempre el mismo. Las pocas que le hice a Gilito salieron unos churros indignos, de los que yo culpaba a la óptica elegida o a cualquier excusa absurda, pero Gilito me increpaba que el que tenía mal la óptica era yo después de tantas cervezas. Gracias a esta contingencia tengo un extensísimo "book" con todas las actrices del recinto. Pero lo más gracioso es que llegó un punto en que ya no distinguía quién era actriz de quién no, y cogía a todas las mujeres llamativas que pululuaban por allí sin saber si eran actrices o no. Buena muestra de esto fue la colombiana super-neumática con la que nos fotografiamos todos, y que resultó no ser actriz porno ni tener nada que ver con el negocio; estaba allí de visita pero pareció encantada de que la confundiéramos con una porn-star, y accedió muy solícita a posar con todos, e incluso a hacer posecitas y mohines sexys en solitario ante el objetivo de Gilito.

Cuando llegó V., y como no se corta un pelo, se encasquetó un top de vinilo rojo de dómina S/M del stand de Nieves y nos fuimos juntos al tétrico reservado del club S/M "Bizarre" a ver una de las representaciones. Todo muy lúgubre y muy misterioso, pero lo que fue la "performance" dejó bastante que desear (una dómina de aspecto muy inquietante castigando a una esclava rellenita, pero en plan muy "light" [cera, latigazos, pinzas, etc...]; eso sí, me impactó la enorme parafernalia filonazi consustancial a estos ambientes). Con decir que, aprovechando la total oscuridad de la sala, me arrellané entre dos sillas y casi me duermo la mona de cervezas que llevaba ya… pero V. me despertó descojonada de mi incipiente duermevela.

(Como esto se hace muy largo, y aún queda mucha tela que cortar, continuaré mañana).

miércoles, octubre 19, 2005

Galeria Ficeb 2005































Mientras Micropene escribe su crónica,posteo unas fotos por petición de los amiguetes

Snake and Shaved

Sin comentarios

Salma de Nora y otra,
observando a Dora Venter

Micro, las pitones albinas no se comen

Yo creía que las pelirrojas...


Bellezones rusos

Ciento y la madre en el escenario

Hazte una foto con la chica por 2 euros