Me encanta que la vida te sorprenda. Me gusta cuando tú tienes un plan por ejemplo para el fin de semana y “la vida” se empeña en que no, que no le va bien que hagas lo que pretendías y ella solita te prepara un plan mucho más “molón”.El sábado por la noche estuve en una fiesta. Gran fiesta por cierto, alcohol, mucho alcohol, risas y divertidas conversaciones (lo de divertidas lo deduzco, porque estuve como 5 horas de pie hablando con unos y otros y no soy de las que pueden aguantar si el interlocutor no me interesa. Pero en realidad, no me acuerdo demasiado)
Recuerdo eso sí, que Gilito me transporto a casa mientras yo me debatía en una pugna con mi Estomago, intentado convencerle de que el coche de Gilito no era el mejor el sitio para arrojar la cantidad de alcohol que ya le sobraba. Me hizo caso, menos mal, y aguantó hasta casa.
Una vez a salvo en el hogar, no pude ya disuadirle y me sometí sin oponer resistencia a los designios del vómito, dejándome llevar por las convulsiones.
Mañana será otro día, pensé, y me acosté con la idea de levantarme el domingo y bajar a la playa, a que la brisa del mar y un baño en agua salada me hicieran mas llevadera una resaca que ya prometía peleona..
Me deje llevar por esa soporífera sensación del agotamiento y los efluvios del alcohol y caí en los brazos de Morfeo.
Y aquí es donde los designios del mas allá (o del mas acá), se empezaron a frotar las manos cual bellacos (y a descojonarse de mi, claro) me tenían preparado…”un plan diferente para el domingo”
Lo siguiente que recuerdo fue mucho humo, mucho grito, un olor asfixiante a pvc quemado y a un Gilito en calzoncillos yendo de aquí para allá controlando la situación. Lo siguiente, 15 bomberos (con casco y manguera incluida) penetrando en mi casa por la ventana hasta el foco del fuego mientras yo estaba ya en plena calle, con una camiseta puesta del revés y un sujetador en plena escalera. Por un momento llegué a dudar si aquello era real o se me había ido la olla y llevada por el alcohol había seguido los pasos de Micropene en cuanto a orgías y demás…porque 15 bomberos mojados, una manguera y Gilito en calzoncillos no hubiera sido desde luego mal comienzo en estas prácticas.
Pero no. A mi pesar, aquello fue real. Se me estaba quemando la casa y yo no tenía cuerpo para aguantar aquello. Bueno, cuerpo, lo que se dice cuerpo, casi sí, que una tiene ya mas de 30 años y allí en plena calle y sin sujetador me di cuenta que la gravedad todavía no había empezado a hacer de las suyas….. lo cual, oye, me hizo ilusión.
No podría precisar cuánto tiempo transcurrió hasta que los bomberos sofocaron el fuego y nos dijeron que no había peligro y podíamos volver a entrar a una casa encharcada y vapuleada por el fuego y los bomberos (grandes profesionales los bomberos, sí, pero coño! Un poquito mas de cuidado, que os habéis cargado la mitad de mi colección de Cds!. A ver, chicos: … “la ventana es para mirar y asomarse, no para pasar de una habitación a otra cuando hay una puerta al lado y no es necesario…)
Durante el rato que estuvimos en la calle acompañados por todo viandante cotilla que por allí pasaba y después de suponer que la casa ya no iba a explotar (yo es que veo un uniforme y me provoca una sensación de seguridad….) me sobrevino una sed atroz seguramente provocada por ver tanta manguera junta. …(Yo soy así, muy impresionable, si paso por una fuente me entran ganas de mear, si veo comida, me entra hambre etc.…) Así que, descartando la idea de amorrarme a una manguera de aquellas, mas que nada porque no quedaba muy fino, me acerqué al bar de al lado a pedir un botellín de agua. El hombre del bar no me lo quiso cobrar. (Si lo llego a saber, me pido un ron con coca cola).
Y así pasamos el tiempo hasta que lo Sres. bomberos nos permitieron subir a casa.
Estamos todos bien (lo mas importante) gracias a la rápida intervención de los bomberos y sobre todo a la sangre fría que demuestra Gilito en estas ocasiones (eres el mejor ;-) y la casa, bueno, la casa ahora tiene un color homogéneo negro y huele como si hubiéramos hecho una barbacoa para 100 personas. Por lo demás, sí, se me han quemado las aletas y las gafas de bucear, y alguna cosa más…pero sin importancia.
Quede esto como prueba empírica de la teoría de Javier Bardem, de que cuando vas a vivir una situación estresante o que te ponga nervioso, (en su caso la Ceremonia de los Oscar de Hollywood) lo mejor es estar de resaca. Eso te hace relativizarlo todo, y tomarte las cosas…de otra manera…
Pues eso.
7 comentarios:
¿Que se han quemado las aletas? Coño para una cosa que te dejo en custodia!!! Grrrrrrrrrr.
Odio el butano.
Queridos camaradas, menudo susto nos distéis ayer.
Menos mal que se puede contar, y encima bromeando y relativizando, que es lo suyo.
No te preocupes Cripema, que yo te regalo otras gafas de buceo y unas aletas, y los Cd's que quieras, que al menos las cosas materiales son reemplazables.
Me alegro que estéis bien todos. Un abrazo.
P.D.: Gilito, ¿qué culpa tiene el pobre Jose María García de lo que os pasó ayer?
Gracias Micro, algun cd no te digo yo que no, pero el equipo de snorkel que era de Gilito, que lo compre él para las proximas vacaciones, y compra 2 iguales,anda, que el verano pasado bastante humillante fue Gilito con sus super aletas de retropopulsion y yo con unas que parecian del todo a cien que como diria mi sobrina "no iban".
Menos mal que nos podemos reir.
yo te enviaré unas de hidrospeed¡¡¡¡
madre mia¡¡ cada historia de vuestro blog tiene un oscar más¡¡¡
por favor cuidaros¡¡¡¡besos.
Hola Rosaaaa! Y claro, tu pensabas que Gilito estaba de coña y no te lo podias creer...La verdad, q ultimamente nos pasan cosas un poco surrealistas!
Cuidate mucho tu tambien! Mil besos.
Ya no podeis jugar a la loteria este año:Habeis a acabado con el cupo de fortuna que teneis reservado.¡¡No fumeis en la cama, coño!!;))
Yo estoy re-mamado también.
La Merde
http://lapetitemerde.blogspot.com/
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