martes, junio 21, 2005

Inés

Inés estaba apoyada a un lado de una de las barras laterales de la discoteca. Había acudido a aquella fiesta acompañando a su novio, quien trabajaba de fotógrafo de la marca que pagaba aquella fiesta plagada de famosos, famosillos y subcategorías correspondientes.
Generalmente se hartaba de acompañarle a este tipo de actos, ya que la mayoría de veces, ella se quedaba sola en una esquina del local, copa en mano, mientras él iba y venia midiendo la luz, y haciendo fotos a unos y otras.
Realmente le aburría todo aquello, pero aquella noche no tenía ganas de quedarse sola en casa y decidió acompañarle.
Cuando llegaron al local todavía no había mucha gente con lo cual aún les dio tiempo de tomarse un whisky juntos mientras reían y hablaban de cosas sin importancia. En el último trago él hizo lo previsto y la dejó allí, al final de la discoteca junto a una escalera desde la que se divisaba todo el local incluida la puerta de entrada.
Inés hizo lo de siempre, pedirse otra copa, encenderse un cigarro y observar el local ya que era la primera vez que iba.
A la tercera copa y quinto cigarro, empezó a cansarse, el house lounge que sonaba y el petardeo que plagaba la fiesta no le seducían lo mas mínimo, así que decidió buscar a su novio y decirle que le esperaba en casa; él, comprensivo como siempre, la despidió con un beso y le prometió que no tardaría en llegar.

De camino a la puerta, Inés decidió entrar un momento al aseo, pero había cola en el de chicas, como siempre, así que entró al de chicos. El aseo era muy minimalista y muy fashion en la decoración (como toda la sala) pero tenía la particularidad de que los cubículos donde se encontraban los váteres tenían la puerta de un cristal transparente.
Había una hilera de seis váteres de los cuales, cinco tenían la puerta transparente y el sexto tenía el cristal opaco. Se puso un poco nerviosa porque realmente necesitaba entrar, pero no era plan de que cualquier tío llegara y la viera allí con las bragas bajadas.
Escuchó el vaciar de una cisterna y se abrió la puerta opaca de la que salió un chico moreno de pelo despeinado y labios gruesos. Y la puerta al salir, se tornó transparente.
Inés respiró, dedujo que el cristal se volvía opaco cuando detectaba la presencia humana dentro. Demasiado moderno para mear, pensó. Pero con paso decidido se acercó a entrar al mismo cubículo de donde había salido aquel Keanu Reeves de 20 años.
-No se volverá opaca -le dijo él.

-¿Perdona? -preguntó Inés.

-Que no se volverá opaca la puerta, solo se vuelven opacas si estoy yo dentro -le espetó, mientras esos gordos labios le mostraban una sonrisa de anuncio de dentífrico.
Inés sonrió también y entró cerrando la puerta tras de sí, cuando se volvió encarándose a la puerta para proceder a los engorrosos trámites de la micción femenina, se dio cuenta que podía ver perfectamente al chaval a un metro de ella junto a los lavabos a través del cristal, llevándose el dedo al ojo en un claro de gesto de: "te estoy viendo".
Pensó un instante que ella le veía a él, pero él a ella, no. Debía ser algún rollo térmico de las dichosas puertas, pero tampoco estaba segura, así que inquieta salió rápidamente para ver la puerta. Transparente. El cristal estaba transparente.
"Me cago en la puta" -pensó-. "¿Tan instantánea es la reacción térmica que se vuelve transparente en segundos? ¿O ha estado así el minuto que he estado yo dentro y este tío me veía de verdad?"
El morenazo sonreía mientras ella se ponía cada vez más nerviosa.
- No tienes otra opción. Tengo que entrar contigo si quieres que se ponga opaca y no te vean desde fuera -le dijo él.
-Ya, pero no hay nadie más que tú y yo ahora mismo, y supongo que si te pido que te vayas, serás un caballero y te largarás...
Otra vez la sonrisa profiden y un:
- Te equivocas, no soy un caballero, un caballero no estaría deseando ayudarte a quitarte las braguitas...
A Inés le entró de pronto mucho calor. Y se quedó allí de pie, tiesa, riéndose porque no había otra cosa que pudiera hacer. Empezaba a ponerse nerviosa.
El se acercó a ella, despacio pero decidido y la empujó suavemente hacia dentro del váter, mientras le bloqueaba las muñecas con su mano izquierda, y echaba el pestillo de la puerta con la derecha, de espaldas a la puerta.
Inés dejó de reír, aquello le gustaba, pero no estaba segura de que quisiera que sucediera algo así. O no estaba segura de que lo quisiera conscientemente.
Inés le miraba fijamente a los ojos sin decir nada, dejándose llevar.
Iba a decirle que No, cuando él la besó profundamente frustrando cualquier intento de emitir palabras. Aquel beso, le hizo sentir a Inés mucho más calor por todo su cuerpo, pero a la vez quedaba petrificada apoyada ahora contra aquella fría pared como un muñeco de trapo.
Mientras su boca jugaba con la lengua de ella, él comenzó a bajar su mano desde la cabeza mientras acariciaba su pelo hasta sus tetas, deteniéndose a acariciarlas por encima de su blusa de raso con un tacto lento y esmerado.
Inés se dejaba llevar, expectante, de un modo pasivo. Cuando él se retiró y la miró fijamente durante unos segundos que parecieron horas para ella, le faltaba el aire e hizo un intento de acercarle a ella de nuevo. Pero él volvió a retirarse, esta vez un poco más. Ahora ya había demasiado espacio entre ellos, se miraban perfectamente, ella le miraba entre nerviosa y deseosa y él no dejaba de sonreír.
-Que quieres? -le preguntó él.
Inés había dejado de pensar, no podría saber qué es lo que quería, solo lo que necesitaba.
Ella hizo de nuevo un intento por acercarle para que siguiera haciendo lo que él había empezado. No quería hablar con un extraño, solo quería que le siguiera acariciando las tetas.
- No seguiré si no me dices lo que quieres, cariño.
Uf!. Inés no soportaba que nadie le llamara cariño, simplemente le parecía un nombre que se les pone a las cabras, no con el que llamar a las personas.
Pero en ese momento le daba igual el mundo, las cabras y cómo la llamaran
-Que me folles. Quiero, exijo que me folles.
Era la primera vez que se escuchaba decirle estas palabras a un desconocido y le dieron a ella misma tanto morbo que fue Inés quien en un arrebato se dio la vuelta y le puso a él contra la pared bruscamente. Comenzó a desabrocharle la camisa frenéticamente bajando por su pantalón mientras acariciaba el gran bulto que había aparecido entre sus piernas. Con ese tacto que hace presagiar el éxito de lo que se comienza.
No tuvo que bajarle el pantalón ya que él mismo sacó su miembro poniéndolo a disposición de Inés quien no dudó en arrodillarse en el suelo e introducirlo furiosamente en su boca, entero, lamiéndolo, jugueteando en círculos con su lengua y con su glande… sacándolo de golpe y volviéndolo a introducir hasta donde su garganta le permitía, mientras él le acariciaba el pelo acercándola enérgicamente hacia él.
Inés levantó su mirada, en un intento de verle, pero él tenía los ojos en blanco, lo cual le asustó un poco, pero siguió jugueteando y lamiendo la base de su pene.
De pronto él la levanto fuertemente y la puso a horcajadas, desvió con su mano sus braguitas y la penetró apretando las nalgas de Inés hacia si mismo, como si la quisiera atravesar. Su gemidos eran respiraciones aceleradas y sofocadas por la boca de él.
Inés le arañaba el cuello mientras él se movía rítmicamente dentro de ella.
No tardó en llegar el clímax. Inés notó una explosión en su cuerpo, notó que se abrían todos sus poros, que se erizaban sus tetas, y notó que se mojaba entera. Tuvo que gritar.
-Jaime, tío, ahí dentro se lo está montando alguien -oyó Inés de una voz conocida.
Era Julián, un fotógrafo compañero de Jaime, su novio.
Inés se bajó de su amante rápidamente recomponiéndose como pudo. Recordó en ese instante que tenía un novio, y que le había dicho que se marchaba a casa haría veinte minutos. Le entró pánico. Era patético ponerle los cuernos al hombre de su vida, pero lo era más que lo descubriera él mismo y delante de compañeros de la agencia.
Inés le pidió torpes disculpas a su desconocido y le rogó que saliera delante de ella. Lo hizo. Cuando oyó que su novio y el compañero de éste abandonaban los servicios salió ella también como una bala al local.
Respiró al cruzar la puerta de los aseos masculinos mientras las chicas que esperaban en la puerta del femenino la martillearon con la mirada.
La música estridente le penetró el cerebro y le devolvió de un mazazo a la vida real.
Vio junto a la puerta a Jaime, tenía que pasar delante de él para abandonar el local. Se acercaría y le diría que se había mareado y había estado en el aseo todo este tiempo. Tampoco sería mentirle. Marearse, se había mareado y Jaime estaba muy ocupado como para pensar en nada raro.
Volvía a inspirar y se dirigía hacia él cuando noto que la cogían de la cintura. Sobresaltada se dio la vuelta. Era su desconocido.
-Te dije que estaba deseando quitarte las braguitas y no me has dado tiempo a hacerlo. Llámame y otórgame ese placer.
Inés sonrió como una adolescente nerviosa y se dirigió a la puerta, aún mareada.
Dedicado con cariño a las "salidas de emergencia".

13 comentarios:

Micropene dijo...

Ay, Cripema, el veranito que acaba de llegar y cómo nos tiene ya a todos...
Bonito relato. ¿Me lo puedo imprimir y leerlo luego con calma en el aseo?

laceci dijo...

Joder que chulada!!!
Mientras lo leía, pensaba que era justamente digno de las salidas. La pena es que le hemos cortado el rollo a Inés y eso me ha jodido un poco...(Podría haber seguido, ya que el tío, tan joven y fresco, en un minuto lo tenía de nuevo listo para su uso ;)
Siempre que leo o escribo algo así, me voy fijando en los detalles, para hacerlo real!! Me ha encantado...
(Continuará??)

Xaturriauu dijo...

Imagínate a alguien llamando a la puerta en el momento del climax.....¿se puede?........Ssssssse va pudieeeeeeendo, joder......

Disculpa pero es que me ha recordado al chiste.

Cripema dijo...

Micro, no se para que me pides permiso para imprimirtelo, si ya lo has hecho....que te olvidas que soy la master de la impresora de la oficina (...y del universo.. :D )

Laceci, gracias! Mientras lo escribia me acordaba de vuestro blog (una, que os lee a menudo!) Estoy pensando en que Inés le busque..o mejor...que se encuentren en otro sarao...como lo ves?
De todas formas, Inés se ha desatado, algo ha hecho ya "click" en su cabecita asi que como se deje llevar por lso calores del verano, me veo escribiendo una saga al mas puro estilo micropene.. :D

Xaturriau....muy bueno el chiste,pero menos chistes y mas contar...que hace mucho que no te marcas un post y ya toca!

Xaturriauu dijo...

Cripema...tienes toda la razón, esto de ver los toros desde la barrera y soltar una tonteria de vez en cuendo no es de recibo...así que lo voy a intentar..no lo dudes...Felicitats a la millor terreta del mon, en les seues festes...."A la llum de les fogueres...Xafes merda i no t'anteres".......txan,taxn...salut

Cripema dijo...

xaturriau...has vuelto a hacerlo... ;)

mrcelofan dijo...

Un relato digno de la gran revista "Lib", incluso si lo suavizas un poco sería digno hasta del "SuperPop". Lo siento, pero no soy amigo de los relatos eróticos. Espero que se acepten críticas negativas.

laceci dijo...

Bueno, estamos esperando la segunda parte haciendo F% continuamente.
cri-cri...cri-cri..

criztina dijo...

MUY BUEN RELATO!
Me pasó como a laceci, mientras lo leía pensé que sería ideal para "salidas", cuando quieras te abrimos las puertas a nuestras "salidas de emergencia" para que pongas tus historias!
(no vendría mal, estoy dejando muy sola a laceci...no tengo tiempo de na...o follo o escribo....ya sabéis mi elección)

Cripema dijo...

Ay criztina! eso mismo me pasa a mi! pero mucho mas aburrido...o trabajo o escribo, y preferiria la segunda opcion, (bueno en realidad, preferiria tu opcion a no escribir ;-)pero como bien dice laceci si aqui no tienes un apellido "conocido" no sales de pobre...y yo me llamo "Pérez" no te digo más....
No obstante,Ines me ha dicho q una tarde de estas me seguirá contando...y yo como soy una bocazas...os lo contaré ;)

Xaturriauu dijo...

Mira por donde, al final vamos a tener "temita", con Laceci i Criztina animándote, i tú dejándote querer. Mientras tanto, todos los tíos como rapaces a la espera de que sigas con tu relato y se emperre la cosa de forma que las vivencias de micropene parezcan cuentos de caperucita...hasta donde yo sé, la Inés esa es más puta que el Gallo de la pasión...lo que yo te diga....y liada con un fotógrafo..lo que me faltaba oir..esa tía ...esa tía....lo que yo te diga,.."liberada" que dirian las feministas....

laceci dijo...

cripema, perez me suena familiar!!!
;-)

aprilia dijo...

Aunque pueda parecer del super pop a mi me ha gustado. Es que estas cosas nos gustan más a las chicas...va a ser eso..

que yo lo acabo de leer y vamos que como voy con tanto atraso de post..pues mira hoy descubrimiento.me mola la idea de los dos puntos de vista cripema/gilito cual es el blog de laeci? será cuestión de entrar...ay los calores
a ver si de una vez me ponen la adsl y me conecto desde casa y os leo con calma, porque esto de leeros desde el curro tiene sus inconvenientes, aunque a veces también sorpresas....entre fax y fax...oye que me he puesto un poco y todo, jejeje ay los calores.....