miércoles, julio 13, 2005

Lección de vida

Ayer estuve en casa de Almax. Estuvimos viendo los vídeos del viaje, y nos costaba creer lo que pueden dar de sí 9 días de la vida de uno. Lo que más nos chocó fue revivir las fiestas que montábamos en casa de nuestra familia cubana. Esa gente sólo necesita una guitarra, una botella de ron y ya tienen montada una fiesta inolvidable.

No sé a qué esperan los psicólogos, sociólogos, antropólogos, etc… para estudiar el carácter de la gente de esas tierras. Es sorprendente cómo pueden estar todo el día alegres, bromeando y riendo, con lo que tienen encima. Esa es su verdadera riqueza, su tesoro nacional.

Tienen un mecanismo de defensa por el cual se ríen de sus propias desgracias (nos descolocaba mucho la cantidad de chistes que contaban sobre su propia hambre y miseria). Ellos no te cuentan penas, ni te lloran en el hombro; cuando se tocaban estos temas delicados era porque nosotros queríamos saber.

Conocimos muchas chicas, la mayoría de las cuales tenían que ir con "yumas" (extranjeros) para poder dar de comer a sus familias (y sobre este asunto mucho ojito con juzgar a la ligera). Nos contaron historias abominables, sobre seres inhumanos que aprovechan la miseria de otros para comprar con dólares lo inenarrable. (Aguanten mamis, que si existe la justicia kármica en la próxima vida les toca ser princesas. Y a los perros prepotentes del dólar y el euro, sólo recordarles que a cada cerdo le llega su San Martín). Aunque lo intento, no alcanzo a imaginar lo que se debe sentir cuando uno está en el fondo del pozo, y los que están arriba, los sanos y salvos, no sólo miran a otro lado y no hacen nada por sacarte, sino que algunos encima se permiten tirar piedras al fondo, haciendo la vida de los de abajo aún más dura e indigna.

Recuerdo que en alguna de aquellas imborrables conversaciones, en algún momento Almax o yo nos emocionábamos, desbordados al escuchar tantos espantos, y ellos se sorprendían mucho y enseguida te reconfortaban y consolaban. Tienen una capacidad infinita para echarse a la espalda todas las desgracias, darle la vuelta a la tortilla y reírse de su propia miseria. ("No hay que llorar, la vida es un carnaval" decía una canción que escuché mucho allí). Y curan sus penas riendo y bailando; mientras aquí, con todas nuestras necesidades básicas cubiertas, con nuestros mandos a distancia, nuestras neveras no-frost repletas y nuestros edredones nórdicos, nos pasamos la vida despotricando y lloriqueando por cualquier tontería.

Me duele Cuba, hermanos. Me sigue doliendo en el alma.

13 comentarios:

zen-cerro dijo...

pues si, confiemos en la justicia kàrmica...

magnìfico post, como siempre.

Saludos

Micropene dijo...

Muchas gracias, Zen-cerro, por tu comentario.

Puede parecer una tontería, pero no sabes lo que reconforta cuando uno escribe estas cosas como desahogo, saber que hay gente ahí que te entiende. Vuestros comentarios y palabras de ánimo, en estos tiempos que corren, de las prisas y el desapego, se agradecen enormemente.

De corazón, gracias a todos.

malaputa dijo...

Una amiga mía está saliendo con un chico brasileño y no deja de decirle que los españoles estamos locos, que vivimos de puta madre y que nos pasamos la vida amargados. Su actitud es esa que cuentas, tendría muchísimas razones para andar llorando por las esquinas y es un tío con una actitud la hostia de positiva y es un tío alegre y parece que feliz...
¿No te han dado ganas o por lo menos nos te has preguntado qué podrías hacer para cambiar la situación?. ¿Qué podemos hacer para que las cosas cambien?.
Ánimo.

Micropene dijo...

Querida Malaputa, gracias por el comentario y por los ánimos. La verdad es que lo de que la cosa cambie tiene muy mala pinta. Desde allí no pueden hacer absolutamente nada. Si alguien hace un simple comentario público contrario al régimen se enfrenta a una pena de 15 años de cárcel (20 años si se considera que el comentario se hizo en el marco de un acto de protesta organizado). Allí hablan de años de prisión como de longanizas: si te pillan con un simple porro son 20 años, si vas con una cubana en el coche y el policía considera que es una jinetera (prostituta) le pueden caer 10 años, así de simple, sin estar haciendo nada, cubana + turista = 10 años de tu vida en una infecta prisión (fuimos a ver una en La Habana -la más grande de Cuba- y ponía los pelos de punta).
Ante nuestra insistencia de si no existía ningún grupo organizado, nos dijeron (con su especial sentido del humor) que si no tenían para jabón cómo iban a tener para pistolas. Nos contaron que en el 94 hubo una revuelta causada por los primeros cortes de luz (quién les iba a decir entonces que tendrían que acabar acostumbrándose a que les corten la luz 6 horas diarias -de 17:00 a 23:00 h) y que fue reprimida durísimamente. Muchos de los que fueron detenidos en aquella revuelta (gente normal que se echó a la calle porque estaba harta) ahora se pudre en prisión con cadenas perpetuas. Así que es fácil imaginar que a uno se le quiten las ganas de protestar.
También hay encarcelados cientos de periodistas independientes, presos de conciencia, incluso militantes de grupos pro-derechos humanos. Y los que logran exiliarse, luego hostigan a las familias que no pudieron salir de la isla, les quitan las casas, los echan del colegio, etc...
Por lo que el panorama está muy crudo.
Existen grupos de cubanos que desde fuera luchan por cambiar las cosas (sobre todo desde Puerto Rico y Miami), pero la mayoría están muy politizados.
Así que me temo que a los cubanos sólo les queda esperar.

Micropene dijo...

Por cierto Malaputa, no conozco el libro de Zoé Valdés que me comentabas. Pero conocimos casos como el de R., una amiga que hicimos allí, cuya historia personal y familiar era especialmente deplorable, incluso para los standards cubanos.
Su espeluznante vida da para tres o cuatro novelas de terror.

Volviendo a lo de ayudar, yo personalmente estoy aportando mi insignificante granito de arena desde aquí, para hacer la vida de R. un poco más digna y humana.

Dosjerez dijo...

Es una pena, en españa, hace tiempo estábamos igual, al final hubo que esperar a que muriera el dictador, supongo que por desgracia a los cubanos no les queda otra, dicen que antes de la caída del bloque las cosas eran distintas (he oído que sigue teniendo la mejor educación secundaria-universitaria de américa)pero cambió todo, menos el gobierno cubano...al menos queda esa cutre esperanza, inmortal no es...aunque quien sabe que pasará despues, prefiero pensar en una nueva hungría o chequia, no en una nueva rusia carcomida por las mafias y un capitalismo feróz e inhumano o una yugoslavia suicida...

gemmita dijo...

Todo aquel que piense
que la vida es desigual
tiene que saber que no es asi,
que la vida es una hermosura
hay que vivirla
todo aquel que piense
que esta solo y que esta mal
tiene que saber que no es asi,
que en la vida no hay nadie solo,
y siempre hay alguien
chorus
hayyyyyy,
no hay que llorar que la vida es un carnaval
y es mas bello vivir cantando
hoooo haayyyyyyy
no hay que llorar
que la vida la vida es un carnaval
y las penas se van cantando
hoooo haayyyyyyy
no hay que llorar que la vida es un carnaval
y es mas bello vivir cantando
hoooo haayyyyyyy
no hay que llorar que la vida es un carnaval
y las penas se van cantando

Todo aquel que piense
que la vida siempre es cruel
tiene que saber que no es asi
que tan solo hay momentos malos
y todo pasa
todo aquel que piense
que esto nunca va a cambiar
tiene que saber que al mal tiempo buena cara


Esta es la canción no?? esa es la filosofía de aquellos que están en la mayor desigualdad respectoa nosotros, el resto de los mortales..que son los primeros que sacan el ánimo de esbozar una sonrisa.


Yo viví una experiencia parecida en Colombia y fue duro, muy duro ver como allí los dos "bandos" vivían codo con codo..unos perfectamente acomodados..otros rogando unos pesos para poder comprar agua. Los meses posteriores a mi regreso sentía es aimpotencia infinita que tu describes. Aquel viaje me cambió mucho..y me mostró la cruda realidad, que los pobres son infinitamente pobres, y los ricos infinitamente ricos.

J-vol dijo...

Vamos a ver...que en otos sitios esten jodidos de la muerte no significa que nos tengamos que aguantar con cualquier cosa que nos echen, que para estar jodidos siempre estamos a tiempo y no por eso vamos a dejar de reivindicar, ¡la patronal estaria encantada con esta actitud!.Ojito con no perder el norte.Por cierto los cubanos que conozco aqui tambien se quejan quizas más que nosotros...y es que la memoria es tan frágil.
Y dicho todo esto sepas que estoy en total acuerdo con lo que expones en el post.

criztina dijo...

Chico! ánimo!! supongo que desde aqui poco podemos hacer más que contar las experiencias que vivimos en los países que son menos afortunados que nosotros. Gracias por contarnos tu experiencia. Es importante para que de vez en cuando bajemos de nuestro "pedestal de mierda" y dejemos de quejarnos por estupideces.
Estoy de acuerdo con j-vol. La memoria es muy frágil. Hay que superar las cosas, nunca olidarlas.

laceci dijo...

Yo creo que lo que les hace estar así es el clima, si te vas al caribe parece que todo es menos estresante y te contagian su alegría. Aunque también sus penas, que no somos de piedra...

zen-cerro dijo...

Queridos todos, para desengrasar un poco os recomiendo que leais esto. No contribuye en nada a mejorar la situacion en Cuba pero està gracioso.

Saludos

JQ - Cisne Negro dijo...

Hola!
Os quiero invitar a pasar por el blog Estación de Nieblas. Estación de Nieblas es un blog que recoge los sueños de los navegantes y los publica de forma anónima, con la interpretación artística del dibujante Edwin Daniel. Pasad y leed alguno de los sueños, suelen ser muy curiosos. Y si os animáis, escribidme con alguno de vuestros sueños. No importa el contenido, por fuerte o subido de tono que sea: nosotros lo publicamos sin censura, puesto que cuando lo soñamos nadie lo hace. Animaos, creo que es una buena experiencia!
Estación de Nieblas: http://estaciondenieblas.blogspot.com
Y felices sueños...

malaputa dijo...

¿Va todo bien?.