martes, septiembre 27, 2005

Un domingo en el averno

"I’m not anti Reagan; Reagan’s anti me.
I’m not anti religion; religion’s anti me.
I’m not anti society; society’s anti me.
I’m not anti anything; everything’s anti me".
("Yo no estoy contra Reagan; Reagan está contra mí.
Yo no estoy contra la religión; la religión está contra mí.
Yo no estoy contra la sociedad; la sociedad está contra mí.
Yo no estoy contra nada; todo está contra mí").

Toda una declaración de principios del violento grupo Hardcore "Suicidal Tendencies", a la que yo personalmente añadiría: "I’m anti me (Yo estoy contra mí)". Porque este pasado fin de semana mis hábitos autodestructivos desbordaron toda mesura. El final de trayecto de mi desquiciado "non-stop weekend", fue un auténtico descenso a los infiernos:

(Exterior. Día). Domingo 12 del mediodía. Una "rave" ilegal en un ignoto páramo, a la que no sé cómo he llegado, ya que las instrucciones para llegar a estos saraos, para evitar visitas indeseadas, se dan con mucho secretismo y misterio; mediante el boca-oído, y mis oídos no estaban a esas alturas para procesar demasiada información.

Ya había asistido antes a otras "raves", pero digamos que eran de otro talante… como más civilizadas. Pero ésta era la mismísima puerta del infierno. Allí se había concentrado lo peorcito de cada casa. Parecía el casting de "Mad Max": festeros apocalípticos, carroña patibularia, canallas con un pie en la tumba, vigoréxicos barriobajeros, vaporosas mujeres cloróticas y otros infra-seres abisales, celebraban en farmacéutica comunión su particular aquelarre de excesos y despropósitos. Flotaba en el ambiente un enrarecido clima pre-bélico. Lo normal en estos casos es que la química surta su efecto, y a todos los asistentes les embargue una enorme (por artificial) empatía universal y un buen rollo cósmico; que todo el mundo esté en la misma onda: divertirse y dejarse llevar, para darle la espalda por unas horas al mundo real. Pero allí la cosa era bien distinta: bajo una finísima pátina de relativamente buenas vibraciones, palpitaba aletargada una violencia incalculable, una agresividad supervitaminada y mineralizada. Se podía sentir la adrenalina y la testosterona fluyendo a borbotones por las castigadas venas de aquellos "ravers destroyers". Sus alterados ojos de búhos furiosos irradiaban amenazadoras miradas que pedían a gritos romper en cualquier momento la quebradiza línea del "fair play". En vez de "tengamos la fiesta en paz", se respiraba un permanente "matémonos unos a otros". (Los temibles guerreros Berserker (deben su nombre a que iban cubiertos únicamente con pieles de oso), eran como el cuerpo de élite de los Vikingos. Eran ultraviolentos y brutales hasta el ensañamiento. Debido a su abrumadora presencia física y a su furia salvaje eran siempre los primeros en entrar en batalla, la punta de lanza. No contentos con esto, los druidas les preparaban mejunjes con propiedades psicotrópicas para infundirles aún más valor. Gracias al sentimiento de invulnerabilidad que les infundían estas drogas no portaban cascos, escudos ni armaduras; y eso que eran la vanguardia en todos los fregados. Según los historiadores, su sed de sangre era tan incontenible, que no los podían llevar en los drakkars para trayectos muy largos porque al poco tiempo, y a falta de enemigos reales, terminaban matándose entre ellos en el mismo barco).

Los apenas 50 despojos humanos allí reunidos, hubieran invadido Polonia esa misma mañana.

3 comentarios:

Dosjerez dijo...

Si es que te metes tu solito en los fregaos, muy interesante lo de los vikingos, había leido algo alguna vez, pero tu si lo has dejado bastante claro, interesante, a ver si busco algo mas por ahi...

J-vol dijo...

Y el lunes todos a la oficina de Tecnocasa, trajeados y a vender pisos...

laceci dijo...

jajaja...qué bueno! j-vol..

a ver...QUE COÑO HACIAS ALLI?

ps: Me recuerda a una discoteca que frecuentaba en el pasado, recuerdo haber comentado: A las seis de la mañana la discoteca estaba llena de paletos con boina a rosca y putas...
Bueno, y también estaba yo por allí...

Difícil de arreglar...