miércoles, diciembre 07, 2005

No debería contar esto...

pero... ¡qué coño! me apetece contarlo. Y digo que no debería, porque llevamos una rachita (que si la Harley, que si Melrose Place) que va a ser muy difícil que no os hagáis una idea errónea sobre nuestro estilo de vida; vamos, que pensareis que somos unos potentados del demonio, pero nada más lejos de la realidad (por desgracia, para qué negarlo).

He pasado el puente en Espot, un precioso pueblo del Pirineo leridano, ayudando a una amiga con los últimos preparativos para la inauguración de una tasca (si cualquiera de los que lee esto os dejáis caer por la zona preguntad por "La Tasca de Dalt", que el sitio merece realmente la pena; y si necesitáis alojamiento os podéis acercar al muy recomendable "Hotel Riberies" en Llavorsí, regentado por mi queridísima Rosabel).

A pesar de que Espot cuenta con una buena estación de esquí, no he esquiado (de hecho no he esquiado nunca; os escribe alguien que en el viaje de fin de curso pasó 10 días en Baqueira, y al más puro estilo "Hannover", mientras todo el mundo esquiaba se juntaba con las otras ovejas negras del curso a ver la vida pasar -Martini en mano- desde las terrazas de la estación). Básicamente me he limitado a viajar de copiloto en un espectacular Mercedes deportivo (lástima que la climatología impidiera descapotarlo para poder lucir al viento mi flamante nueva "media melenita desgreñada") conducido por una supermujer (estaré muy atento a la relación de esta amiga con la otra supermujer arriba nombrada, Rosabel, porque pueden crear una nueva raza de supermujeres pirenáicas que en poco tiempo dominarán la tierra). Otros de mis sufridos cometidos fueron catar los vinos que se expenderán en la tasca, aconsejar sobre los alcoholes que no deben faltar (catándolos también, ya de paso) y testar la vida nocturna de la zona. Un trabajo muy duro y muy poco de mi gusto, pero en fin, todo esfuerzo es poco por una amiga.

Bueno, ya me podéis dar caña.

(P.D.: Debido a este viaje he tenido que aplazar mi traslado a Melrose Place a esta noche, por lo que ya os contaré; sólo adelantaros que me han preparado un fiesta de bienvenida, y conociendo la peculiar interpretación del concepto "fiesta" que tienen mis amigos... miedo me da).

5 comentarios:

J-vol dijo...

Tu dí lo que quieras, colega, pero los parias no tenemos amigos con Mercedes descapotables, hoteles con encanto y tascas de diseño, y no es por que no queremos, es porque no sabemos o nos rechaza la clase alta por estar estigmatizados por Zara.Así que algo habrá de cierto en todo ello cuando dices que te vamos a criticar.De mayor quiero ser como tu! ;)

Dosjerez dijo...

Coño, un mito que se cae de nuestro pedestal, cag´n tó, pa mí que eras como nosotros (mileurista puteao) pero ahora va y resulta que te nos estás volviendo pijoterilla total....

lo dicho cag´n tó....

;-)

Chiringui (Trepanador) dijo...

Yo a veces ando por allí cerca, por Llavorsí un montón de veces.

Ahora hace un frío de cojones allí

Mr.Celofan dijo...

Pues nada Micropene, siempre he sabido que eras un potentado. Si quieres te doy clases de esquí, quedamos un fin de semana y nos vamos a Bariloche o a Aspen que las pistas están mejor que las de España, de paso invita a las supermujeres pirenáicas. Invito yo.

Rosabel dijo...

Que tiemblen los pirineos¡¡¡ pero siempre que tu subas a vernos, para comprobarlo...besos.