martes, febrero 07, 2006

Derramando memoria (Llunàtica 2006)

Las concentraciones de motos Harley-Davidson son todo un universo endogámico y autorreferencial. Allí uno puede ver más cuero por metro cuadrado que en un rodeo en Kansas, y no hay camiseta o bandana que se libre del típico estampado de calaveras en llamas. Pero es todo un mundo dentro del mundo pero al margen del mundo, lo que lo hace muy atractivo a mis ojos. El fenómeno que más llamó mi atención fue la inevitable "cara de malo" de todo motero que se precie Y claro, había algunos elementos de aspecto inquietante a los que francamente la "cara de malo" les quedaba como anillo al dedo y hacía su aspecto aún más amenazador (no me hubiera gustado nada derramar la cerveza encima de más de uno que me crucé por allí); pero luego había algunos pazguatos jugando a ser tipos duros que daban más risa que miedo, y en algunos casos puntuales directamente asco-pena.

Una de las cosas más envidiables de este entorno es la camaradería que reina entre las gentes de la moto. Podías ver en alguna barra una caja de cartón en la que habían escrito con rotulador: "Colecta para comprarle una correa al Pollo" donde la gente echaba algún euro, y no me cabe duda que el "Pollo" se fue de allí con correa de distribución nueva. Gracias a esta misma camaradería, el que suscribe se ha tirado todo el fin de semana entrando y saliendo del recinto, y comiendo y bebiendo sin soltar un euro. Apelando al buen rollo de los miembros del Moto Club organizador que vigilaban en ese momento la actividad en la que pensaba participar y para la que no tenía pensado pagar (simplemente porque no iba muy sobrado de dinero), me colaba aquí y allá. Esta gente no duda en echar un cable a un "motero" en apuros. Pero lo gracioso es que yo no soy motero, sencillamente porque no tengo moto; tengo todo el espíritu para pertenecer a esta "secta" pero me falta la máquina. Pero, ay, amigos, esto va a cambiar en pocas semanas. Me explico: a veces pienso que el destino teje intrincadas telas de araña en las que lo que a nuestros ojos son hechos fortuitos, a la larga uno puede distanciarse lo suficiente para poder apreciar el enrevesado telar, perfectamente geométrico, por el que ha ido discurriendo totalmente ajeno a dónde le quieren conducir sus pasos. Todo este rollo que acabo de decir es, traducido en cristiano: Cripema y Gilito deciden acudir a esta concentración motera y me proponen unirme a ellos ya que saben que siempre me ha gustado este rollo. El viernes se encuentran allí con un amigo, Teddy, un auténtico motero de la vieja escuela. (Para no hacerlo muy largo, otro día contaré lo que es viajar con un alcoyano por el mundo: siempre, siempre, siempre se encuentra a otro alcoyano, esté donde esté. Yo no sé si es que todos viajan mucho y van coincidiendo por los caminos o es que sufrieron alguna diáspora como los judíos y están repartidos por todo el orbe). El sábado me uno yo, me presentan a Teddy y congeniamos enseguida. Le pido que me enseñe su moto; me la muestra y sufro un violento flechazo. Fue un amor a primera vista, por lo que le amenazo que esa moto tiene que ser mía, y me dice que precisamente la tiene en venta para comprarse otra. Así que después de una extensa descripción de todas las reformas realizadas y una sincera confesión de los pecadillos subsanables con una mínima inversión (pecadillos que no pienso subsanar porque son justamente los que le dan todo el encanto), llegamos a un acuerdo (no sin antes confirmar a solas con Gilito que el tipo es de fiar y que ha tenido la moto muy bien cuidada).

Bueno, como esto se hace muy largo, mañana seguiré con la historia. Os dejo con una foto de "Hernie" para que juzguéis si me queda bien (su nombre completo es "Herniadora", como la bautizó Teddy tras sufrir una hernia muy chunga antes de decidirse a cambiarle la suspensión).

Les ruego se limiten a opinar sobre la moto y dejen sus reacciones de repulsa a la "media melenita desgreñada" para otra ocasión. Gracias.

5 comentarios:

laceci dijo...

Buuuuuuuf...esos "hierros" custom no me han gustado nunca, me gusta la estética de las Rs y la mecánica de las BMWs, que es la que tengo ahora.
(me estaré apijando??)
En las concentraciones siempre hay muy buen rollito, yo me lo paso genial cuando voy, sobre todo porque hay mucho cachondeo y camaradería. Eso sí, pocas pibitas...
Otra cosa que me da la risa son las distintas "sectas": los de las custom, los bemeuvistas, los colorines, los goldwingeros.... y sus distintas visiones de "LA MOTO"

llanetes dijo...

Los moteros me dan miedo. Cómprese una vespa

Chiringui (Trepanador) dijo...

Es increíble lo que hacen unas tijeras y una gilette.

La moto te queda como anillo al dedo, cómpratela.

Mr.Celofan dijo...

¿ Me lo parece o has adelgazado ?

A lo mejor es la moto la que te hace mas delgado.

J-vol dijo...

Lo siento , colega..pero la media melenita tipo Michael Douglas en Wall Street es más impactante que la rueda delantera de la moto.La culpa es tuya por decirlo, XD.
Por cierto: la moto debe, TIENE que ser tuya..sino siempre serás un motero incompleto...par estas cosas no basta con el espíritu.Adelante!!