miércoles, febrero 22, 2006

ENTRE Y REVELE SU ROLLO I (¡BRUJA!)


Está siendo una semana rara, y todavía estamos a miércoles…

A veces me pregunto para que tanta lucha, tanto estudio y tanto gobierno paritario formado con calzador, si luego tienes una reunión y escuchas de boca de tu jefe que eres una bruja. Y a tu cara de estupefacción le sigue un:

-“Cripema, es lo que tenéis las mujeres, que sois unas brujas”

Si yo no fuera una mercenaria del sistema sin ganas de volver a buscar entre las ofertas de trabajo del periódico de los domingos, le hubiera soltado un:
-“Tu que eres, maricón, ¿no?”

Claro que eso hubiera sido tan políticamente incorrecto como lo suyo, y hubiera supuesto un esfuerzo por mi parte, que la verdad hoy por hoy ni tengo ganas, ni estoy por la labor hacer.

El personaje en cuestión, (léase, mi jefe) me ha soltado la frasecita en un ambiente distendido, de buen rollo, en el transcurso de una reunión más que pacífica y alegre en la que se nos pedía (por supuesto) que trabajemos más pero en la que también se nos reconocía nuestro esfuerzo y nuestra gran labor profesional bla bla bla…..

En realidad, no me ha ofendido, porque sí, a veces, soy una bruja, lo sé, sobre todo cuando me topo con especimenes con "talante feminista" y condescendiente que piensan que ser modernos y progresistas es “ayudar” a su mujer en las tareas de la casa.

No soy de esas petardas exageradas a las que les ofende que les abran la puerta o les cedan el paso, es más, me gusta, yo también procuro hacerlo. Tampoco me molesto cuando me hacen una broma sexista o incluso sexual si proviene de la persona y se desarrolla en un entorno adecuado. Tengo correa y no puedo reprimir la risa.
A modo de ejemplo contaré que mi amigo Micropene se empeña día sí y día también en que demuestre empíricamente que su nombre hace honor a la realidad y yo no me ofendo ni salgo corriendo. Es más, me divierte!. (Micro, Un día te daré un susto y verás)

Únicamente me pregunto porqué en pleno siglo XXI una mujer joven (…), directa, clara, competente, y que desarrolla bien su trabajo, tiene que seguir escuchando de boca de un superior que posiblemente no tiene tantos estudios, ni esta tan preparado, ni es tan directo ni tan claro, la broma inocente de que es una bruja.
¿Será por la nariz?

¡Qué mundo hemos hecho!

“Una de las mayores pruebas de mediocridad estriba en no saber reconocer la superioridad de los demás”
I.B.Say

4 comentarios:

laceci dijo...

Hala maja! No sabes cómo te entiendo, parece que has estado tratando con el mismo cabrón que yo...

Micropene dijo...

La verdad es que uno se pregunta cómo han llegado donde han llegado individuos como él: sin talento, sin carisma, sin puta gracia.
Quizás las rodilleras que llevaba por debajo del pantalón del traje sean un indicio.
El pobre diablo llegó, soltó su "speech" como un papagayo y las ocasiones contadas que se salió del guión patinó estrepitosamente (por cierto, ¿qué se había tomado, que le daban como convulsiones y espasmos? O es que le poníamos nerviosos nosotros, porque no paraba de contorsionarse mientras hablaba.

Tú ni caso, además ya se llevó lo suyo cuando nos sentamos tú y yo en un banco del puerto a poner a cada uno en su lugar (joder, los pitidos de sus oídos tuvieron por fuerza que interferir con los instrumentos de navegación de su vuelo de vuelta a casa).

Oye, que te he traído la escoba, que te la dejaste olvidada anoche en mi coche.

Silviqui dijo...

laceci tiene razón ¿por qué los cabrones tendrán rasgos tan parecidos?¿dscubrirán algún día un gen de la "cabronidad"?

aprilia dijo...

creo que no te lo he dicho nunca:me encanta lo feminsta que eres. es en serio.un bset