viernes, marzo 10, 2006

Sorpresas te da el caos

No hace mucho tiempo escribí un post ("La rutina del Caos") en el que relataba parte del día a día en Melrose Place; y Aprilia, como buena vecina, comentaba que esos pequeños inconvenientes higiénico-logísticos se veían compensados con creces por el ambiente de constante actividad lúdica, social y festiva que reina en esa casa. Por supuesto que sí, porque he de reconocer que si no fuera así, hace tiempo que habría ganado la porra la persona que apostó (Cripema) que no resistiría allí ni tres días. Anoche fue un buen ejemplo de esto:

Llegué muy tarde a casa, reventado después de un agotador día de hiperactividad, y cruzando los dedos deseando que esa noche no hubiera demasiado desmadre doméstico, ya que hoy viernes la Mötley Crüe nos vamos a pasar el fin de semana a casa de un amigo en Granada, y necesitaba descansar bien. Para mi sorpresa encuentro la casa en un remanso de paz (creo que eso sólo ha pasado dos días desde que vivo allí, y no exagero). Estaba Oscar (el "Ángel Ario" y "gold member" fundador de la Mancomunidad del Caos) solo, a oscuras, disfrutando tranquilamente de un visionado en DVD de "Kalifornia" amenizado con cigarrillos enriquecidos. Estuvimos charlando un buen rato, y ya me disponía a acostarme cuando Oscar recibe en su móvil una llamada de Laureen (una amiga estadounidense, de Pennsylvania concretamente, que está estudiando en Alicante) diciendo que acababa de terminar un proyecto que se le había atragantado y que necesitaba imperiosamente tomarse unas cervezas "caóticas". Y como le comentó que había quedado con su amiga Melissa, también gringa, me apunté al cachondeo. Así que a pesar de que eran las tantas y ya estábamos en pijama [por cierto, un día tengo que hablar de los "pijamas" en Melrose Place. Son auténticos atentados al buen gusto, y causa de cachondeo generalizado cada vez que llegan invitados nuevos que aún no tienen acostumbrada la vista a esos colores chillones, esos cegadores reflejos de esquijamas cromados y esas combinaciones imposibles a medio camino entre la falda-pantalón de forro polar y el bombacho de escay. La colección de este Otoño-Invierno ha roto con la pana, y en la pasarela se están viendo unos modelitos (entre ellos los míos, para qué negarlo) que no se pondría ni un payaso hasta las cejas de ácidos], nos "arreglamos" y nos fuimos para allá.

Laureen es un pedazo de hembra de las que quitan el hipo, y un encanto de persona. Esto me recuerda a lo que me comentó mi hermana sobre las mujeres norteamericanas, tras pasar una temporadita en Miami: que ni mucho menos es lo que nos venden en las series tipo "Corrupción en Miami", es decir, todas las playas repletas de cuerpos esculturales, de Pamelas Andersons y Mister Propers. En todas partes cuecen habas y allí también se ven muchas chicas bajas, gordas y feas, como en todos lados; ahora eso sí, cuando te encuentras una guapa, es una mujer de infarto, digna de posar para "Playboy". Y si tenemos en cuenta que allí las chicas de 16 años ahorran para operarse las tetas (y lo que haga falta) como el que aquí ahorra para sacarse el carnet de conducir, pues te cruzas por la calle constantemente con clones de Carmen Electra, pero también de su tocaya de Mairena; porque un abuso o mal uso de la cirugía plástica puede engendrar adefesios que no los aceptarían ni en la isla del doctor Moreau.

Pues bien, Laureen es de las norteamericanas guapas y, por lo que me contaron, su amiga Melissa aún más; pero me quedé sin comprobarlo porque al rato de estar tomando cervezas con Laureen, la llamaron otras amigas comunicando que Melissa había pillado una tajada de espanto y se la habían llevado a casa a echar la papa. Es que estos guiris cuando llegan a España y descubren que te puedes correr una juerga de escándalo cualquier día de la semana, se despendolan.

La cuestión es que una cerveza llevó a otra, y a otra, y a otra… y para más inri cuando volvimos a casa estaba Juancho (otro "gold member" fundador) catando un regalo atrasado de cumpleañós: un enigmático tarro de cristal con tomillo, o romero, o no sé muy bien qué, pero que nos lo fumamos y estaba rico, rico.

Así que acabé acostándome a las 03:45 h. de la madrugada. Pero francamente la velada valió mucho la pena, y volvió a reafirmarme en el convencimiento de que si lo que quería era vivir una segunda juventud con una intensa vida social, había venido a parar al sitio más idóneo. Gracias, hermanos.

5 comentarios:

Gilito dijo...

La Comunidad del Caos acepta "prospects" de fin de semana en "no fumadores" ???

Mr.Celofan dijo...

Criatura... espero que no te eches a perder ( y no es pasión de madre ).

Chiringui (Trepanador) dijo...

Yo no podría, estoy retirado...

J-vol dijo...

menos birras y mas mover la pelvis!!

Silviqui dijo...

Alquilais habitaciones de fin de semana? Necesito relax y los balnearios me ponen histérica :-)