lunes, abril 24, 2006

L'Estatut està fotut

Ahora que está de rabiosa actualidad político-periodística todo el asunto éste de los estatutos y las entidades/realidades nacionales, aprovecho para transcribir aquí la opinión sobre el particular de cierto personaje que, aunque os resulte familiar el contenido y el tono beligerante del discurso, ya os adelanto que no se trata de ningún presentador crispado de la COPE (aunque tampoco desentonaría demasiado como tertuliano en el brazo radiofónico de la Conferencia Episcopal. Los resaltados en negrita son míos, para enfatizar las expresiones que se escuchan mucho por ahí últimamente):

"(...) Pero obrando así, nuestra norma será siempre de noble política nacional y jamás de tendencia mezquina y particularista.

Esta consideración es indispensable para evitar que entre nuestros correligionarios surja la creencia de que nosotros, los nacionalsocialistas, tratamos de negar al Reich el derecho de encarnar una soberanía mayor que la de los Estados que lo forman. Sobre este derecho no puede ni debe existir entre nosotros duda alguna, pues, desde el momento en que el Estado en sí no significa para nosotros más que una forma, siendo lo esencial su contenido, es decir, la nación, el pueblo; claro está que todo lo demás tiene que subordinarse obligadamente a los soberanos intereses de la nación. Ante todo, dentro del conjunto nacional representado por el Reich, no podemos tolerar la autonomía política o el ejercicio de soberanía de ninguno de los Estados en particular.

(...) El ejército alemán no está en el Reich para servir de escuela a la conservación de peculiarismos regionales, sino más bien para formar una institución donde todos los alemanes aprendan a comprenderse recíprocamente y a adaptarse los unos a los otros. El ejército ha de allanar todo aquello que en la vida nacional pudiera significar antagonismo, obrando como el factor de unificación. Deberá, además, sacar al joven conscripto del horizonte estrecho de su campanario y situarlo en el ambiente de la nación. No serán las fronteras de su terruño las que él vea, sino las de la patria, pues son éstas las que un día tendrá él que defender. Por eso es un absurdo dejarlo en su propio terruño en lugar de hacer que conozca otras partes de Alemania durante el tiempo de su servicio militar*.

La doctrina nacionalsocialista no está llamada a servir aisladamente los intereses políticos de determinados Estados en la confederación del Reich, sino que aspira a ser un día la soberana de toda la nación. Ella tendrá que reorganizar y orientar la vida de un pueblo y, por tanto, atribuirse imperativamente el derecho de pasar sobre fronteras establecidas por una evolución política que nosotros rechazamos".

Adolf Hitler, Mein Kampf

*O sea, que eso de llevarse a los quintos de Almería a prestar el servicio militar en Canarias, a los de Pontevedra e Melilla y a los Murcianos a Jaca, es una técnica de reforzamiento patriótico ya inventada por los nazis.

2 comentarios:

Mr.Celofan dijo...

Acongojado me he quedado !!

Algo se ha activado en mi cerebro al leer tu post y me ha recordado un gran libro que recomiendo a todos, y ese libro es "Los niños del Brasil" de Ira Levin.

P.D. Lo de la verificación de palabra cada día resulta más complicado de acertar a la primera, seguro que es culpa del estatut.

J-vol dijo...

Bueno...una idea tan válida como otra.

...si las teorias son todas buenas:¿acaso no lo son la del capitalismo y la del marxismo?

Ahora no hay mili...¿no crees que deberia volver a ser obligatoria o soy el único que piensa así?