lunes, junio 19, 2006

Unos días muy moviditos

De verdad que lo siento, pero no puedo evitarlo. Cada vez que me pongo a escribir sobre alguna vivencia me salen unos tochos interminables. Y eso que procuro abreviar al máximo, dejándome muchísimas cosas en el tintero. Pero es que últimamente mi vida se está volviendo muy, pero que muy, caótica: se solapan los compromisos y las movidas; cualquier sencilla quedada tranquilita con amigos acaba en disparate; constantemente entra y sale gente de mi vida, como de un vagón de metro; y he llegado a un punto de saturación de situaciones extrañas y a un complicado cóctel de emociones buenas y malas.

Así que lamento comunicarles que para poder relatar un mínimo esbozo de todo lo que he vivido este fin de semana tendré que recurrir por enésima vez a mis plúmbeas "Sagas Nórdicas". Antes de entrar en detalles, mientras recompongo mi cabeza y me aclaro con las fotos nuevas, sólo adelantar que ha sido un fin de semana en el que se me olvidó dormir; que empezó el viernes con el concierto de Jesús Lara y su banda; que siguió con una noche muy extraña; a la que siguió una mañana del sábado desplazándome a Lorca (Murcia) con "La Cuadrilla de la Muerte" al festival "Lorcarock" para disfrutar de bandas tan legendarias como Hanoi Rocks, Whitesnake o Twisted Sister; y que terminó la mañana del domingo con 600 euros de multa y un mes de retirada del carnet de conducir del que suscribe. El mismo domingo por la tarde, aún no recuperado del disgusto, tocaba limpieza general en Melrose Place, a la que hubo que añadir el acondicionamiento de mi cuarto para recibir a mi amigo el "Francés" y su hermano, que vienen a pasar con nosotros las inminentes fiestas de Hogueras de San Juan de Alicante (¡ya se huele la pólvora!). El "Francés" conoció estas fiestas el año pasado y se cagó por la pata abajo, y prometió repetir; así que como buen hombre de palabra que es, hoy lunes sobrevuelan los Pirineos.

A continuación copio y pego el último e-mail que recibí de él. (Resulta admirable la entereza con que afronta la funesta noticia que acababa de recibir sobre las "walkirias okupas". Nótese que los franceses tienen algunas dificultades para captar el irónico humor cañí):

"hola hombre !!!
que me dices ? una "mala" noticia ? que pasa en tu cabeza ?! es una muy BUENA noticia !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! hey 2 SUECAS GUAPAS y ademas en periodo de hogueras ..... pero que viva España, que viva Alicante, que viva San Juan, que viva [Micropene]....!!!! para mi es una alegria, .... que digo ???, es... no hay palabras para demostrar lo que vivo....!!!! ayayayayayayaya [Microooopeeeeennnnneeeeeeeeeeeeeeeeeee] !!!!!!!!!!!!!!!!!!!
pues te digo hasta lunes y que venga muy pronto este dia
un enorme abrazo [Micropene] mon pote
(y en la piscina tambien las suecas? no ?).........!!!!!!".

Pues no. Porque las suecas ya han abandonado la casa de Gran Hermano. Y diría que fue bonito mientras duró si no fuera porque (debido a la caótica hiperactividad que comentaba antes), en todo este tiempo sólo he coincido en la casa 10 minutos con una de ellas. Llegué una noche y estaba tirada en uno de los sofás, vestida solamente con la camiseta de la selección de fútbol de su país. Ignoro si debajo llevaba unos shorts, unas bragas o pelo directamente, pero la zamarreta cubría apenas sus interminables piernas. Estaba embelesada escuchando las habilidades guitarrísticas y vocales de Juancho (¿habrá algo que se le dé mal a este hombre?). Dado que estaban solos en un inconfundible "escenario Juancho" (es un maestro en crear ambientes íntimos y acogedores: con cuatro velas, dos cojines y un edredón hace sentir a sus damas como si estuvieran en una auténtica jaima viendo amanecer en un oasis tunecino; y si encima saca la guitarra pues ya se derriten en las bragas, si es que las llevan puestas), para no romper el clima de depredación intersexual me volví por donde había venido, tras la inevitable cortesía de un breve intercambio de majaderías en "neo-spanglish".

La otra sueca no estaba, y aún tardaría en llegar. Y ésta es precisamente la razón de que hayan tenido que abandonar la casa. Como ya comenté, la del parrús al aire trabaja con Juancho en el mismo pub y más o menos en los mismos horarios, por lo que iban y venían a casa juntos en el Juanchomóvil. Pero la otra trabaja también de camarera, pero en otro pub y con otros horarios; por lo que terminaba muchas noches a las tantas de la madrugada y le tocaba irse en autobús nocturno o taxi hasta Melrose. Y, claro, una espectacular sueca andando sola a esas horas por esos mundos de Dios no se sentía muy segura. (Y esto debería hacernos reflexionar sobre la sociedad que hemos creado, en la que ya hemos asimilado el hecho de que una mujer sola no pueda transitar tranquila a partir de ciertas horas o por según qué lugares; hablando en plata: que nos creemos libres pero resulta que una chica no tiene la absoluta libertad de ir por donde quiera y a la hora que le salga del coño. Realmente lamentable).

Así que desgraciadamente terminaron volviéndose al piso que ocupaban, donde -¡oh! milagrosa coincidencia- también volvió la luz. La que yo he conocido le comentó a Juancho que le jodía mucho tener que irse porque estaba muy a gusto, pero que es su amiga del alma y se han venido juntas a su aventura española y no podía dejarla sola; y que aunque no duerman allí no quiere decir que no vayan a pasarse a menudo (o sea, que el "Francés" no iba muy desencaminado con lo de la piscina).

(Continuará… Pero quiero aprovechar este espacio para poner un anuncio: Cambio dos franceses de 20 por una sueca de 40).

2 comentarios:

Cripema dijo...

Micro, chato, porque te conozco, pero lo de:
"acondicionamiento de mi cuarto para recibir a mi amigo el "Francés" y su hermano que vienen a pasar con nosotros las inminentes fiestas de Hogueras de San Juan de Alicante"
te ha quedado un poco de cicerone de la Mansion Gay del Playboy o algo asi...

Chiringui (Trepanador) dijo...

Estoy con Cripema