lunes, julio 31, 2006

Paralelas

Ya en el colegio me quedó muy clarito que dos líneas paralelas sólo se tocan en el infinito. Pues hay estilos de vida paralelos, como es el caso del mío y el de la autora de mis presentes desvelos. Habitamos planos distantes, distintos y paralelos de la crueldad social. Y aunque lo que realmente importa sean las personas, y a nivel personal nos entendemos muy bien, el gran Ortega ya advirtió que uno no es uno y ya está; no, uno es uno más sus circunstancias. Yo soy yo, sí; pero no soy exactamente el mismo yo estando en la fiesta de cumpleaños de Hugh Hefner en la mansión Playboy que si estuviera atrapado bajo el hielo.

Y resulta que cuanto más trato tenemos esta señorita y un servidor, pues más nos separan nuestras circunstancias. Bueno, no nos distancian más, pero sí nos reafirman su paralelismo infinito, su incompatibilidad a la larga.

La noche del viernes fuimos al concierto que el músico brasileño (y ministro de cultura de su país) Gilberto Gil ofreció como cierre del IX Festival de Jazz de Alicante, invitados por un amigo de ella, que es uno de los promotores del evento. El marco elegido para las actuaciones no podía ser más idóneo: el yacimiento arqueológico del "Tossal de Manises" donde pudimos saborear esta música trasatlántica rodeados de las ruinas de Lucentum.

Ella llegó a la cita turbadoramente espectacular, con un elegante vestido de noche con el que no hubiera desentonado en absoluto en la gala de entrega de los Oscars. Iba preciosa y yo, como siempre, hecho un cromo. Pero, ¿qué se supone que tendría que haber hecho? ¿Disfrazarme? ¿Tratar de ponerme elegante? Conociendo la dislocada interpretación que hago yo de la elegancia, hubiera sido mucho peor el remedio que la enfermedad. Así que opté por el WYSIWYG style y ella no pareció decepcionada, o al menos lo disimuló muy bien.

Justo antes de salir de casa recibí una llamada suya un tanto desconcertante:

- "Micropene, ¿estás todavía en casa?".
- "Sí. ¿Por qué?"
- "¿Tú te afeitas con maquinillas desechables?".
- "Sí. ¿Por qué?".
- "¿Me harías un favor? Es que yo ya estoy de camino.¿Serías tan amable de traerme una?".
- "Claro, mujer. ¿Se te ha olvidado afeitarte algo?".
- "(Carcajadas). Tú tráemela y no seas tan curioso".

Y uno que es un caballero le llevó no sólo la cuchilla, sino todo un mini-kit de afeitado para viaje de la marca Tommy Hilfiger, que me regaló no hace mucho una amiga. Así que minipunto para el equipo de los horteras y todo solucionado, a excepción de un ligero olor a aftershave varonil, que emanando de una hembra como ésa inquietaba un poco.

El concierto fue acojonante. Cómo se ganó en apenas cuatro o cinco temas al inicialmente pasivo público (a excepción de la alborotada colonia brasileña, que tenían la fiesta montada desde mucho antes de que empezara el concierto). Así que una de las cosas que me andaba temiendo de camino, que era que me tocara "bailar" con ella, surgió espontáneamente, y contagiado por el ambiente generalizado de fiesta me vi como el que no quiere la cosa basculando a ritmo de samba y bossa-nova. Como bien definió ella, con esa música es literalmente imposible quedarse sentado.

Aquello acabó en despiporre y hasta el artista tuvo que interrumpir uno de sus temas para llamar la atención a los de seguridad, que se empleaban con una dureza muy fuera de lugar con los brasileños que en pleno delirio pretendían saltar las vayas de seguridad para acercarse aún más a su ídolo (ya se sabe la proverbial desproporción con que los guardianes del orden suelen entender los principios de acción y reacción). Gilberto indignado espetó a los guardias jurados en su peculiar castellano: "Polisía, ¡eh!, polisía... ¿Qué pasa? Pas, hombre, pas…". Y me parece lógico, teniendo en cuenta que estábamos en un festival de jazz y no en un salvaje concierto de Motörhead. Y la cosa se tranquilizó (aunque los brasileños no se salieron con la suya), hubo una calurosa ovación por la intervención del artista y siguió la fiesta. Contrastaba enormemente el buen rollo que trasmite esta música (hizo unos cuantos temas reagge con los que la gente ya se desmelenó del todo) y este artista en particular (con 64 añitos es todo un placer ver la vitalidad y la alegría que derrocha en el escenario) con los mastuerzos de las porras, que seguían enfurruñados cuando sonó nada menos que el "Imagine" de Lennon a ritmo de bossa-nova. Por lo visto no a todos los animales los amansa la música, por muy pacifista que sea su estribillo.

Después del concierto nos fuimos a tomar unas copas con su amigo el promotor y algunos periodistas y gente de la farándula. A la segunda ronda, y a pesar de que la tertulia era bastante interesante, ella me propuso escaparnos solos a algún sitio, que era lo que le apetecía de verdad, pero que había aceptado esa copa porque le sabía mal despedirse a la francesa después de que nos hubieran invitado y atendido tan bien. Y así hicimos, a pesar de que nos insistieron mucho en que fuéramos con ellos a una fiesta que tenía lugar en casa de no sé quién.

A las 6 de la mañana la dejaba en su casa y me iba a la mía con un sabor agridulce. Dulce, porque la noche había sido perfecta, mágica (había hecho acto constricción para evitar apneas indeseadas y había tenido la precaución de dejar en el maletero del coche todas mis reservas de napalm para evitar combustiones espontáneas); pero también agrio por la constatación práctica de una teoría científica: matemáticas obligan y dos paralelas sólo se tocarán en el infinito.

6 comentarios:

Cripema dijo...

Y si no te lanzas a la arena ni en el infinito!
Espabila!!!

Gilito dijo...

Micro, chato, no se como lo haces pero provocas que el Google Ads escupa unos anuncios la mar de curios, cuando posteas tus sagas nórdicas. El de hoy CONTENEDORES SUTERRANEOS y FUENTES DE AGUA MINERAL.

Como se me ocurra escribir sobre mi piedra de riñón, me veo un anuncio de Solan de Cabras...

aprilia dijo...

paralelas...paralelas...aun te doy...estoy totalmente de acuerdo con cripema TIENES QUE PROVOCAR ALGO.....el NO ya lo tienes

Mr.Celofan dijo...

Las chicas tienen razón, y ellas saben de que hablan.

J-vol dijo...

Las lineas paralelas se tocan en el infinito??'..dónde andaría yo ese dias de clase?
Déjate de chorradas y sintoniza los pezones para encontrar la onda portadora, que en pelotas no hay clases...
Én el próximo post tienes que empezar contando que te fuistes de su casa con una sabor en la boca entre salado y ácido!!!
Pero como eres un caballero no lo harás...

Xaturriauu dijo...

maestros tiene la iglesia.
Dejad que la bestia siga su peculiar "cortejo"..¿que no veis que el artista se está recreando en su obra?....Jazz,noche, copas, ......todo cuadra...además siendo Micropene, cuadra hasta lo de la maquinilla de afeitar....creo que estamos asistiendo a la fase previa al climax.....Micropene:Amigo:Maestro:Mis respetos...