jueves, septiembre 14, 2006

Curso del 93



El curso del 93 empezó para mí como todos, con un herpes simplex. Son esas cosas que pasan en la adolescencia, que el día que sabes que es probable que te encuentres por los pasillos de la facultad con el tío bueno con el que el año pasado cruzabas miradas en clase de Romano, te levantas con los labios en carne viva, la cara hinchada y pareciéndote a Carmen de Mairena.
Del comienzo de ese curso, no recuerdo nada relevante, únicamente que para la distribución de los turnos de mañana y tarde se hizo una división salomónica por los apellidos que comenzaran por la "N".
"De la N hacia atrás, a clase de 16.00 h a 21.00" excepto aquellos que solicitaran formalmente el cambio al turno de mañana (que fueron muchos y todos curiosamente muy pijos)
Así que nos quedamos; los que trabajaban por la mañana para pagarse los estudios, a los que nos daba igual ocho que ochenta, los fotofóbicos y los que antes de las 11 de la mañana no somos personas. Me di cuenta, que la gente decente va a clase "a la luz del sol" y no por la noche, "como si fuerais vampiros".
En fin, el caso es que como supongo que la mayoría de la gente, yo hice grandes amigos en esos años, (algunos como Aprilia ya venían de serie) pero el 93 se llevó la palma. Fue un año especial.
Fue el curso en el que no salimos del Club social en todas las tardes del curso (por aquel entonces se podía fumar y tomarte un whisky en el bar de la universidad y ni te detenían ni era nada raro), fue el curso en el que descubrí "las fiestas de las paellas" (donde la paella en si misma era elemento irrelevante), el curso en el que pasamos horas sentados en aquel coche de asientos de cuero blanco mirando al mar, escuchando a los Doors, y hablando de lo divino y lo humano. Fue el curso en el que en una de esas juergas me caí (aún no sé cómo) encima de un cactus gigante y tuvieron que operarme la rodilla por dos sitios, y por supuesto, fue el curso en el que me quedaron todas para el año siguiente.
Como decía Julio Iglesias, en la vida unos vienen y otros van, y eso fue lo que pasó con nuestro grupito de juergas, descubrimientos y experiencias de los 19 años; que unos se fueron, otros llegaron, y por suerte muchos otros se quedaron.
De los que se fueron, nos perdimos la pista unos a otros, y a excepción de algún encuentro esporádico aquí o allá en los años inmediatos, no nos volvimos a ver ni a encontrar.
Esta semana empezó rara. Desde el lunes, cada tarde a eso de las siete y media me he ido "tropezando" (hablo literalmente) por orden alfabético de sus apellidos, uno a uno con cada uno de ellos.
Las conversaciones durante esos encuentros son largas, absurdas y llenas de datos.
"Uno se ha casado, el otro se ha ido a Barcelona, fulanita tiene gemelos, el padre de alguien se ha muerto, a mengano lo han operado del corazón, etc. …"
Y ayer (todavía miércoles) me encontré con mi amigo Villar, con su novia y un cochecito de bebé y me acojoné.
Nos reímos recordando anécdotas rocambolescas de aquella época mientras yo no paraba de mirar que dentro del coche de bebé había un bebé. ¡¡¡Y era suyo!!!
Cuando nos despedimos, "hasta que la vida nos vuelva a encontrar", después de intercambiarnos los teléfonos (aunque sabemos que ninguno llamará), le conté que voy a morir.
¿Que otra explicación pueden tener estos encuentros cronológicos y por orden alfabético de toda la pandilla del curso del 93?
¿Es el 93 un número mágico? ¿Alguien sabe qué sentido tiene en la Cábala?
Estoy ansiosa por ver a quien me encuentro esta tarde. El problema es que no recuerdo a ningún otro amigo cuyo apellido fuera alfabeticamente después de Villar.
Tal vez hoy sea el día. En caso de ser así, recordar a los que os quiero, que os quiero. Vosotros sabéis quienes sois.

8 comentarios:

Micropene dijo...

Querida Cripema, si tus cábalas alfabéticas no fallan, de aquí a pocos días te las vas a tener que ver con Mr. Zóster en persona.

Por cierto, doy fe de que lo del cáctus es absolutamente verídico, y le costó pasar por el quirófano para poder extraerle de la rodilla dos púas criminales de 4 cms.

Cripema dijo...

Una de ellas de 10 cm, aún la conservo en su bolsita esterilizada y todo.
POr cierto Micro, me acuerdo perfectamente cuando recien salida de la anestesia general viniste a verme y creyendo que no te oía comentabas con tu amigo Delrieu de si me habrían depilado el pubis en forma de corazon....
Q cabrones sois! Queriendo aprovecharse de una enferma!

Xaturriauu dijo...

¿enferma? pero de la cabeza, sino ¿por qué continuaste haciendote la dormida?...para que lo comprobaran...facilona. Estoy leyendo el blog y creo que no te vas a morir, NO, lo que te va a pasar es que te vas a quedar embarazada, y tu serás la próxima en llevar carrito.

el necroscopio dijo...

Suele pasar que antes o después te encuentras en la más rocambolesca ocasión con tus antiguos compañeros de juerga y eso lo pagas en barrigas, hijos, calvas y demás...
Que le vamos a hacer, son cosas de la life
Un saludo.

Chiringui (Trepanador) dijo...

Lo siento, pero es una mierda de Cábala. Si se murieran por orden alfabetico, me cagaría.

Pero eso huele a señal. Podría ser que vigiles con los cactus.

Anónimo dijo...

...siempre coincido con algo contigo CRIPEMA,ahhhh¡¡¡ Año 1993¡¡¡ recuerdame que te lo cuente..( seguro que es tu codigo de tarjeta VISA ;) petonets...Rosabel

aprilia dijo...

Sabes que creo que es....que nos hacemos viejos. Sin más. Y nos damos cuenta con esas cosas...hijos..calvas..gorduras...en fin vejez...por no hablar de muertes, ya que alguno de los de aquella época también se han quedado por el camino (acuerdate de nuestro admirado macarrita, con su look setentero y esa chupa de cuero que por lo menos a mi me traia loca, y que estuvo...no sé cuantos meses sentado en la penúltima fila del aula, justo detrás de nosotras..y que un malogrado día se estampó contra el suelo con una avioneta dejando mujer e hijo.....jodete)Pues lo dicho..que a veces te cruzas con el pasado para recordarte que el tiempo pasa...todavía podías encontrarte con más gente..a ver si hay suerte...la yuhu puede levantarte un día, jejeje...eso te pasa por moverte por el centro...si trabajaras en un bunker como yo...

Chus dijo...

Yo también te quiero. Joder, ya me has hecho llorar, maldita!