martes, septiembre 05, 2006

Zóster

Estas últimas vacaciones me han dejado el siguiente balance: una infección de las vías urinarias, una hernia inguinal y un herpes Zóster genital que me tiene en carne viva una franja de piel que va desde la punta de la polla hasta la rabadilla (todo el recorrido del nervio G-3, según me explicó la dermatóloga). Así que ahora camino como si pisara brasas. Y eso que me encanta el nombre: Zóster; suena como a guerrero indómito, tipo Conan, Ator, Krull... "Zóster, el escaldao".

Durante la interminable convalecencia en cama tuve ocasión de comprobar que la oferta televisiva definitivamente ha tocado fondo en este país. Pero he descubierto también que una vez superada la nausea inicial y el asco-pena, uno puede llegar a entretenerse regodeándose en semejante estercolero. Y dado que esas dolencias tan exóticas que he comentado arriba se manifestaban con unos síntomas muy molestos: fiebres altas, migrañas perpetuas, escalofríos, sudores fríos, etc., etc… pues uno no tenía el cuerpo ni la cabecita jaquecosa para nada que exigiera el más mínimo esfuerzo físico o intelectual.

Así que la deprimente parrilla programática matinal y vespertina de nuestras pantallas enemigas servía de fondo idóneo para mis delirios febriles. Esos programas en los que lo mismo te hablan de una chica austríaca que ha crecido en cautiverio retenida por un tarado, que te emiten imágenes de vaquillas corneando mozos en alguna aldea de la España profunda, que te enseñan a cocinar un soufflé de coliflor.

En uno de esos engendros matutinos (no sé si en el que presenta el viejo, o en el del policía, o el del policía viejo) estaban hablando de ese invento de los psicólogos, eso que toda la vida del Señor había sido "la clásica tocada de huevos de tener que volver a currar después de estar todo un mes sin dar un palo al agua", pero que ahora han etiquetado como "Síndrome de depresión postvacacional", ¡toma ya! Y habían enviado a un reportero dicharachero (y odioso como pocos) al aeropuerto de Barajas a preguntarle a la gente que volvía de sus vacaciones si sufrían el dichoso síndrome. Y entre un mar de previsibles respuestas saltó la sorpresa: un ser abisal afirmaba estar deseando volver al trabajo; y el tarugo no bromeaba, que es lo peor. Su argumento era que llevaba un mes entero de vacaciones y ya se aburría…

No se le puede desear la muerte a algo que ya está muerto, ¿no?

8 comentarios:

Silviqui dijo...

Pues que sepas que han inventado ya un síndrome pre vacacional que se carácteriza por mal humor e irritabilidad. Se de más de uno que lo tiene todo el año pero es cierto que un mes antes de vacaciones tengo ganas de estrangular con mis manos uno a uno a todos mis compañeros. Supongo que este síndrome también será motivo de baja laboral entre los afortunados funcionarios.

Chiringui (Trepanador) dijo...

Lo de la suerte de mi hermano es para hacer un a película, no un post.

J-vol dijo...

Déjate de tele..lo que interesa es lo de la hernia inginal...¿y esos estiramientos antes del ejercicio?

Cuidate , tio!
POr ciero: zoxter o zoster?

Micropene dijo...

J-vol, tienes razón. El nombre correcto es herpes Zóster, lo que la gente llama "culebrilla".

Queda corregido.

Gilito dijo...

Yo creo q te tienes q comprar una mascara de luchador mexicano y unirte a Los Espantos bajo el nombre de "Zoxter Culebrilla"

Chiringui (Trepanador) dijo...

teneis la puerta abierta. A ver si enviais un buen video. si lo haceis, os lo cuelgo encantado.

Cripema dijo...

Chiringui, dificil estar a la altura...
¿Como igualar minimamente esa imagen del trepanador con su mascara preparando canelones?
Es poesia visual!

Saulo dijo...

Chiquillo, ¿dónde la has estado metiendo este veranito? Porque lo de la hernia inguinal es algo así como que fortuito, pero lo del Zóster ese y la infección de las vías urinarias. Vaya, que te han dejado la herramienta hecha un Cristo! Que te recuperes pronto.