martes, octubre 31, 2006

Las putas del rock

Así se autodefinen en su canción de mismo título, Jesús Lara y D-Generación: las putas del rock.

Y todo porque el negocio musical actualmente está tan jodido, que tienen que ir mal vendiendo su enorme talento allí donde se presten a escucharlos. Prueba de este talento que digo es la canción citada, por poner un ejemplo; un perfecto tema de rock, ingeniosamente escrito e impecablemente ejecutado, y que tiene todos los ingredientes para convertirse en eso que se ha dado en llamar un hit (si no fuera por el handicap radiofónico de incluir en su letra palabras como puta (una docena de veces), cocaína, maría...). De hecho, decidieron repetirla en los bises del delicioso concierto que ofrecieron el pasado sábado en el Desdén de San Vicente del Raspeig (Alicante), al que acudí acompañado de Cripema y Gilito.

Qué lujazo de banda en directo. Qué manera de hacer que pareciera fácil lo que salía por los altavoces, como si no costase ordeñar los instrumentos para arrancarles aquellas notas perfectas. Sonaron muy sólidos, sin fisuras ni altibajos, y la incorporación de los metales (una trompeta y un saxo) le ha dado una nueva dimensión a la música de Jesús.

Yo, como exmúsico, me revolcaba en la envidia y la frustración de saber que nunca mi banda sonó en directo así de compenetrada y resolutiva; ni por un solo minuto. Así que no me cuesta imaginar el subidón con el que se debieron bajar los seis músicos del escenario el sábado (bueno, ya domingo), tras cuajar semejante faena (por usar un término taurino).

En el repertorio, básicamente roquero, se coló un reggae, un poco de jazz (intercalado en uno de los temas) y unas cuantas versiones: Dylan, Lou Reed, Los Beatles, y hasta los Beatles calés: Raimundo Lennon y sus Pata Negra.

Pero de todo lo visto y oído este sábado, y aquel otro sábado en que los vi por primera vez; y a pesar de que me encanta su música y sus letras inteligentes (compré los 2 CDs que ha editado hasta el momento, y los escucho adictivamente en el coche), lo que realmente me fascina es la actitud de Jesús, no sólo sobre el escenario, sino también fuera de él. Su saber reírse de sí mismo, pero tomándose muy en serio al mismo tiempo, es realmente envidiable. Y las letras son buena prueba de ello, y no me refiero únicamente a la de las putas roqueras. Me admira la gracia que demuestra al presentar los temas, o al despedirlos; como finiquitar el “Satellite of love” de Reed respondiendo a la calurosa reacción del público con un “Estos temas siempre funcionan”, que pronunciado con la desarmante franqueza con que las suelta Jesús, podría quedar en una simple boutade (que dicen los franceses, y para la que no encuentro equivalente hispano), pero que para un paranoico como yo, esa sutil ironía llevaba una carga de profundidad de enorme tristeza, y cuya lectura libre mía sería: “Todo el curro que llevamos a la espalda con estos temas, para que luego echando mano de un clásico del año del coño, te metes al público en el bolsillo en cuatro compases”. O capeando los ocasionales gritos del gallinero etílico con una flema casi británica. O dedicando las canciones (gracias de nuevo, compadre). O interactuando con los miembros de la D-Generación, y ejerciendo en todo momento de maestro de ceremonia. O echándole morro y dos cojones a la hora de venderle a la peña sus grabaciones (recuerdo que le acompañé a venderles los discos a unas mujeres que había en una mesa y que tenían toda la pinta de estar celebrando una despedida de soltera o algo malévolo por el estilo. Jesús estuvo sembrado y, a pesar del cachondeo mutuo, acabó vendiéndoles los discos, y eso que las madamas no estaban por el arte en ese momento y tenían más ganas de juerga que otra cosa. Supongo que si nos hubiéramos plantado en la mesa en tanga y con los cuerpos embadurnados de aceite, nos hubieran quitado los discos de las manos... o del tanga). Por cierto el diseño del nuevo CD es obra de nuestro querido Gilito, que una vez más se ha mostrado muy inspirado (gran trabajo, camarada).

Una de las más gratas sorpresas de la noche fue conocer al hermano de Jesús, Nacho Lara, todo un personaje (¿qué coño pasa en Alcoy, que concentra tanto talento en tan poco valle?).

Pasaos por http://www.jesuslara.net/ y allí podéis desde escuchar las canciones hasta consultar las fechas de los bolos, es decir, toda la información útil sobre Jesús y la banda. Y por supuesto el blog que ha estrenado Jesús no hace mucho, y que si supiera como se hace lo pondría ahora mismo en los enlaces de la derecha.

Y antes de despedirme, no quería olvidar que hoy ha cumplido en la distancia un año más mi añorada V, por lo que además de enviarle desde el sur de su nueva vida mis mejores deseos para este año nuevecito que acaba de desenvolver, le dedico estos preciosos versos contemporáneos:

“Hoy parece que amaneció menos,
el día no va a dar más de sí,
la gente en la calle no sonríe,
y si lo hacen, se ríen de mí”.

(Prodigiosa concatenación de sílabas extraída de la letra de la canción Diario de un mal día, del álbum Alquimia doméstica de Jesús Lara)

viernes, octubre 27, 2006

Por fin viernes

Ya estamos liados otra vez. Está visto que no puede ser. Nos hemos ido a comer Cripema y yo con nuestro jefe (y sin embargo, amigo) y ahora estamos en al oficina bebiendo copas, que nos subimos del bar donde desayunamos. Y nos las subimos en copa de cristal y con bandeja y todo, como señores. Así da gusto trabajar, coño; con una copa y un cigarrito (porque esta tarde no está la compañera abanderada de la cruzada antitabaco).

Cuando estábamos esperando la última ronda el jefe y yo, había en el bar unos ingleses muy borrachos que, según nos han contado, acaban de aterrizar de Manchester y andaban muy despistados, y como les hemos explicado lo que necesitan saber para pegarse una buen fiestón en Alicante, estaban tan agradecidos que han insistido mucho en que nos uniéramos a la juerga. Pero tenemos planes mejores.

La Mancomunidad del Caos se ha desplazado casi al completo a Murcia a correrse una gran juerga esta noche, invitados por el Comando Vet-Vets (veteranos veterinarios), pero es que les tengo más miedo que a un tornado, así que esta noche iremos a ver actuar al inconmesurable Xavi Castillo, con nuestra querida amiga Marina, y después Dios dirá...

jueves, octubre 26, 2006

Nominaciones y lapidaciones

Viniendo hacia la oficina acabo de ver unos carteles pegados en farolas y semáforos, que me han dejado estupefacto. Están impresos a todo color y con un diseño y maquetación casi profesional. En torno a una enorme fotografía en primer plano de una chica muy guapa, un mensaje imploraba algo así: "Salva a Laura. La alicantina Laura no-sé-qué ha sido nominada para su expulsión del concurso "Supermodelo 2006" del canal Cuatro. Laura necesita tu ayuda, o será expulsada. Envía un sms poniendo "salva (espacio) Laura…" o llama al 905, bla, bla, bla…".

Dejando aparte lo repugnante que me resulta todo el concepto del concurso (una fábrica de desmontaje de futuros juguetes rotos, donde cuatro amanerados remunerados dejan constancia a gritos de hasta qué punto detestan el cuerpo femenino y lo convierten en un objeto hueco, insulso y antinatural), lo que más me ha chocado ha sido el tono de súplica del cartel, implorando clemencia para la muchacha. Y me ha impactado porque precisamente ayer recibí un correo de una amiga en el que Amnistía Internacional informaba de la inminente lapidación de 7 mujeres iraníes, y solicitaba la firma electrónica para una campaña que pretende evitarlo.

Me temo que la aspirante a súper-florero recibirá muchos más sms y llamadas clamando por su indulto, que las 7 mujeres persas, cuyo único pecado habría sido el adulterio (si damos alguna credibilidad a las endebles garantías procesales en estos casos), y que, si alguien no lo remedia, de aquí a poquito van a ser enterradas hasta el pecho y apedreadas hasta la muerte por sus vecinos.

Los que quieran pueden firmar en la página web de Amnistía Internacional (yo lo he hecho porque no cuesta nada, apenas diez segundos, aunque realmente no creo que vaya a surtir ningún efecto, pero por probar que no quede) y los que prefieran salvar a la maniquí levantina pues que envíen un sms poniendo "salva (espacio) …", no sé, seguro que en la web de Cuatro está todo muy bien explicado.

lunes, octubre 23, 2006

Bodorrio

Este sábado se ha casado lo que más quiero en este mundo: mi querida hermanita. La única hembra de una prole numerosa, pero con más cojones que todos los machos juntos del clan Micropene. Más que una simple hermana, conmigo ha ejercido de impagable Ángel de la Guarda, y siempre ha sacado la cara por mí en los (por desgracia numerosos) jaleos en lo que acostumbro a meterme. Siempre ha estado ahí apoyándome en todo y confiando en mí, incluso en lo peores momentos; y, en resumidas cuentas, si estoy aquí y ahora escribiendo esto es gracias a mi precioso Angelito de la Guarda.

La ceremonia fue emocionalmente muy intensa, ya que si mi hermana y mi cuñado (un hermano más) han consentido pasar por todo el circo de las bodas apostólicas y romanas (después de ¡dos décadas! de convivencia en pecado mortal), fue para cumplir el deseo de un miembro de mi familia cuya salud se ha complicado lamentablemente. De hecho, el agravamiento de estos putos problemas de salud impidieron que el deseo pudiera verse realizado al completo; pero como lo que cuenta es la intención y a cojones no nos gana nadie, pudimos apañar una solución intermedia que nos supo a todos a gloria bendita. El que suscribe no olvidará ese agridulce momento mientras viva.

Al enlace asistieron Cripema & Gilito, Aprilia & Delrieu, V. y Marta, no en calidad de amigos míos sino por la amistad personal que también les une a los novios desde hace muchos años. Las cuatro mujeres antes nombradas (bueno, nombrada sólo una, otra abreviada y las otras dos "nickeadas") estaban preciosas y Gilito y Delrieu, como gozan de la inmunidad diplomática que les concede su aura de artistas, se presentaron informalmente vestidos, con esa elegancia camp que sólo ellos son capaces de conjugar, y que no desentonó en absoluto con el encorsetado entorno, porque sus estilismos eran perfectamente acordes con el look global que transmiten sus personalidades alternativas y estrafalarias. Todo esto lo digo desde el resentimiento del que le tocó pringar y encasquetarse su ridículo trajecito de quiero y no puedo.

El menú era de esa cocina moderna en la que todo está caramelizado, escarchado, pasteurizado, glaseado o, directamente, estropeado; porque si te vas a comer el higo que acompaña al foie micuit y resulta que no sabe a higo porque lo han deshidratado o Dios sabe qué, y para quitarte el regusto desaborido pruebas del otro lado del mismo plato, eso que parece una simple mermelada de fresa y resulta que es confitura de tomates agrios rebajada con no sé qué coño, pues uno ya no se fía de su vista y prueba todos los platos con suma cautela y desconfianza, sin estar nunca seguro de lo que se está llevando a la boca.

Y en mi caso la cosa tiene delito, porque tuve el honor de ser requerido por los novios a la cena de prueba del menú, en la que nos hicieron una degustación de todos los platos posibles para seleccionar los que finalmente se sirvieron. Y a uno que se le ha encogido bastante el estómago, aquel día me pegué tal atracón que casi sufro una dispepsia aguda, y al llegar a mi casa vomité ipso facto todas las espumas de queso de ballena zurda, los lechos de cebolla calva confitada y los buñuelos de rododendro triguero con mousse de zazaparrilla albina; como una vulgar anoréxica pero sin que hiciera falta provocármelo, porque salió todo por propulsión a chorro.

Así que mis comensales me preguntaban cada vez que aterrizaban en el mantel nuevos platos con engendros irreconocibles: "Micropene, ¿qué es esto?". E invariablemente mi respuesta era: "Yo qué sé. No me acuerdo. Aquel día comí con tanta furia que al tercer plato de degustación ya tenía sudores fríos, taquicardias y se me nublaba la vista. Cómo iba a estar yo atento a las rimbombantes explicaciones del estirado maitre". Así que tal como recibía la pregunta, automáticamente la remitía a la camarera que tuvo la mala suerte de tener que atender nuestra mesa. La muchacha pronto debió acabar hasta los cojones de mí y mis preguntitas y coñas, y debió pedir el relevo porque a partir del cuarto plato la sustituyó un chico muy majo.

Después, lo típico: barra libre y baile. Dos D.J.’s en la mesa, un tipo (¿D.J. Moniato?) que tuvo el dudoso honor de concentrar en una sola sesión mítica los peores momentos musicales que ha sido capaz de registrar el ser humano; y una chica muy guapa (¿D.J. Bacora?) que por fortuna tomó el control de las mezclas tras unos intensos minutos de calvario musical, y devolvió algo de cordura a los altavoces. Tampoco es que su oferta sonora fuera de mi agrado, pero es que comparada con el Moniato con cascos aquello era como música para mis oídos.

Pero ni siquiera los desasosegantes pinchadiscos pudieron arrebatarle a un camarero de la barra el mérito de destilar las peores vibraciones de la fiesta. Era un tipo enfurruñado que servía las copas con una desgana hosca y unos modales tan beligerantes que a su lado Thulsa Doom (el malo de Conan) es Rody Aragón atiborrado de éxtasis. Sabiendo que me las tendría que ver con él en demasidas ocasiones a lo largo de la noche, para tener la fiesta en paz procuraba delegar las comandas en alguien con más paciencia que yo en el trato con vertebrados superiores.

Pasaron las horas y, como no podía ser de otra forma, acabé desbaratándome. Otra vez se me olvidó dormir y aún estoy penando el precio que hay que pagar por los excesos cuando uno se olvida de que ya no tiene 18 años, ni dos hígados.

viernes, octubre 20, 2006

El día más largo

Últimamente mi vida se está volviendo realmente extraña. Estoy alcanzando unas cotas de absurdidad muy preocupantes.

Digamos que hoy he llegado pronto al trabajo. Pero no diez minutos antes, o media hora, no. Digamos que he llegado 3 horas antes a mi puesto de trabajo. Y digamos que he "dormido" en el suelo de la oficina donde trabajo; debajo de mi mesa, para ser exactos. Digamos que me ha despertado el hilo musical y que he aparecido como un zombie resacoso, pegándole un susto de muerte a la compañera que ha llegado primera. Bueno, segunda.

Y todo porque anoche se congregó el entorno caótico para arropar a Juancho y Rafa, que ofrecían un concierto en un entrañable pub del casco antiguo de Alicante. Y ya está visto como acaban estas reuniones.

La cuestión es que en algún momento de la noche, en el fragor de la batalla, me pidieron mi coche para ir a descargar a Melrose Place parte del equipo de sonido empleado en la actuación; y ya después me perdí por ahí, o no sé qué follón, pero cuando me quise dar cuenta no tenía ni coche, ni llaves de casa, ni dinero para un taxi. Y como no era plan de despertar a nadie a esas horas de la madrugada para que me sacara del apuro, y buscando en los bolsillos aparecieron las llaves del curro, pues aquí que he puesto el huevo. He tirado cuatro expedientes al suelo a modo de colchón, y a roncar.

Yo no sé a estas alturas qué pensarán de mí el jefe y mis compañeros (Cripema ya está curada de espanto), porque no es la primera vez que lo hago, y lo curioso es que siempre olvido que hay unos cómodos sillones en la recepción (estragos del alcohol: se me olvidan los sillones pero tengo la precaución de dejarle una nota escrita en rúnico a Cripema, que una vez descifrada viene a decir que no se asuste si ve unos pies bajo mi mesa. Aún se está descojonando la cabrona).

El concierto estuvo cojonudo, y la fiesta posterior tampoco fue manca. Acabé a las tantas con mi querida amiga Elo, de pub en pub, bebiendo y basculando. Y cuando me retiré a dormir entre cartones (ayer estuve home-less, literalmente) el huracán Elo seguía la traca.

Así que ahora, que son las 11 y media y ya he bajado tres veces a tomar café, cada vez que me muevo parezco el botafumeiro, desprendiendo humo del tabaco impregnado en mi apestada ropa. Y cada vez que le hablo de cerca a algún compañero lo dejo rubio al instante. El agua me sabe a gin-tonic y el café a agua, y he pedido que si muero a lo largo del día, que no me incineren bajo ningún concepto porque podría estar 6 días ardiendo.

Mal de muchos, consuelo de tontos, pero acabo de colgar con Aprilia y la pobre también está penando en su trabajo. Me parece que hoy va a ser un día muuuuy largo.

Cripema, querida, hoy haré uso de otro comodín. ¿Qué? ¿Que no me quedan comodines ya? Pues estaba por acercarme al gimnasio a darme una duchita...

miércoles, octubre 18, 2006

Gilitooooooo...

Gilitoooooo!! Que esas fotos no van a colgarse solas. Y ya tengo éstas muy gastadas. Y eso que me las imprimí en papel gloss para protegerlas de las humedades del cuarto de baño (ya sabes en las casas viejas lo que pasa...).

Como dicen en la trena: "O me llenas las cara de sangre, o el blog de coños...". ¿O era la polla de mierda?

¡Ay, señor, cuánta molicie! Y no me hagas hacer comentarios de mal gusto sobre tu envidiable horario laboral...

viernes, octubre 13, 2006

Las fotos del FICEB 2006

Como anunció Micropene, ahí va una primera entrega gráfica del lo que dio de si el Festival de Cine Erótico de Barcelona FICEB 2006 un certámen consolidado, divertido, canalla y como dice Cripema, guarro.

La primera perla es la actuación estelar de Rafa, el hermano de Dinio, que se dedica ahora a esto del porno con mayor o menor fortuna, porque en su actuación, entre 3 chicas, nos tuvo en vilo más de 40 minutos de reloj y no conseguia el "money shoot" (... que dolor !)

Un de las chicas de Torbe, el pope del porno friki. Se trata de Mónica Ledesma con la cual anunción un bukkake que no pudo ser, limitándose a un show porno con otro actor (un valiente rumano lo intentó, pero esto del porno en directo no es tan facil , amiguete)


Sofie Evans, guapísima, presentando una línea de ropa (?)


Una italiana muy guapa, que hacía shows lésbicos

Un cosa rara, un bellezon Hungaro-africano, que se dedicaba a pintar desnuda, con tinta china sobre lienzo.

Anastasia Mayo, sus nuevas tetas y su show

Sonia Baby en un homenaje a la Naranja Mecánica

Batió un Record Guinnes absurdo que consistia en sacarse de la vagina 30 metros de collar de perlitas...

En realidad el record seria meter la cadenita, no el sacarla, no?

Una belleza eslava...

Bodypainting...en el stand de Bellisimas.com


Continuará...

viernes, octubre 06, 2006

FICEB 2006

Dentro de unas horas partirá una unidad móvil cansina al Festival Internacional de Cine Erótico (léase porno) de Barcelona, que ayer fue inaugurado.

Este año un servidor no asistirá porque tiene otros compromisos, también en el norte y no muy lejos de allí. Contamos con la inestimable presencia allí de nuestro querido Gilito, que a buen seguro vuelve con un espectacular reportaje gráfico y una crónica minuciosa de lo allí acontecido.

Qué envidia me das, camarada. Cómo voy a echar de menos ese paraíso terrenal en el que uno está bebiendo cerveza a las 11 de la mañana rodeado de coños y tetas por todas partes. Ah, y arte, claro, también mucho arte...

(Si alguien tiene curiosidad por saber qué es exactamente el FICEB le remito a las crónicas que hicimos Gilito y yo el año pasado. Si supiera poner un enlace a aquellos posts les pondría ahora "pinchen aquí", pero como soy un analfabeto informático (y funcional) pues pueden buscar en Octubre 2005 que por allí andaran).

Actualización by Gilito: Foto de Anastasia Mayo y sus nuevas tetas. Estoy preparando la seleccion de los mejores momentos, videos incluídos (ahora mismo estoy con el PC Inspector intentando recuperar fotos de una memoria SD que se me ha jodido ¿serán los rayos x del aeropuerto?)

miércoles, octubre 04, 2006

Kali-yuga

Hace ya muchos siglos que la tradición hindú le tiene cogido el pulso a los consecutivos ciclos de creación y destrucción cósmica.

Lo miden en "yugas" (eras, que es la unidad más pequeña), que se componen a su vez de una aurora y su consiguiente crepúsculo . Un ciclo cósmico completo es un "Maha-yuga", y se compone de 4 "yugas" de distintas duraciones que se ordenan de la más larga hasta la más breve.

La 1ª edad es el llamado "Krita-yuga", que se compone de 4.000 años de aurora seguidos de 4.000 años de crepúsculo. Le sigue el "Treta-yuga" (3.000 años + otros 3.000 de declive). A continuación vendría el "Dvapara-yuga" de 2.000 + 2.000. Y, last but not least, el temible "Kali-yuga" de 1.000 añitos de aurora y otros tantos de bajón apocalíptico.

El "Kali-yuga" (literalmente, "Era de las tinieblas") es en el que nos encontramos inmersos ahora mismito, según los sabios de las barbas guarras. Aunque entre ellos mismos no se ponen de acuerdo y de los 2.000 años de tinieblas que le atribuyen algunos, otros (seguramente hasta las cejas de ganja) lo estiran hasta 200.000 años. Ahí es nada.

Sea como fuera, según los hindúes estamos ahora mismo viviendo el fin de los tiempos; bueno, no de los tiempos en general, pero sí de éste ciclo cósmico que nos ha tocado en suerte vivir.

Aseguran que es una era repleta de horrores y caos, por lo que no sé por qué la gente aún se extraña de ver en los telediarios cómo se bombardean países exóticos para hacerse con sus reservas de esa fuente de energía no renovable con la que otros (no menos exóticos) rocían bebés de teta con la intención de prenderles fuego. "It´s sign o’ the times", que diría el artista antes conocido como symbol.

De hecho las representaciones de Kali que adoran nuestros amigos indostánicos dan un mal rollo cósmico que acojona. Su más celebrada encarnación, llamada Tara, es una señora desnuda con cara de muy malas pulgas, enana y con la piel azul como un pitufo chungo, con 4 brazos, cada uno con su correspondiente arma blanca, marcándose un cruel zapateado sobre el cadáver de Shiva; y, por si fuera poco, adornada con un collar compuesto de cabezas humanas cortadas y chorreándole sangre de la lengua como el bajista de Kiss.

Pues ahora que ya sabemos que pinta tiene la representante de "Kali-yuga" en Eurovisión, pues deberíamos, aunque cueste, ir acostumbrándonos a este tipo de desaguisados con los que nos desayunamos todos los días. Paciencia hermanos, que sólo nos quedan unos cuantos miles de añitos de nada, que pasan volando y cuando nos queramos dar cuenta estaremos recordando y riéndonos de todo este marrón cósmico.

Cambiando diametralmente de tema: el lunes estuve probando un Ferrari 328. Es una de esas historias largas y absurdas que me pasan a mí (signos inequívocos del "Kali-yuga" de los cojones), pero como de todos modos no os la ibais a creer, pues no me molesto ni en contarla.

Enjoy the Kali-yuga, brother! ¡Caos y entropía para todos!

lunes, octubre 02, 2006

Fiesta sorpresa

Este sábado pasado mis amigos me han dado una gran sorpresa. Con la excusa de que uno de los miembros de la Mancomunidad del Caos tenía que contarnos a todos una cosa muy importante, me citaron sin falta en Melrose Place a las 21:30 h.

Llegué confiado pero intrigado por lo que podía ser ese asunto tan importante que se nos iba a comunicar. Una vez allí empezó a llegar mucha gente querida, algunos a los que no veía desde hacia algún tiempo, e incluso una representante del Comando Pérfida Albión (gracias, Anita). Me descolocó un poco la presencia de algunos de ellos allí para aquello, y empecé a mosquearme por la posible envergadura de lo que íbamos escuchar: tenía que ser algo muy gordo para haber reunido a toda esa gente, algunos de ellos ajenos al mancomunitario entorno caótico.

Así que llegó el momento, quitaron hasta el partido del Barça (conociéndolos, esto ya empezó a preocuparme seriamente) y Juancho tomó la palabra muy serio. Su discurso, que a esas alturas ya me tenía en ascuas, para mi sorpresa derivó inmediatamente hacia mi persona; se me hizo saber lo mucho que me aprecian y que, como bien saben, no atravieso mi mejor momento personal, habían decidido darme una fiesta sorpresa de cumpleaños. La causa de que esto me cogiera tan desprevenido es porque mi cumpleaños fue el pasado ¡22 de Agosto!; pero el motivo de esta fiesta era, según dijeron, que no se celebró en su momento como la ocasión requería. La verdad es que de la celebración “oficial” guardo muy buen recuerdo, si bien es verdad que quedó un poco deslucida porque fue en muy petit comité, y además en aquel momento yo andaba un poco atarantado por la supermujer de marras.

Aún no me había recuperado de la sorpresa, y mientras alguien (seguramente Elöy) alojaba en mi mano una copa de buen vino, pusieron un DVD que se habían currado los hermanos Wachowsky (gracias, pareja) de esos que ponen un nudo en la garganta. A los compases de una música perfecta desfiló por delante de mis ojos un montaje con docenas de fotografias tomadas en todas las épocas y lugares imaginables. Muchas de ellas no las había visto en mi vida, y los recuerdos se me amontonaban en el cerebro.“Que nos quiten lo bailao, coño”, grité nada más concluir la grabación. Tras abrazar efusivamente a todos los presentes, empezaron a entregarme regalos.

Joder, lo que más me alegró es que esos regalos eran la demostración palpable de que la gente en el fondo le escucha a uno; porque si por ejemplo yo en algún momento puntual le había comentado por encima al Ángel Ario que me hacia falta tal cosa, o a alguien que cuando ahorre un poco a ver si de una vez me compro tal otra, pues allí las tuve yo el sábado envueltas en papel de regalo. Muchas gracias, compadres. Además en un libro en blanco cada uno escribió sus mejores deseos para mí, y algunos comentaban lo que nuestra a amistad ha significado en sus vidas, y francamente no me avergüenza reconocer que tuve que terminar de leerlo encerrado en el cuarto de baño.

Así que si la fiesta estuvo planeada para alegrarme un poco el ánimo (que por causas exógenas no anda demasiado alto) cumplió perfectamente con su objetivo. Y saber que uno tienen tantos y tan buenos amigos es un auténtico subidón de autoestima.

Más abrazos emotivos ,y tras unas pizzas congeladas, empezó a correr el alcohol. Pablito sentado en el suelo preparaba incontables rondas de chupitos cargados con esos brebajes que aprendió a hacer en Brasil (no en balde al poco de conocerlo yo ya lo había bautizado como “La factoría del miedo”, porque el cabrón cuando se pone a algo, se pone). Al final él mismo fue víctima de sus mejunjes y en un momento dado de la fiesta alguien preguntó: “Oye, ¿dónde está Pablo?”. Y todos buscándolo como locos por la casa y alrededores, hasta que por fin alguien gritó desde la piscina que no buscásemos más. Estaba tumbado a la bartola detrás de una palmera.

Resulta que últimamente nuestra relación con los vecinos de Melrose Place no atraviesa su mejor momento (por decirlo suavemente) y este tipo de actos (una panda de borrachos a las 2 de la mañana descojonados y armando escándalo mientras le hacen fotos a lo que parece un cadáver en el recinto comunitario de la piscina) pues no ayudan mucho, la verdad. Algún día tengo que hablar de ésta, nuestra comunidad, porque es para mear y no echar gota (sin ir más lejos, el día de mi cumpleaños -primera celebración- el vecino picoleto me quería partir la jeta en la piscina, y yo allí, que acababa de llegar todo feliz con "mi churri" a darnos un bañito, mirándolo fijamente sin decir nada porque no sabía de qué cojones iba la movida; y el tío que le suelta a su cohorte de lameculos: "Miradlo, si está pasmao; ¿no os digo yo que van droaos todo el día?". Jajajaja. Así que imaginad lo estimados que somos por nuestros adorables vecinos. ¿Para cuándo una redada con sus amiguitos paramilitares?).

Algo después, tras remontar a Pablito hasta casa para que echara la papa, los que aún nos manteníamos en pie decidimos bajar a Capital City a seguir la juerga. Pero los chupitos y los “calamares”, que debían estar en mal estado, habían hecho mucha mella y una parte importante de la expedición regresamos no muy tarde, y una vez acomodados en el dulce hogar seguimos bebiendo un poco y charlando de lo divino y de lo humano hasta caer dormidos; no sin antes hacer los clásicos preparativos cuando tenemos invitados, es decir casi siempre: trajín de colchones de aquí para allá y buscar sábanas y almohadas para todos.

Algunos valerosos irreductibles siguieron la traca indefinidamente y a saco, como si no hubiera Dios.

Cómo sería nuestro estado etílico que recuerdo que Ana me dijo que no había podido comprarme ningún regalo, a lo que respondí que el mejor regalo que podía hacerme era traerse un par de amigas. Dicho y hecho, hizo una llamada y algo después se presentaron dos chicas muy majas. La pena fue que a la hora que hicieron acto de presencia mi estado era tan lamentable que una vez presentadas no fui capaz de articular una sola frase no ya ingeniosa, sino minimamente coherente y el horror asomaba a sus caras cada vez que me acercaba a ellas. Casi las dejo rubias con mis vaharadas de vapores etílicos.

La cuestión, un detallazo que me llegó a corazón. Gracias a todas/os de nuevo. Os quiero un huevo, camaradas. (Se echó mucho de menos algunas ausencias notables, pero me consta que tenían compromisos insoslayables ese día. Ojo, que esto deja la puerta abierta a una tercera celebración).

P.S.: A ver si soy capaz de recuperar algunas de las fotos del CD para ir poniéndolas por aquí, porque contiene la inmortalización de momentos realmente inolvidables. Lo dicho, que nos quiten lo bailao.