viernes, octubre 20, 2006

El día más largo

Últimamente mi vida se está volviendo realmente extraña. Estoy alcanzando unas cotas de absurdidad muy preocupantes.

Digamos que hoy he llegado pronto al trabajo. Pero no diez minutos antes, o media hora, no. Digamos que he llegado 3 horas antes a mi puesto de trabajo. Y digamos que he "dormido" en el suelo de la oficina donde trabajo; debajo de mi mesa, para ser exactos. Digamos que me ha despertado el hilo musical y que he aparecido como un zombie resacoso, pegándole un susto de muerte a la compañera que ha llegado primera. Bueno, segunda.

Y todo porque anoche se congregó el entorno caótico para arropar a Juancho y Rafa, que ofrecían un concierto en un entrañable pub del casco antiguo de Alicante. Y ya está visto como acaban estas reuniones.

La cuestión es que en algún momento de la noche, en el fragor de la batalla, me pidieron mi coche para ir a descargar a Melrose Place parte del equipo de sonido empleado en la actuación; y ya después me perdí por ahí, o no sé qué follón, pero cuando me quise dar cuenta no tenía ni coche, ni llaves de casa, ni dinero para un taxi. Y como no era plan de despertar a nadie a esas horas de la madrugada para que me sacara del apuro, y buscando en los bolsillos aparecieron las llaves del curro, pues aquí que he puesto el huevo. He tirado cuatro expedientes al suelo a modo de colchón, y a roncar.

Yo no sé a estas alturas qué pensarán de mí el jefe y mis compañeros (Cripema ya está curada de espanto), porque no es la primera vez que lo hago, y lo curioso es que siempre olvido que hay unos cómodos sillones en la recepción (estragos del alcohol: se me olvidan los sillones pero tengo la precaución de dejarle una nota escrita en rúnico a Cripema, que una vez descifrada viene a decir que no se asuste si ve unos pies bajo mi mesa. Aún se está descojonando la cabrona).

El concierto estuvo cojonudo, y la fiesta posterior tampoco fue manca. Acabé a las tantas con mi querida amiga Elo, de pub en pub, bebiendo y basculando. Y cuando me retiré a dormir entre cartones (ayer estuve home-less, literalmente) el huracán Elo seguía la traca.

Así que ahora, que son las 11 y media y ya he bajado tres veces a tomar café, cada vez que me muevo parezco el botafumeiro, desprendiendo humo del tabaco impregnado en mi apestada ropa. Y cada vez que le hablo de cerca a algún compañero lo dejo rubio al instante. El agua me sabe a gin-tonic y el café a agua, y he pedido que si muero a lo largo del día, que no me incineren bajo ningún concepto porque podría estar 6 días ardiendo.

Mal de muchos, consuelo de tontos, pero acabo de colgar con Aprilia y la pobre también está penando en su trabajo. Me parece que hoy va a ser un día muuuuy largo.

Cripema, querida, hoy haré uso de otro comodín. ¿Qué? ¿Que no me quedan comodines ya? Pues estaba por acercarme al gimnasio a darme una duchita...

6 comentarios:

Cripema dijo...

Transcribo literalmente la nota en rotulador rojo que estaba encima de mi teclado cuando he llegado.
(nota: mi mesa y la de Micropene están enfrentadas una a la otra)

"ESTOY DURMIENDO DEBAJO DE MI MESA. LUEGO TE EXPLICO"
FDO. MICROPENE.

Nuestro jefe y yo estamos animando a Micropene toda la mañana para que se acerque en un momento al Gimnasio (que está aqui cerca) para que se de una duchita fresca y asi se quede como nuevo, pero no hay manera de convencerle.
Menos mal que el unico contacto que tiene Micro con los clientes es a través del teléfono, porque si no, mas de uno no necesitaría tirar de amoniaco para aclarse el pelo....
Con lo cómodos que son los sillones de la recepción!
Viendo como fue la noche, como me alegro no haber asistido al concierto y de que mi esteticista me prohibiera anoche "hacer ningún tipo de vida social" (surrealista también la historia de la esteticista parlanchina)

Chiringui (Trepanador) dijo...

Cripema, esa foto deja la que tenías antes a la altura del betún.

Me gustó también la voz que ponías en el video.

Micropene ¿Necesitan gente en tu trabajo? Si yo hago eso en el mío me despierto en la puerta de la empresa con los papeles firmado por mi huella dactilar.

Anónimo dijo...

Pues que pena que no vine¡ aunque seguro que me toca ser la taxista ;) el próximo no me lo pierdo micropene¡¡CUIDATE¡¡¡Rosabel

Luis dijo...

no qisiera llegar el primero a clase y encontrarme a algun resacoso debajo de la mesa!! xD xD
saludos!! ;-D

J-vol dijo...

Increible!!!

Saulo dijo...

¿A quién se le ocurre programar un concierto un domingo? Micropene, tranquilo, no eres tú, son los demás.