miércoles, octubre 04, 2006

Kali-yuga

Hace ya muchos siglos que la tradición hindú le tiene cogido el pulso a los consecutivos ciclos de creación y destrucción cósmica.

Lo miden en "yugas" (eras, que es la unidad más pequeña), que se componen a su vez de una aurora y su consiguiente crepúsculo . Un ciclo cósmico completo es un "Maha-yuga", y se compone de 4 "yugas" de distintas duraciones que se ordenan de la más larga hasta la más breve.

La 1ª edad es el llamado "Krita-yuga", que se compone de 4.000 años de aurora seguidos de 4.000 años de crepúsculo. Le sigue el "Treta-yuga" (3.000 años + otros 3.000 de declive). A continuación vendría el "Dvapara-yuga" de 2.000 + 2.000. Y, last but not least, el temible "Kali-yuga" de 1.000 añitos de aurora y otros tantos de bajón apocalíptico.

El "Kali-yuga" (literalmente, "Era de las tinieblas") es en el que nos encontramos inmersos ahora mismito, según los sabios de las barbas guarras. Aunque entre ellos mismos no se ponen de acuerdo y de los 2.000 años de tinieblas que le atribuyen algunos, otros (seguramente hasta las cejas de ganja) lo estiran hasta 200.000 años. Ahí es nada.

Sea como fuera, según los hindúes estamos ahora mismo viviendo el fin de los tiempos; bueno, no de los tiempos en general, pero sí de éste ciclo cósmico que nos ha tocado en suerte vivir.

Aseguran que es una era repleta de horrores y caos, por lo que no sé por qué la gente aún se extraña de ver en los telediarios cómo se bombardean países exóticos para hacerse con sus reservas de esa fuente de energía no renovable con la que otros (no menos exóticos) rocían bebés de teta con la intención de prenderles fuego. "It´s sign o’ the times", que diría el artista antes conocido como symbol.

De hecho las representaciones de Kali que adoran nuestros amigos indostánicos dan un mal rollo cósmico que acojona. Su más celebrada encarnación, llamada Tara, es una señora desnuda con cara de muy malas pulgas, enana y con la piel azul como un pitufo chungo, con 4 brazos, cada uno con su correspondiente arma blanca, marcándose un cruel zapateado sobre el cadáver de Shiva; y, por si fuera poco, adornada con un collar compuesto de cabezas humanas cortadas y chorreándole sangre de la lengua como el bajista de Kiss.

Pues ahora que ya sabemos que pinta tiene la representante de "Kali-yuga" en Eurovisión, pues deberíamos, aunque cueste, ir acostumbrándonos a este tipo de desaguisados con los que nos desayunamos todos los días. Paciencia hermanos, que sólo nos quedan unos cuantos miles de añitos de nada, que pasan volando y cuando nos queramos dar cuenta estaremos recordando y riéndonos de todo este marrón cósmico.

Cambiando diametralmente de tema: el lunes estuve probando un Ferrari 328. Es una de esas historias largas y absurdas que me pasan a mí (signos inequívocos del "Kali-yuga" de los cojones), pero como de todos modos no os la ibais a creer, pues no me molesto ni en contarla.

Enjoy the Kali-yuga, brother! ¡Caos y entropía para todos!

5 comentarios:

Gilito dijo...

Yo prefiero el Kali-Mocho

(humor fácil)

Mr.Celofan dijo...

¿ Existe la reencarnación ?

A mí por lo menos me tienes que explicar lo del Ferrari.

Anónimo dijo...

Solo he leido el final del post... cuenta la historia o muere!!
Seguro que tiene algo que ver con la carrera de las bolas de chicle,¿a que si?

¡A la trena!!

Fdo:J-vol desde el trabajo.

Saulo dijo...

Por lo menos cuando aumenta la entropía del sistema, hay más información, o por lo menos algo de eso leí en un libro de física. Yo es que soy más de letras (letras mixtas, con matemáticas II, oiga)

el necroscopio dijo...

Claro, ahora al folklore se le ha acabao lo del año 2000 y hay que buscar echarle la culpa a otro milenarismo...
Pues que sepas que los islámicos aún andan por el 1700 creo, y los chinos ni idea...
Cada cual se las busca como puede. Lo que no puedo negar es que estamos jodiendo el planeta, eso es obvio. Y que nos lo están contando también poco a poco para que nos vayamos haciendo a la idea también.
Un saludo.