lunes, diciembre 04, 2006

La balada del tonto del culo

Pulverizando mis propias plusmarcas, en un tiempo récord he acabado cagándola una vez más y lo que empezó siendo un romántico fin de semana en un precioso hotelito rural terminó ayer domingo en desastre.

Dicen mis amigos que lo que me pasa es que no soporto ser feliz, y cuando todo va sobre ruedas y me acerco "peligrosamente" a esa felicidad que –según ellos- creo que no me merezco, pues acabo jodiendo el invento. Por supuesto no premeditadamente, sino de una forma inconsciente. El inconsciente (ese polizón hijodeputa que todos llevamos a bordo, y que se manifiesta de forma sibilina e inesperada, pero para nada arbitraria), ha decidido unilateralmente que hasta aquí hemos llegado, y se ha asegurado de que así fuera con un acto de clausura por todo lo alto.

Y bien pensado, va a tener razón el inconsciente éste de los cojones, y quizás sea mejor así. Soy un individuo demasiado complicado, y lo último que necesitaba esta persona eran complicaciones en su vida. Es una mujer maravillosa que se merece ser feliz, y conmigo al lado eso iba a ser bastante complejo. Aun echando toda la leña en el asador, lo más que puedo ofrecer, como ha quedado demostrado empíricamente, es un remedo de felicidad muy inestable e intermitente; y si ya es bastante crudo envainársela uno solito pues no es de recibo ir salpicando de mierda a la gente que quieres.

Decía el genial Pedro Reyes que las relaciones son como la Biblia: todas empiezan con una pareja en el Paraíso y acaban con el Apocalipsis. Joder, pero en la Biblia entre una historia y otra median miles de años, y no unas fugaces 36 horas; y cada cosa sucedía en su propio escenario, y no se desataba el Apocalipsis en el mismísimo Paraíso terrenal.

P.S.: Tienen razón los poetas: duele el corazón. Y en este caso con el agravante de que ahora tengo vedados los pasaportes instantáneos al olvido; aquellos que Freud (también muy aficionado) llamó "destructores de angustias".

2 comentarios:

Chiringui (Trepanador) dijo...

Dejar una relación no deja de ser una excusa para emborracharse. No lo olvides.

luz dijo...

Ami tambien me ha dejado mi novio y mi socio.Espero que no me abandone mi amigo .