miércoles, marzo 21, 2007

¡Votadme, malditos!

Comentaba aquí el otro día, que le estoy cogiendo el gustillo a eso de alternar con las altas esferas. Y la verdad es que no me queda otra que relajarme y tratar de disfrutar en semejantes ambientes, ya que mi buena amiga, debido a sus quehaceres profesionales, está invitada constantemente a saraos de postín; y, por extensión, un humilde servidor asiste como su acompañante.

Y anoche fue así nuevamente, pues tuvimos que acudir a la gala de entrega de unos premios turísticos que, debido a la proximidad de las elecciones, se ha sacado de la manga el ayuntamiento de esta ciudad, a mayor gloria del autobombo y la megalomanía de nuestro Alcalde Quimby carpetovetónico. Que, por cierto, cada vez está más hermoso, el tío; como en su casa estén todos tan bien alimentados, para el libro de familia les habrán tenido que hacer una fotografía aérea (y me permito hacer esta broma cruel desde mi estatus de ex-obeso traidor; aunque realmente debería decir "obeso anónimo", como los homónimos del drinking, que no se consideran ex-alcohólicos, sino alcohólicos -a secas- por el resto de sus vidas; enfermos en tratamiento perenne que tienen muy presente que la tentación y la recaída acechará siempre a la vuelta de la esquina).

El acto tuvo lugar en un marco idóneo: el Castillo de Santa Bárbara de NeoTokyo (que es lo que acabará pareciendo este pueblo si se cumplen todos los faraónicos proyectos con los que nos atemorizaron los "políticonstructores" a los pobres mortales allí presentes, mediante el vídeo promocional que emitieron a modo de entremés, justo antes de cenar; y entiéndase "entremés" conforme a su 2ª acepción en el diccionario de la R.A.E.*. Como curiosidad comentar que el spot consistorial concluía con un final abierto, bastante intrigante: una niñita virtual se acerca caminando tiernamente hasta la orilla de una playa también virtual (¿el Postigu3D?) y agarrando por la espuma el borde de una ola que se acercaba a sus piececitos, la alza y con un movimiento brusco sacude con fuerza todo el mar como si éste fuera un gigantesco edredón azul, que queda suspendido por un momento, separado del fondo marino, hasta que vuelve a caer rompiendo en una explosión de agua salada que acaba metamorfoseándose en un horrendo logotipo institucional, subrayado por un no menos horrísono eslogan. Y este extraño final para mi entendimiento sólo admite dos lecturas, y ambas coinciden en que el estudio de animación le ha debido colar una ingeniosa butifarra envenenada al Excelentísimo:

1.- La niña sería una Jueza Garzón en ciernes, que ha de llegar a modo de supermagistrada mediática y vedette a interrumpir las futuras TecnOlimpiadas de NeoTokyo 2025, tirando de la manta de todo este sindiós urbanístico de la Marbella levantina; la Isla Tortuga mediterránea.

O 2.- De tanto socavar el quebradizo subsuelo calizo y permeable sobre el que se aposenta nuestra querida Lucentum, en pos de construir bajo tierra al precio que sea (como no se pudo hacer un metro, por lo inviable de construir un tren subterráneo en una ciudad a ras del mar, pues han soterrado gran parte del recorrido del tranvía) la Pacha Mama (astutamente alegorizada en la niñita poligonal) se rebelará, harta de ser vejada, y nos enviará un mortífero cataclismo en forma de tsunami vengador, que borrará del mapa todas esas construcciones mastodónticas erigidas sin tino sobre su delicada piel, y sin las cuales -pretenden convencernos- no tenemos futuro como ciudad turística y de servicios).

Decía, que me enrollo demasiado, que el marco fue perfecto porque el banquete tuvo lugar en el salón Felipe II del mentado castillo; que fue construido por los moros durante su estancia por estas tierras; conquistado por Alfonso X el Sabio un 4 de Diciembre, de ahí que lleve el nombre de la mártir católica (ver santoral); y tres siglos después remodelado por el segundo de los felipitos coronados; que en vez de irse a Ikea a por unas lamparitas chachipirulis, se hizo una obra monumental, como procede en estos próceres. Y como de actuales próceres estaba lleno el acto que nos ocupa, pues qué mejor que ese salón para correrse una buena francachela a cargo de los contribuyentes del reino.

Después de ser presentado durante la recepción a toda una legión de prebostes del mundo de la empresa, del periodismo y de la política (con concejales, consellers y hasta con un diputado, estuve departiendo alegremente), nos sentamos a la mesa a degustar la cena, que, a decir verdad, fue exquisita. Regada con excelentes vinos (en concreto un blanco delicioso que me impactó bastante) y ambientada por la delicada música de un combo de jazz en directo. Por cierto, no sé a qué santo, nos recibió a la entrada del castillo una panda de zancudos, tragafuegos y malabaristas, ataviados todos ellos con ropas y pelucas dieciochescas (?!), que ponían en serio riesgo la integridad física de los que se ganan la vida jugando con fuego.

Y tras la entrega de premios llegó una actuación que a primera vista me pareció totalmente fuera de lugar, pero que después resultó tener su "puntito". Nada menos que el show del humorista Jordi LP (?!). Aún recuerdo que hace años, cuando lo observaba disparatar en Tele Circo, era tal mi grado de vergüenza ajena y asco-pena que era incapaz de mirar directamente a la pantalla y tenía que verlo como veía de pequeño las películas de terror: tapándome la cara a medias con un cojín o cubriéndome los ojos con la mano, mirando a través de los dedos entreabiertos. Pero como allí no tenía un cojín a mano, pues me armé de valor y afronté su intervención con cierto recelo inicial. Pero a los dos minutos de actuación ya me tenía ganado, por la simple razón de que demostró tener cojones dando tanta caña a la clase política que lo había contratado. Entre autoparodias a sus raíces catalanas y chistes de sal gruesa, muy gruesa en algunos casos (mis favoritos, para qué negarlo), repartió bastante estopa a la broma, a la broma, ante las heladas sonrisas de quirófano del politiqueo presente. Y haciendo un hincapié socarrón en asuntos de la actualidad local, lo que me llevo a pensar que estaba ante un gran profesional, que se documenta profusamente antes de cada actuación, o que de veras los conocía de primera mano (¿alguien sabe si veranea por el reino de Valencia este bufón?). Además, demostró tener muchas tablas cuando a su petición de un médico en la sala, pues en la mesa contigua a la nuestra un señor sufrió una lipotimia acompañada de vómitos semiinconscientes sobre el mantel, y la gente respondió con carcajadas (lo que prueba que el público, una vez entregado, ya se ríe con cualquier cosa), pero supo capear la situación con bastante garbo (quizás no estaba improvisando y era una artimaña preparada de antemano para estos casos). Lo único que no le perdonaré nunca es que no contara ningún chiste de náufragos.

En fin, que me asusta un poco lo fácil que se acostumbra uno a la buena vida, y me sorprendí a mí mismo maldiciendo a los electores por no tener mi propio coche blindado con chófer y lunas tintadas, cuando la veintena de vehículos oficiales abandonaba presto el lugar, desde sus estacionamientos privilegiados; mientras mi buena amiga y yo teníamos que caminar 100 malditos metros con un frío siberiano, hasta nuestro humilde turismo de tristes proletarios honrados.

Así que ya sabéis: en los próximos comicios votadme, que quiero un coche blindado, y escoltas, y chalecos antibalas, para que me sienten tan bien bajo el traje como a Garzón; o maldeciré vuestra prole hasta el séptimo hijo de vuestro séptimo hijo.

¿Dónde hay que presentarse para estas cosas? ¿Hay que tener algún programa? ¿O proyectos? ¿O alguna idea de algo? ¿Verdad que no? A las pruebas me remito...

Lo digo porque me parece que se acercan elecciones.

*entremés. 2. m. Pieza dramática jocosa y de un solo acto, que solía representarse entre una y otra jornada de la comedia […].

2 comentarios:

Cripema dijo...

¿Jordi LP?, ¿Maria Abradelo? , Otra cosa, no se, pero desde luego "sensibilidad artistica" no hace falta tener para ser concejal en éste nuestro pueblo...
En tu próximo sarao (y si para entonces siguen "mandando" los mismos) auguro la presencia de Carmen de Mairena como artista estelar...

vainilla dijo...

Pero hijo mio, ¿donde te metes ultimamente? ya me contarás que compañías son esas que te buscas..