miércoles, mayo 30, 2007

Hoy quiero confesar

… que estoy enfurruñado. Y es que resulta que desde siempre, y aún no me explico por qué, la combinación de alcohol + café me pone de mala hostia. Y hoy no iba a ser menos.

Hemos ido a comer, y he tomado cerveza y vino. Y, tras el postre, café. Y como si de la poción del Dr. Jeckyl se tratara, a los pocos minutos la combinación de líquidos ha hecho su efecto y he empezado a notar cómo iba aflorando mi cascarrabias Mr. Hyde, y ya he empezado a despotricar de todo lo que se menea.

Y estando aquí, en la oficina, despotricando con Cripema, me he escuchado decir en un momento dado: “Es que hasta me irrita estar irritable”.

De la comida prefiero no comentar nada en este delicado momento de ánimo, pero sí diré que hemos ido a un centro para el desarrollo turístico que hay en esta ciudad, dotado de un simulacro de restaurante de cierto lujo, donde los alumnos (futuros profesionales de la restauración y la hostelería) te cocinan y sirven la comida. Por supuesto, no pagas por ejercer de conejillo de indias, y lo único que se te pide es que al final de la comida rellenes un formulario, valorando la calidad de la cocina y del servicio.

Y hoy que era último día por finalización del curso, supongo que se jugaban mucho, y que esto sería como una especie de examen final; por lo que ya pueden dar gracias los muchachos de que el formulario haya llegado a mis manos justo después del café, cuando todavía podía permitirme ser benévolo. Cosa que no pasó la vez anterior que acudimos allí, que al parecer se retrasó un poco más de la cuenta el papelito de marras, y cuando le pasaron el bolígrafo a Mr. Hyde, no recuerdo muy bien qué puso exactamente, pero se pegó una parrafada, que no le bastó el espacio destinado a las “observaciones/recomendaciones” y tuvo que continuar en el reverso del impreso. Y todo ello redactado con esa letra nerviosa y enojada, de puño alterado por la cafeína y el alcohol etílico, que la hacen casi ilegible. Hay que ser cabrón. (Nótese que aquí Mr. Hyde se está criticando a sí mismo con carácter retroactivo).

Bueno, os dejo, que no me aguanto ni yo mismo. En media hora estaré fuera de esta caverna infecta y seré libre para volver a encerrarme en un cuarto a oscuras a leer los "Silogismos de la amargura" de Cioran, y tramar algún plan enfermizo para despoblar la tierra de una vez por todas.

(Cripema no se ha dado cuenta porque lo tapan los tatuajes, pero ahora mismo se puede ver en mi antebrazo derecho un anómalo abultamiento de la piel que dice claramente "Help me", que es el Micropene corriente pidiendo a gritos somatizados ser librado del malasombra que lo posee en estos momentos; como la niña endemoniada de "El exorcista". Pero va a ser que no, porque el cerdo es mío!!).

5 comentarios:

Cripema dijo...

Pues yo lo que quiero confesar es que estoy algo cansada...

vainilla dijo...

Estoy igual que tú, tengo tal mala leche que me duele hasta la cabeza, no quiero hablar con nadie, ni pensar en nada. Es por mi encierro esclavo en esta oficina maldita hasta que sean las ocho. Luego se me pasará. Creo que necesitamos un cambio laboral ya.

Gilito dijo...

Mira que sois vinagres. A mi me ha salido un pistacho en un paquete de pipas y estoy feliz

Cripema dijo...

Micro, de cambio laboral nada!! No le hagas caso a Vainilla! Tu aqui con la mamá! ¿Con quien vas a estar mejor? :D
Uf q con lo que me aburro en nuestro zulo cuando estas de vacaciones...calla calla, si uno de los alicientes de venir a trabajar son nuestras conversaciones filosoficas de todo a cien....
A mi lo queme hace mucha ilusión es comerme una haba tierna y que me salgan mas del siete...

Mr.Celofan dijo...

Creo que todos tenemos un Mr.Hyde dentro, mientras no se vuelva violento ( físicamente, verbalmente es más soportable ) que vaya despotricando.

En otro orden de cosas; ¿ vosotros trabajáis o pasáis el rato ?

No me contesten ahora, háganlo después de la publicidad.