jueves, julio 19, 2007

Estoy tannn transido*

(*Diccionario de la R.A.E.: Transido: 1. adj. Fatigado, acongojado o consumido de alguna penalidad, angustia o necesidad).

Una de las razones de que a estas alturas de la semana ya esté transido y asqueado, es que mi naturaleza mutante me ha dotado de un don que, debiendo ser una virtud, se ha terminado convirtiendo en una condena. Y es que poseo en mis retinas una especie de rayos X que me permiten atravesar la fachada de buenas intenciones de todo el que me rodea, y ver muy claramente sus verdaderos propósitos; que por desgracia, y demasiado frecuentemente, son aviesas e interesadas.

Es como si las personas fueran transparentes vasos de cristal de Bohemia, que se creen a mis ojos opacas vasijas de grueso barro, y me invitan a beber sus pretendidos contenidos de leche fresca y dulce miel, ignorando que yo estoy viendo nítidamente (y en algunos casos, hasta oliendo) la auténtica naturaleza de sus amargos zumos de cítricos y sus venenosos brebajes de cicuta.

Y uno va poniendo al mal tiempo buena cara, porque se hace muy duro ir haciendo añicos tanto escaparate, y porque, además, vas poniendo el suelo perdido de cristales, que más tarde o más temprano acabarán cortándote.

Ay, Señor, cómo necesito ya esas vacaciones…

2 comentarios:

Gilito dijo...

lo que estas es "pansido"

vainilla dijo...

a ver si va a ser efecto de la clase esa de spinning.... nunca se sabe como reaccionan los cuerpos