lunes, noviembre 26, 2007

El viorador

El otro día, durante una comida, se dio la ridícula circunstancia de que yo estaba soltando una de mis insufribles peroratas y, embebido como andaba en mi propia tormenta de memeces, no dejaba de interrumpir el nuevo rumbo que el resto de contertulios trataban de darle a la conversación. Y yo seguía erre que erre, espoleado por las generosas dosis de vino ingeridas, hasta que uno de ellos me lo quiso hacer notar y mi respuesta me sorprendió hasta a mí: “Ya lo sé, pero me da igual porque yo no soy un buen orador, yo soy un viorador. Yo penetro a la fuerza tus orejas con mi discurso, aunque intentes resistirte o chillar. Y si luego mi mensaje no fecunda en tu cerebro me importa un pijo, porque yo ya te he viorado…”.

3 comentarios:

Guile dijo...

Ja ja, muy buena, a lo que añadiré que estoy hasta la pelotas de que la gente me diga: "esa será tu opinión...", claro coño, es mi opinión, nadie debería avergonzarse por dar su opinión y nadie debería censurarla, pero yo también soy de los que peco de violar las palabras de los demás... y el blog?, ¿¿¿¿el blog es onanismo????, me temo que si, aquí también practico el onanismo...

Saludos Micropene.

Gilito dijo...

Menos mal que estaba sentado a la otra punta de la mesa....

J-vol dijo...

¡Que grande!