miércoles, abril 16, 2008

Sonderkomandos

Los sonderkomandos fueron los judíos que los nazis destinaron a la durísima tarea de requisar las ropas y pertenencias de sus iguales recién llegados a los campos, y que iban a pasar directamente del vagón de tren a la cámara de gas. Tras la ducha de zyklon-b también se encargaban de trasladar los cuerpos gaseados hasta los hornos crematorios (impío destino para los miembros de una religión cuyos libros sagrados prohíben expresamente la cremación).

Las víctimas entraban engañadas a las cámaras de gas, pensando que se trataba de campos de trabajo y que simplemente iban a ser duchados y desinfectados antes de ser instalados en los barracones, y los sonderkomandos debían hacer su trabajo disimulando una trampa que la tentación de desvelar no hubiera cambiado las cosas más que en incrementar el número de víctimas del día con sus propios cadáveres. Para no levantar sospechas en los recién llegados, los sonderkomandos estaban relativamente bien alimentados y sanos, por lo que ejercer la cruel patraña en la antesala de la muerte de tus semejantes resultaba ser un puesto muy deseable en aquel entorno tan viciado.


Ayer fui con mi pareja a una entidad bancaria para arreglar unos asuntos de hipotecas y deudas vitalicias y nos atendió una sonderkomando muy amable. Una muchacha asalariada como nosotros que enmascaraba con su sonrisa y buenas maneras la cámara de gas en la que van a asfixiar nuestra economía, cuya puerta nos abría y en la que, muy cortés, nos apremiaba a adentrarnos.

¿Y quién no suspira hoy por un trabajo de media jornada, bien premiado, conduciendo al prójimo a la ruina?

2 comentarios:

Guile dijo...

Has dado en el centro de la diana, mi consejo, no te hipoteques y menos en los tiempos que corren, vive libre, de alquiler si necesitas casa, si quieres campo, hay mucho, no hace falta comprar un pedazo.

En todos los sitios hay Sonderkomandos, en mi trabajo sin ir más lejos, por eso yo siempre he dicho que ladrón antes que policía, y esa chica, aunque trabaja para ladrones, es una policía de ellos.

Un saludo y no te pringues si es que piensas pagar...

Guile dijo...

Y permíteme que añada, mi máxima: no compres nada que tu bolsillo no pueda pagar, si no tienes pasta, no compres, de lo contrario lo que estás comprando es dinero, y el dinero comprado sale siempre muy caro.