viernes, mayo 02, 2008

Mamá, quiero ser mendigo


O eso pensaba yo hace años, cuando me desbordaban las obligaciones y rutinas del día a día. Veía un pordiosero por la calle (¿dónde si no?) y lo envidiaba secretamente porque pensaba, erróneamente, que esas gentes son libres como el viento y no se pliegan a las exigencias que nos agobian al resto de los mortales.


Pero con el tiempo fui descubriendo que eso no es exactamente así; que los sin techo, a menos que sean totalmente autónomos y autosuficientes y sean capaces de sobrevivir bebiendo el agua de las fuentes públicas y comiendo ratas asadas y raíces crudas (o hervidas con el agua municipalizada), no viven al margen del sistema, sino parasitándolo. Dependen de una generosidad del prójimo que deben ganarse a fuerza de -más o menos largas- sesiones de pedigüeñería para poder pagarse el cartón de vino y la lata de sardinas, o hacer colas en las organizaciones caritativas para conseguir una manta o un chándal usados. También dedican buena parte de su tiempo a hurgar en los contenedores de basura en busca de cosas que puedan serles de utilidad en su supervivencia diaria. Deben plegarse a los horarios y normas de los refugios donde pernoctan, o de los cajeros automáticos; y el resto de tiempo, lo que sería su tiempo de ocio, lo pasan contemplando resacosos a las palomas picotear del suelo, y comentando ante pintorescos foros los pormenores del subsuelo. Lo que, francamente, no suena muy emocionante ni enriquecedor para mi espíritu.

En fin, que hace ya muchos años que concluí que no era una vida envidiable en absoluto. Hasta esta mañana, cuando la visión de uno de estos personajes, entretenido en sus quehaceres de desheredado, ha vuelto a reabrir la herida de las dudas.

3 comentarios:

xavalin dijo...

Esto, unido al post anterior y a encontrarte sucesivamente en grandes superficies, hace que te vea ya como un hombre totalmente integrado en este nuestro sistema (Matrix), que hará de ti una persona absolutamente feliz.

Bienvenido.

Fdo. Emilio Botín

Cripema dijo...

Globalsoft te necesita y está muy feliz de que hayas entrado en su red

EL SEÑOR OSCURO dijo...

Me siento profundamente identificado con lo que narras en este texto.