viernes, mayo 09, 2008

Microsiervos

Comentaba el otro día que pensaba rendirme al asalto de las nuevas tecnologías aplicadas al ocio humano. Pero encuentro una pequeña pega en mi adaptación al nuevo medio. Porque resulta que soy un sentimentaloide ñoño y me da mucha penita ver los cacharritos trabajar de sol a sol, sin descanso.

Perecerá una chorrada, pero lo parece porque esta sociedad se ha creado un sistema de valores a la medida de sus necesidades, por el cual sólo se les atribuye un alma a los animales. Luego vendría el debate de si ese alma está en el cerebro, con lo que sólo se les supondría a los animales racionales. Otros le atribuyen alma hasta a las plantas.

Hace ya algunos años (joder, qué mal suena eso) comenté aquí mismo que no me parecía exacto que se llamara seres inanimados (de ánima: alma) a los objetos así conocidos; porque una cosa es que no tengan movilidad por sí mismos, pero que es evidente que a algunos sólo les hace falta un leve empujoncito del exterior para demostrarnos sus habilidades de saltimbanqui y la mala baba que pueden llegar a tener. Y la mala leche forma parte del carácter, y no puede haber carácter si no hay alma. De lo que yo colijo que los objetos inanimados sí están animados, y paso a llamarlos “objetos no autromotrices provistos de alma exocerebral” (nombre mucho más corto y manejable para usar en el día a día).

Y dado que yo sí les atribuyo alma a los cacharritos tecnológicos, y que además algunos parecen estar más vivos que muchos organismos celulares, porque, por ejemplo, el clip éste tan simpático que me sale a la derecha de la pantalla y me va dando la brasa mientras escribo esto, para mí está mucho más vivo y me inspira más confianza que una ameba o cualquier otro protozoo. Y ya no digamos los robots esos que saca Sony cada cierto tiempo (ay, qué ganas tengo de que se desarrolle plenamente la inteligencia artificial; porque está visto que con la natural no vamos muy lejos...). Decía que, dado que estos aparatos tan animados y vivaces, me inspiran mucha lástima en sus penosas rutinas diarias, ya que si a mí cualquier idea peregrina puede costarme mucha energía, ver a estos cacharritos trabajando sin descanso, con sus lucecitas fijas o parpadeantes como testigos de su incansable procesar, friendo sus cerebritos de silicio con supercomputaciones instantáneas; pues se me encoge el alma cuando los contemplo ahí abstraídos en sus repetitivas combinaciones binarias, aguantando al pie del ratón nuestras exigencias y torpezas de seres imperfectos.

Yo no soy como vosotros, que os comportáis como caciques sudistas en las plantaciones de algodón, tomando tranquilamente limonada en el porche de vuestras mansiones mientras los esclavos negros se desollan las manos de sol a sol. Simplemente habéis reemplazado los esclavos de carne negra y hueso blanco por otros más pequeños y sumisos, compuestos de microchips e interfaces, pero a los que tratáis con el mismo cruel desapego y altanería de aristócratas apócrifos. No os importan ni 16 kas sus sentimientos y aspiraciones virtuales ni sus depresiones artificiales.

Esta noche cuando os acostéis y dejéis a vuestros esclavos electrónicos trabajando toda la noche, para que os descarguen vuestras raciones de pornografía y esas discografías completas, para las que necesitaréis tres reencarnaciones octogenarias para que os dé tiempo a escucharlas completas aunque sea de pasada, dedicad un solo segundo de vuestro pensamiento a vuestros microsiervos, y entonad esta oración por sus almas enlatadas: 0100001101101110001110010101111001011000011100010101. Amén.

4 comentarios:

Gilito dijo...

Has escrito mal la oración
0100001101101110001110010101111001011000011100010101.


En realidad es:
010000110110111000111001010111101101100001110001.

y te sobraban 4 bits.

:-D

Guile dijo...

Muy bueno Gilito,

A mi me pasa lo mismo, les doy sentimientos a cosas, especialmente a artiluguios provistos de motor de explosión, y me sorprendo reduciendo las funciones opcionales a diversos aparatillos con la finalidad de que ¿¡ no se cansen tanto !? incomprensible.

Bender.

Guile dijo...

se me ha ido la olla con los "artiluguios"

Gilito dijo...

a mi tb me duele retorcerle la oreja demasiado a mi "juggernaut"