lunes, julio 14, 2008

Jubilación escalonada ¡ya!

El mes que viene cumpliré la edad de Cristo si hubiera vivido hasta los 37. Me siento viejo y muy cansado; tannn cansado... Veo tan lejana mi jubilación, que, mientras espero sentado algún golpe de suerte remunerada (“Oh, Fortuna, dominatrix mundi”, vocea un coro desesperado al inicio de Carmina Burana, y yo me uno a ellos desde la cola de la administración de lotería), en mi desesperación se me ocurren idioteces como la siguiente; que puede que no lo sea tanto y realmente se trate de una reforma necesaria en el sistema laboral imperante:

¿Por qué?, a ver, ¿por qué tenemos que trabajar como acémilas durante toda nuestra vida productiva, y llegados a los 65 años (o los que sean según el convenio colectivo o expediente de regulación correspondientes) parar en seco?

Desde hace años vengo manejando la siguiente teoría: dado el ritmo de vida desaforado que llevamos, apenas tenemos tiempo para ponernos enfermos. Caemos y recaemos, porque es inevitable, pero seguimos adelante como los jabalíes. Pero, ¿qué pasa cuando el jabalí ya ha llegado a la meta, ya ha cumplido consigo mismo, con la sociedad y con el estado, y dispone de todo su tiempo libre para escuchar atentamente la maquinaria de su cuerpo? Que nos sobrevienen todos los dolores imaginables; que lo mismo son eso: “imaginados”, o que lo mismo han estado acechándonos desde hace años pero no hemos podido atenderlos, porque para que un urbanita estresado del siglo XXI te dedique un segundo hay que pedir audiencia, como para ver al Papa.

La cuestión es que está mal montada la cosa. Que no se entiende que uno tenga que pasar sus mejores años pringando en la galera, para que le obliguen a parar en seco cuando ya no es necesario obligarle porque ya no le quedan fuerzas más que para empezar la ronda de ambulatorios y hospitales de campaña, tratando de averiguar qué demonios son esas molestias que se han hecho sentir de un día para otro.

Por ello propongo, a esas misas autoridades europeas que pretenden ampliar la jornada laboral a 65 horas semanales, que se dejen de tonterías e impongan ya mi proposición (no de ley): la jubilación escalonada. Al igual que cuando se van cumpliendo trienios, las empresas los gratifican económicamente, pues conforme vayamos cumpliendo decenios, que nos vayan reduciendo la jornada laboral y nos vayan exonerando progresivamente de las tareas más pesadas o mortificantes; que recaerían claro está en los más jóvenes, que aún no se han quemado [tanto] y pueden soportar mejor esas gravosas cargas. Y ya en el 6º decenio (de vida biológica; de vida laboral correspondería al 4º o 3º, según lo tarde que se incorporase el interesado a su puesto) pues que te vayan predisponiendo para la jubilación; que apenas trabajes dos o tres horas, a lo sumo, para que te vayas enfrentando poco a poco a tanto tiempo libre. Y que te amplíen la media hora del café a una, o dos horas, para que puedas acercarte a las obras civiles cercanas, y así vayas aprendiendo la técnica del “Men-at-work watching”, que tanto predicamento tiene entre nuestros mayores .

No me parece tan descabellada idea el reivindicar que no se le puede exigir la misma entrega y energía a un/a joven pimpante de veinte y pico añitos, que a un señor de cincuenta que tiene los cojones ya negros del humo de las batallas. Y que nadie va a llegar vivo a los 65 años, trabajando esa misma cantidad de horas cada seman, como pretendena. A no ser que sea eso precisamente lo que pretenden, para ahorrarse más de una pensión...

5 comentarios:

Guile dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Guile dijo...

Simplemente Amén.

oscgim dijo...

Genial, me parece genial.
Y esto incluye que creo que es pr�ctico: estoy convencido que muy pocos sanitarios podr�an decir que no es un acci�n/opci�n saludable.

Que as� sea,

Saludos.

Cripema dijo...

Todo esto está muy bien pero si te reducen la jornada, te reducirían proporcionalmente el sueldo, y tal y como está la cosa con las hipotecas a 30 años no se yo si sería muy factible....
Claro que`podrían inventar la "hipoteca en reducción" , pero no se...no lo veo claro...
creo q no va a colar..
No se puede salir del sistema...estamos atrapados...

vainilla dijo...

Miralo desde el lado positivo. Piensa en los jubiletas que pasan el invierno en el cálido Benidorm, tomando el sol y paseando por las mañanas y de bailoteo y pachanga por las noches. No te digo que no visiten los ambulatorios, pero los bailes no se los quita nadie...