viernes, septiembre 19, 2008

Ensombrecimiento pudibundo

Es una lástima –o no- que este chiringuito se marchite por nuestra dejadez de haraganes desmotivados. La verdad es que, en mi caso, mi único acceso a la redecilla de fibra óptica es desde mi centro de trabajo, y por aquí anda la cosa movidita con lo de la crisis uniformemente desacelerada. Pero tampoco es excusa porque cuando uno quiere saca tiempo de donde parecía no haberlo. [Estuve contemplando la posibilidad de poner internet en casa, pero no va a poder ser. Lo impiden razones desacelerativas y de innecesidad, puesto que es altamente improbable que, después de 8 horas aquí enchufado a un monitor, al llegar a casa encienda otro cacharro de estos, para que me escupa luz a los ojos durante más horas].

La verdad es que las proclividades depresivas de mi personalidad fomentan que hoy por hoy me tenga bastante aborrecido a mí mismo. Por lo que, teniendo en cuenta que para poder escribir chuminadas aquí, a la vez (rara vez antes) tenga que pensarlas, escuchando esa vocecita cojonera dentro de mi cráneo, pues se convierte en un pequeño calvario trasladar a esta pantalla cualquier batallita, reflexión o fantasía que se me ocurra. Además, lo hago todo tan farragoso que resulta cansino.

Pensaba proponer a los camaradas del politburó cansino el reto de llegar a las 500 entradas antes de que finalice este hórrido 2.008, pero eso supondría tal cantidad de palabrería fatua, que da pereza sólo pensarlo (rondamos las 450 y pico). ¿Total pá qué?

5 comentarios:

Gilito dijo...

Vale. Yo en realidad he venido a hablar de mi libro.

Mr.Celofan dijo...

La culpa es de ZP.

Guile dijo...

Hombre, a los que os leemos y somos asiduos de D. Gilito y usted Micropene and compañy, es más, a los que nos habéis animado a realizar ese trabajo de desahogo no remunerado que es un blog, echamos de menos más entradas y reflexiones acertadas que nos hagan pensar y alegren el día a día.

Un besazo pa tos y toas.

Vuestro pequeño padaguan del intenete bloguero.

Guile

Cripema dijo...

Buaaaaa he pasado de ser "cripema" a ser "compañia".... que humillaaaaante.... :)
Es normal, la fama es efimera... nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto..
Saludos desde Neverland

Guile dijo...

Usted me perdone, tiene razón, y además añadiré que el hecho de que se esconda tras esa máscara me resulta muy inquietante, tal vez por eso me da miedo hasta hablar de usted.

Tienes razón perdona.