miércoles, octubre 22, 2008

Cazafantasmas

Definitivamente hay gente que tiene el entendimiento muy cortito. Para emplear un símil cinegético, lo tienen de cañones recortados (como mi polla). Y claro, con eso se puede hacer mucho daño en las distancias cortas, pero no sirve para la caza mayor, para la comprensión de largo alcance, para cazar cosas al vuelo y abatir grandes piezas. Así, a lo sumo, te cobras algún pichón, y tirando desde muy cerca, a quemarropa.

Otros son del tipo francotirador: necesitan apostarse en lugar tranquilo y con buena visibilidad, tomándose su tiempo para apuntar con su mira telescópica, sin la cual no acertarían al blanco porque no les alcanza la vista.

Luego están los del escopetón de precisión. Infalible a cualquier distancia pero muy aparatoso y pesado de cargar a todas partes. Estos no lo sueltan ni se desabrochan la canana, ni siquiera cuando van de juerga, por lo que resultan intimidatorios e incómodos; vaya, un plomo en casi cualquier situación.

Así pues, ahí los tienes a muchos, escopeteando a bocajarro a todas horas y llenándonos al resto de molestas perdigonadas. Daños colaterales lo llaman ahora.

[¡Eh, que hemos subido la cotización! ¿Al final ha funcionado lo de las palabrotas? Caca, culo, pedo, pis. Caca, culo, pedo, pis. Caca, culo, pedo, pis...]

1 comentario:

Guile dijo...

Buena reflexión, por ahí van los tiros si señor.