viernes, diciembre 05, 2008

Hígado grande, ande o no ande

En mi entorno se hacen oír algunas hipótesis que apuntan a que mi penoso estado de salud actual es efecto de los excesos pasados. No es descabellado inferir que cuando vivía de kermés heroica en kermés heroica, mi cuerpo sufriera algún estado anestésico generalizado que me impidiera escuchar las alarmas de mi organismo. Que es lo único que escucho ahora que la música ha cesado.

Esta mañana me han dado cita para hacerme una ecografía del hígado, porque por lo visto lo tengo “grande”. A eso en mi pueblo lo llaman cirrosis. [Joder, ahora que había aprendido a decir “candelario”, van y lo llaman “almenaque”].

También me van a hacer una radiografía de los riñones, para ver por dónde va la piedra nefrítica. Hay que esperar a que se autoexpulse con la orina, como si estuviera en un parque acuático, tirándose por un tobogán de meados y sangre, la jodía. Pues si tiene que salir por el pene, sí que le está costando para lo poquito que tiene que recorrer...

4 comentarios:

Guile dijo...

Llegarán tiempos mejores, pero el otro día escuché... "el que no se la corre de joven, lo hace de viejo", mejor haber vivido, y que te quiten lo bailao, y ahora a cuidarse un poco y de los médicos no te creas nada más que la mitad, exageran mucho...

Gilito dijo...

Te he dicho mil millones de veces que no me exageres.

malaputa dijo...

Drogas, la última esperanza...
Ánimo, son malas épocas.

vainilla dijo...

Pues si que estás chungo....luego te llamo