miércoles, junio 10, 2009

El tío del palillo

Tengo una teoría estúpida. Otra. La llamo “Teoría del tío del palillo”, pero como dicha así suena algo desustanciada y poco científica, aquí la rebautizaré como la “Hipótesis antropocéntrica del hominoideo del mondadientes”. Ah, así sí. Esto ya es otra cosa.

Viene a decir que todos los estamentos, empresas, organizaciones, etc… pero TODOS, tengan la solera y el renombre que tengan, por muy temibles que suenen sus siglas (FBI, CIA, NASA, OTAN, etc…), sus superestructuras recaen siempre, allá abajo al final del organigrama, en el tío del palillo.

Seguro que por mucho que nos quieran convencer en la tele que los agentes dobles deben someterse a una verificación de iris antes de acceder a las instalaciones ultrasecretas, luego tenemos al tío del palillo en los labios, ese espalda mojada de mantenimiento, con su gorra raída y su mono engrasado, que accede a todos los rincones con su manojo de llaves oxidadas.

Me lo imagino perfectamente un 4 de Julio, colando a la familia y amigotes en los silos de misiles, aprovechando que los hombres de negro están todos de barbacoa.
“Pápa, ¿podemos subirnos a las bombas?”.
“Pues claro, pero no me piséis ahí, que acabo de fregar”.
Y el yerno: “¿No se irá a meter usted en un lío por esto, verdad?”.
“¿Quién yo? Tú no sabes con quién estás hablando, mi hijito…”.

Porque por mucha alta tecnología de ultima generación que sea, al acelerador de partículas también habrá que quitarle el polvo, digo yo; y los cerebritos que acceden al CERN con la huella digital, no se van a poner: “Profesor Lichtenberg, usted el Pronto y yo la balleta”. No.

Al final de la jornada, cuando la casta Alfa ya se ha cansado de colisionar hadrones, y se han vuelto todos a casa para ver el programa de Punset, llega la hora del escuadrón Épsilon. Nuestros temibles hombres del palillo. Pero insisto, estoy convencido que éstos no pasan por el arco termográfico, ni el escáner. Estos seguro que entran por la puerta de atrás, la del candado de toda la vida. No hay que olvidar que por muy sofisticado y futurista que sea un centro de operaciones, no se libra de tener su cuartito con escobas y aguarrás. Ni su puerta trasera, ésa que no cierra bien, donde dejan los del palillo el cubo de la basura y la carretilla cuando entran y salen de los centros de poder fáctico.

Si sabemos que una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones, cualquier organización humana, por hipertecnificada que se crea, será tan efectiva y fiable como lo sea su tío del palillo. Amén.

4 comentarios:

Harry dijo...

Ya echaba de menos este tipo de entradas!
Y qué decir de ese que pone una piedrecita para que no cierre la puerta. Que luego es un engorro tener que volver a poner el dedo en el scanner!

Gilito dijo...

Suscribo la teoría 100%. De hecho conozco personalmente a muchos tíos del palillo y son los que tienen el verdadero poder.

Cripema dijo...

Micro, Me viene a la cabeza un recuerdo que te espeluznará.... un palillo y un fax termico... En esa epòca tú eras el hombre del palillo... Que recuerdos, qué tiempos y cómo se te echa de menos por aqui guapetón ;)

Mr.Celofan dijo...

Una verdad grande como un templo.

Un claro ejemplo; Watergate.