miércoles, septiembre 16, 2009

Mudanza: el infierno según Diógenes

En cuanto averigüe cuál de las cajas de este caos acartonado contiene el dichoso teclado, volveré a llantear por aquí y a protestar por todo.

Menos mal que el nuevo emplazamiento vale el esfuerzo. Hombre, no es el Baradello, pero vamos ganando altitud. Y, lo más importante, alejándonos de la ciudad y sus moradores.

Como no he conseguido hacer más sensatos a los hombres, he preferido ser feliz lejos de ellos. Voltaire

3 comentarios:

german-llorca dijo...

seguramente estará en la última que abras! :) los cambios siempre són para mejor! suerte!

Cripema dijo...

Cada día más cerca de la Atalaya..
El teclado no lo busques,se lo ha comido Katy.

xavalin dijo...

EL Baradello tampoco es para tanto