sábado, octubre 17, 2009

BOLSA = CACA (ó - BOLSAS = + CAJA)

Vale, bien, si yo no digo que no. Que cualquier iniciativa que le dé un respiro al exánime medio ambiente de este planeta siempre será bienvenida. Pero la vil maniobra de Carrefour de tratar de disfrazar una de sus estratagemas empresariales para seguir obteniendo los mismos resultados en tiempos de crisis, como si les hubiera dado de repente un avenate ecologista, insulta mi magra inteligencia.

Quieren convencernos, y están invirtiendo unos cuantos millones en ello, de que eso de ahorrarse Dios sabe cuántos millones de euros en escatimarnos las bolsas, realmente es por nuestro bien, que ellos ahora están súperconcienciados y que a ver si nos entra ya, de una puta vez, en la cabeza que Bolsa = Caca. Que mira que somos cabezotas. Ellos, que llevan décadas plastificando los campos y océanos con su espantoso símbolo (esa especie de flor de lis enfarlopada), desoyendo las quejas de organizaciones ecologistas y pasándose por el forro cualquier advertencia bientincionada, resulta que una mañana tuvieron un sueño (como el Martín Lutero negro), y ahora son los paladines de la conciencia ecológica y del buen hacer y del respeto con los animalitos del bosque. Vamos ya, cómeme la bolsa.

Porque, por supuesto, y esto no cabe dudarlo de un holding empresarial que lo primero que tiene en mente es el bien del planeta y no su cuenta de beneficios, todo este rollo no tiene nada que ver con la crisis que los asedia; no. Sólo un mal pensado llegaría a imaginar que, debido al descenso de las ventas, la compañía puso a todos sus ejecutivos a estrujarse las meninges para ver por dónde podían recortar gastos para seguir ganando lo mismo (o más) que cuando pastaban las vacas rollizas. Y que algún lumbreras decidió ahorrar no dándonos bolsas para transportar la compra. No y no y mil veces no, sólo una mente febril y enfermiza querría ver algo así tras una sincera conversión a la fe en la madre Gaia.

Pero como no son tontos, y saben que ese tipo de medidas, por mucho que respondan a una franca evolución espiritual, son muy, pero que muy impopulares entre el vulgo, no han tenido más remedio que extender el mensaje y convertir a su causa a todos los clientes mediante una artera campaña de concienciación social (no confundir con publicidad; en todo caso con propaganda). Bolsa = Caca. Menos Bolsas = Más Caja. La fórmula es sencilla, pero mejor obviamos la segunda parte para que no se nos malinterprete.

Pues yo me cago en ellos y sus triquiñuelas, porque si de verdad los moviera una verdadera conciencia medioambiental regalarían las bolsas biodegradables que están facturando a 5 céntimos la unidad. (En este caso la fórmula vuelve a ser + Bolsas = + Caja). Porque resulta que las nuevas bolsas, en vez de tres mil millones de años, o la cantidad que sea con la que tratan de abrumarnos, contamina menos. Porque es bien sabido que nadie recicla las bolsas, ni en contenedores al uso, ni para usarlas como bolsa de basura; todos vamos corriendo a anudarlas en las ramas de un árbol o a asfixiar con ellas a los peces.

Antes de que me echéis los perros diré que ya sé que no es cosa exclusiva de esta cadena, que hay alguna normativa europea en camino y ellos se han limitado a tirarse de cabeza a aplicarla, arriesgando mucho en la intentona. Y sé que lo de las bolsas es un auténtico descontrol, que no todo el mundo recicla y que algo había que hacer al respecto. Todo eso no se me escapa. Pero me quejo de la pátina de buenrrollo que le han querido dar a la jugada. Apesta. Y no cuela. Hace mucho tiempo ya despotriqué aquí contra las campañas de la firma Dove, por lo mismo. Porque no hay que ser muy listo para verles el plumero a la legua. No hay que perder nunca de vista que este tipo de organizaciones, por obtener nuestro dinero venderían a su madre si la tuvieran (en un bolsa de rafia, claro, para no contaminar).

Hoy mismo he estado allí (probablemente por última vez, porque me han tocado mucho los huevos), y cuando mi pareja ha llegado a la cola de la caja me ha encontrado allí descojonado de la risa; cosa -por desgracia- poco habitual en mí últimamente. Se ha sorprendido de verme realmente encanado, y todo porque resulta que cuando me he puesto en la cola me he fijado que a las y los cajeras/os les han cambiado el uniforme de azafata y los han disfrazado de OeNeGeros militantes. Les han encasquetado unas camisetas astrosas (¿también de rafia?), con el eslogan: “Échame una mano con el medio ambiente” o algo así. Sólo les faltaba haber añadido”colega”, para hacerlo más campechano. Por supuesto las letras estaban serigrafiadas en tinta ecológica y en color verde, que para eso ya somos verdes. ¿Pero se creen que somos gilipollas o qué? Bolsa = Caca, Bolsa = Pedo, Bolsa = Pis.

Pues ya que éstos están tan desesperados por ahorrar euros como sea, les voy a dar una idea de mi cosecha:

Para reducir considerablemente gastos de personal, en lugar de tener cajeras por un lado y guardias jurados por otro, que pongan directamente cajeros-jurados. Que coloquen un batallón de prosegures a cobrar en las cajas, y si surge algún follón pues ya salen a repartir mamporros. Mira si te puedes ahorrar puestos de trabajo y sueldos, que con eso compensas de sobra la pérdida en inevitables hurtos. Y si algún indeseable, todavía no concienciado, se presenta en la caja trayéndose de casa las viejas bolsas de toda la vida, ésas tan odiosas que ahora resultan intolerablemente nocivas, pues los mismos cajeros-jurados lo majan a porrazos hasta que se conciencie bien, y todo arreglado.

Venga, esta idea os la regalo, que sé que vais un poco tiesos. De nada.

2 comentarios:

vainilla dijo...

a mí me molan más las bolsas del mercadona, que son autorreciclables: basura, caca de perro, merienda, zapatos y zapatillas, champú y gel en la bolsa del gim, capucha para un chaparrón inesperado... a ver quién da más?

Cripema dijo...

La cosa mas sencilla no puede ser: Bolsa ecologica? me parece bien. Pero no a mi costa. Que las paguen ellos como pagaban las de plastico contaminante, no?
Yo lo veo clarisimo. Porque si ahora son ecologicas y las pago yo; yo me gasto mas y ellos menos. Y el medio ambiente? el medio ambiente se queda igual porque somos un sociedad de tarados que ya hace tiempo que nos cargamos el planeta de manera irreversible. Todo lo demás, cuentos.
Que harta estoy de tanto neohippismo y tanta tonteria...