martes, octubre 27, 2009

Natural Porn killer

Ahora vivo sumido en naturaleza abrupta. Y me encanta. Miro ese paisaje de montañas, y ese cielo que es más que nunca el PhotoShop de Dios (el Tío no ha repetido composición desde que le espío desde más cerca), y me sobrecojo.

Pero con la Naturaleza me pasa un poco como con el porno. Me gusta mirar y tal, y disfruto mucho con lo que veo, incluso puede uno pasarse horas extasiado en la contemplación sicalíptica de eso que Schopenhauer calificaría como imitación mediada por conceptos; pero siempre queda ese regusto de mirón que ve los cuernos desde la barrera. Esa satisfacción incompleta de saber que por más que las mires, nunca podrás abrazar esas montañas, ni hacer tuyos esos valles y gargantas.

Quizás se me haya impermeabilizado el alma con los años, pero por más que intento empaparme de la magnificencia del paisaje, reconociendo la buena mano del escaparatista, no deja de interponerse en el disfrute esa sensación de visión inasequible por inaprensible.

Buf, menudo tostón. Mejor me vuelvo a la cama a incubar mis penas.

3 comentarios:

Cripema dijo...

Estas destemplado, verdad?

vainilla dijo...

Coge la mochila y a los perros y penetra en los valles, volveras nuevo

Guile dijo...

Me encanta.