miércoles, noviembre 18, 2009

Bulimia intelectual

Escribo esto mientras hago tiempo esperando a mi profesor de alemán. Es un señor mayor, suizo, vecino de la zona, que por un muy módico precio (no es profesional de la enseñanza) se desplaza a domicilios de estas urbanizaciones a enseñar particularmente español a los extranjeros, o cualquiera de las otras seis lenguas que domina a la perfección a los aborígenes.

A mí me ayuda con la lengua de Goethe y Rammstein. Viene un par de veces al mes y me obliga a repasar lo poco que aprendí en su día y me da conversación.

Todo empezó por una más de esas carambolas que conforman mi devenir. Resulta que muy poca gente sabe que probablemente en su nómina le retengan todos los meses un pequeño porcentaje en concepto de “Formación”. Una formación que la empresa se supone que ofrece al trabajador, para reciclar sus conocimientos o incrementarlos, pero no suele ser así.

De algún modo, Cripema y yo descubrimos esto y se lo exigimos a nuestra empresa; y ésta, aunque a regañadientes, no tuvo más remedio que brindarnos un listado de cursos de formación. No me convencía mucho ninguno, pero, con tal de hacer el gasto, encontré uno que podía estar bien: alemán para principiantes.

La verdad es que siempre me ha atraído ese idioma y sigo convencido de que su enrevesamiento propicia unas estructuras de pensamiento insólitas; lo que explicaría el porqué la inmensa mayoría de grandes músicos, filósofos y científicos provengan de esa zona idiomática tan concreta. Ahora, que para hacer chistes parece que no funciona la cosa, porque no se me ocurre así, de pronto, ningún humorista germano insigne.

La cuestión es que me apunté al cursillo y me encantó. Y debido a mi incorregible bulimia intelectual hice lo de siempre cuando me da con ganas por algo: pegarme un atracón desaforado de conocimientos lingüísticos que, así, tan a lo bruto y con un estómago tan pequeño, acabaron sentándome fatal, cortándome la digestión mental, y terminaron todos en el retrete del olvido.

Así pues, tras vivir todo lo largo y ancho del curso, medio obsesionado y bulímico de alemán, llegó la pausa veraniega, y con ella la indigestión del atracón y las arcadas vomipurgantes.

Resultado: que cuando reemprendí las clases con este caballero (fue una enorme suerte encontrarlo, porque al no seguir en mi puesto de trabajo ya no me podía permitir seguir con el curso original pagándolo de mi bolsillo) descubrí que lo había vomitado casi todo durante el estío; salvo, curiosamente, una frase que quizás mi cerebro consideró que convenía conservar por si resultaba útil en un futuro: “Ok, aber morgen zahle ich” (Vale, pero mañana pago yo).

Auf wiedersehen!

9 comentarios:

Gilito dijo...

¿Cómo se dice AUTOBÚS en Alemán?

YoMisma dijo...

Jo! Que bueno tiene que ser esa bulimia por aprender... :S

Yo creo que soy más bien anorexica en ese sentido.

Saludines,
YoMisma

Micropene dijo...

La de autobús es muy fácil: Subenestrujenbajen.

Pero ahora en serio, dime si esta palabra que he aprendido hoy mismo no es suficiéntemente ilustrativa de lo que trato de decir con lo de las náuseas bulímicas (vamos, que así no vamos, que yo me lo dejo):
Motorfahrtzeughaftpflichtversicherung.

Juro que no es coña, que existe de verdad y significa El seguro de responsabilidad civil de los vehículos a motor. Aunque me ha dicho el profe que ahora permiten poner un guión por en medio para partirla y coger aire.

Yomisma: el resultado al final es el mismo que con la anorexia, porque el bulímico se pega el atracón enfervorecido pero después lo pota todo (porque no le cabe tanto, por mucho que se empeñe), con lo que se queda igual de escuálido intelectual.

Saludos

Dr. Deferiensia dijo...

Andé por tierras germanas el año pasado. País que se tiene que ir a ver por obligación para saber donde estamos socialmente en realidad.

El idioma no es tan complicado como parece a primeras, me resulta más fácil que el inglés.

Si sabes algo de inglés, sales con ventaja.

La palabra que más dije ¡Leka! Las butifarras esas con patatas asadas están cojonudas.

Cripema dijo...

Cuando era pequeña, mi abuelo que viajaba a menudo a Alemania por trabajo (tenía una tienda de bicicletas, -era todo muy lógico!- ) ; cuando volvía, a parte de traer decenas de pastillas de chocolate de sabores imposibles de probar aquí en aquella época (Valor aún no fabricaba el chocolate con naranja) me preguntaba: ¿Cómo se dice lluvia en alemán?
La respuesta: "Gotescaigüen".
Eso, y " if liebe ditch " es lo unico que se en la lengua de Kant. (Sí, también tuve un novio que hablaba alemán)

Cripema dijo...

Por cierto,Micro, ayer recibí en valija el diploma que te acredita el curso. Lo tengo en casa guardado bajo 7 llaves. Para cuando quieras. Besote!

Micropene dijo...

Gracias, Cripema. Entonces, si el diploma te llegó en la valija, es que era una valija diplomática, ¿no?. Jijiji...

Cripema dijo...

Jajajaja, claro, diplomatica. Micro, eres mi heroe del humor ;)

Cripema dijo...

Jajajaja, claro, diplomatica. Micro, eres mi heroe del humor ;)