martes, octubre 31, 2006

Las putas del rock

Así se autodefinen en su canción de mismo título, Jesús Lara y D-Generación: las putas del rock.

Y todo porque el negocio musical actualmente está tan jodido, que tienen que ir mal vendiendo su enorme talento allí donde se presten a escucharlos. Prueba de este talento que digo es la canción citada, por poner un ejemplo; un perfecto tema de rock, ingeniosamente escrito e impecablemente ejecutado, y que tiene todos los ingredientes para convertirse en eso que se ha dado en llamar un hit (si no fuera por el handicap radiofónico de incluir en su letra palabras como puta (una docena de veces), cocaína, maría...). De hecho, decidieron repetirla en los bises del delicioso concierto que ofrecieron el pasado sábado en el Desdén de San Vicente del Raspeig (Alicante), al que acudí acompañado de Cripema y Gilito.

Qué lujazo de banda en directo. Qué manera de hacer que pareciera fácil lo que salía por los altavoces, como si no costase ordeñar los instrumentos para arrancarles aquellas notas perfectas. Sonaron muy sólidos, sin fisuras ni altibajos, y la incorporación de los metales (una trompeta y un saxo) le ha dado una nueva dimensión a la música de Jesús.

Yo, como exmúsico, me revolcaba en la envidia y la frustración de saber que nunca mi banda sonó en directo así de compenetrada y resolutiva; ni por un solo minuto. Así que no me cuesta imaginar el subidón con el que se debieron bajar los seis músicos del escenario el sábado (bueno, ya domingo), tras cuajar semejante faena (por usar un término taurino).

En el repertorio, básicamente roquero, se coló un reggae, un poco de jazz (intercalado en uno de los temas) y unas cuantas versiones: Dylan, Lou Reed, Los Beatles, y hasta los Beatles calés: Raimundo Lennon y sus Pata Negra.

Pero de todo lo visto y oído este sábado, y aquel otro sábado en que los vi por primera vez; y a pesar de que me encanta su música y sus letras inteligentes (compré los 2 CDs que ha editado hasta el momento, y los escucho adictivamente en el coche), lo que realmente me fascina es la actitud de Jesús, no sólo sobre el escenario, sino también fuera de él. Su saber reírse de sí mismo, pero tomándose muy en serio al mismo tiempo, es realmente envidiable. Y las letras son buena prueba de ello, y no me refiero únicamente a la de las putas roqueras. Me admira la gracia que demuestra al presentar los temas, o al despedirlos; como finiquitar el “Satellite of love” de Reed respondiendo a la calurosa reacción del público con un “Estos temas siempre funcionan”, que pronunciado con la desarmante franqueza con que las suelta Jesús, podría quedar en una simple boutade (que dicen los franceses, y para la que no encuentro equivalente hispano), pero que para un paranoico como yo, esa sutil ironía llevaba una carga de profundidad de enorme tristeza, y cuya lectura libre mía sería: “Todo el curro que llevamos a la espalda con estos temas, para que luego echando mano de un clásico del año del coño, te metes al público en el bolsillo en cuatro compases”. O capeando los ocasionales gritos del gallinero etílico con una flema casi británica. O dedicando las canciones (gracias de nuevo, compadre). O interactuando con los miembros de la D-Generación, y ejerciendo en todo momento de maestro de ceremonia. O echándole morro y dos cojones a la hora de venderle a la peña sus grabaciones (recuerdo que le acompañé a venderles los discos a unas mujeres que había en una mesa y que tenían toda la pinta de estar celebrando una despedida de soltera o algo malévolo por el estilo. Jesús estuvo sembrado y, a pesar del cachondeo mutuo, acabó vendiéndoles los discos, y eso que las madamas no estaban por el arte en ese momento y tenían más ganas de juerga que otra cosa. Supongo que si nos hubiéramos plantado en la mesa en tanga y con los cuerpos embadurnados de aceite, nos hubieran quitado los discos de las manos... o del tanga). Por cierto el diseño del nuevo CD es obra de nuestro querido Gilito, que una vez más se ha mostrado muy inspirado (gran trabajo, camarada).

Una de las más gratas sorpresas de la noche fue conocer al hermano de Jesús, Nacho Lara, todo un personaje (¿qué coño pasa en Alcoy, que concentra tanto talento en tan poco valle?).

Pasaos por http://www.jesuslara.net/ y allí podéis desde escuchar las canciones hasta consultar las fechas de los bolos, es decir, toda la información útil sobre Jesús y la banda. Y por supuesto el blog que ha estrenado Jesús no hace mucho, y que si supiera como se hace lo pondría ahora mismo en los enlaces de la derecha.

Y antes de despedirme, no quería olvidar que hoy ha cumplido en la distancia un año más mi añorada V, por lo que además de enviarle desde el sur de su nueva vida mis mejores deseos para este año nuevecito que acaba de desenvolver, le dedico estos preciosos versos contemporáneos:

“Hoy parece que amaneció menos,
el día no va a dar más de sí,
la gente en la calle no sonríe,
y si lo hacen, se ríen de mí”.

(Prodigiosa concatenación de sílabas extraída de la letra de la canción Diario de un mal día, del álbum Alquimia doméstica de Jesús Lara)

1 comentario:

xavalin dijo...

Joder, Micropene, cómo te pasas. Muchas gracias. A este paso te tendremos que poner en nómina. La verdad es que leer vuestro blog, reencontrarme con Gilito (y que hiciera todo el trabajo de diseño del CD) y saber de vuestras andadas es, con mucholo más interesante que me ha pasado últimamente. Alcoi es un desierto y conocer gente con algo que decir no es fácil.Espero que me invitéis a la próxima en Melrose Place!!!