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martes, mayo 08, 2018

Facebook killed Blog Stars

Desde 2011 que no poníamos ninguna tontería por aquí. Desde entonces han pasado muchas cosas interesantes. Somos 6 o 7 años mayores y ya no tenemos gracia.

2011 fue el año de la consolidación de las redes sociales y el contínuo abandono de los blogs en favor sobre todo de facebook y twitter supongo.

Aunque el móvil se hizo inteligente hacia el 2007 con el iphone y Android, creo que no fue hasta el 2010 cuando se produjo su boom correspondiente. Aún conservo mi Nexus 1 de Google, con su cajita y todo).

Después la cosa se moderó y se empezó a integrar el tandem blog y redes sociales para generar tráfico, seguidores, kpi, etc, etc.

Hoy sólo queda el hastío o la dependencia de las redes sociales. El boom del Whatsapp, la internet paralela de los que no saben nada de internet. El boom de instagram con sus foodies, influencers la estética de "lo mono". Últimamente ha llegado Vero, el nuevo facebook de intenciones honradas que previsiblemente se estrellará.

Twitter es un altavoz de cuñados. En Facebook no puedes poner nada porque después todo se sabe. De Google y sus servicios ya ni hablamos; es tan necesario como respirar. Le hemos vendido nuestra alma y nos da un poco igual. Su lema "Don't be evil" es sólo una broma pesada.

Amamos Amazon (Sería un gran claim publicitario) y miramos hacia otro lado en cuanto a la precariedad laboral que genera en sus repartidores, personal de almacenes, impacto en comercio tradicional, etc, etc.

La televisión ha muerto, decia Javier Pérez de Silva ya en el 2000. Ahora podemos elegir lo que vemos y cuando lo vemos.

En fin han pasado muchas cosas en estos años. Voy a releer a Negroponte en su libro de 1995 Ser digital donde también hablaba de muchas de estas cosas del futuro.

Hasta aquí mi análisis de todo a cien. Total si yo sólo estaba viendo si esto estaba vivo.

jueves, enero 27, 2011

Reencarnación



No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso. Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto. Tenía una nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado, y unas pestañas muy largas que daban sombra a unos ojos grandes, grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban un aspecto amenazador. Llevaba bigote, y sus pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico. Una cerviz de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre anchas espaldas una ensortijada melena negra.

Descripción de Vlad Tepes, el Empalador, por Nikolaus Modrussa, delegado papal en la corte húngara.


viernes, noviembre 12, 2010

Black metal

Aprovechando la visita de su Santidad el Papa (cargo que nunca podrá ostentar una mujer porque quedaría un poco raro eso de "su Santidad la Mama"…), desempolvé mis discos de black-metal, de pagan-metal, y, en resumidas cuentas, de rock satánico.

Tras la escucha de apenas tres o cuatro cortes, me pregunto de dónde se habrán sacado estos pintamonas que las fuerzas del Mal elegirían unas voces guturales tan incomprensibles y unas tipografías tan enrevesadas e ilegibles, para difundir sus mensajes.

Que son potencias malignas pero no tontas.

viernes, octubre 08, 2010

Pensar con la polla

Francamente, me gustaría tener una concepción metafísica del mundo, pero mi visión es más bien metastásica. Toda esta aflicción agarrada a la mirada como una conjuntivitis, no propicia más que pensamientos aberrantes.

Sin ir más lejos, hoy, en uno de esos aquelarres de futilidad televisados, he escuchado a toda una sibila acusar airadamente a un picaflor de que los “tíos pensa[mos] con la polla”.

Déjeseme aclararle una cosa a esta señorita (y a quien pueda interesar): de ser eso cierto, es decir, que tuviéramos un pequeño seso en el sexo, alojado en el glande, desde donde se nos ordenaran todos esos comportamientos infrahumanos en pos de la coyunda, y que nos reducen en momentos puntuales a poco más que animales semovientes en celo, la cuestión sería mucho más sencilla. Por lo siguiente:

Al igual que el otro, emparedado a oscuras en su cráneo, ese imaginario cerebro fálico estaría confinado a ciegas dentro del bálano; sólo que, en este caso, no podría contar con unos ojos que le informasen del exterior a través de los nervios ópticos. Es decir, estaríamos gobernados por una polla ciega.

Y por lo que respecta al miembro viril, lo que cuenta es el mete-saca, a efectos de tracción, fricción, humedad y temperatura, en una vagina sana y dúctil, independientemente del resto del conjunto.

Por lo tanto, si no median malformaciones ni averías, a efectos prácticos al pene le daría lo mismo refregarse en el coño de Megan Fox que en el de Susan Boyle (con todos mis respetos hacia las dos, pero necesitaba encarnar el ejemplo).

Por lo tanto matizo: tal vez lo que usted, señorita, quiso decir en aquel contexto, fue: “Ojalá pensarais los tíos con la polla”.

He dicho.

viernes, septiembre 03, 2010

PaRADIOja

Qué crispantes resultan esas emisoras de radio que no paran de interrumpir su programación musical con el único propósito de recordarte una vez más, que ellos te ofrecen música sin interrupciones.

martes, junio 16, 2009

El túnel del terror

Pienso hundir estas teclas de aquí delante en el orden siguiente, en este exactamente y no en cualquier otro posible, porque quiero decir justo esto:

Quiero decirle a la D.G.T. que no se moleste con sus campañas gore veraniegas. No se puede concienciar a quien no tiene conciencia, porque básicamente no tiene cerebro donde alojarla.

Y me limitaré a un sencillo caso práctico que observo casi a diario.
El túnel de El Campello, que debo atravesar para llegar a casa. Un despliegue de carteles bien visibles te advierten a la entrada que la velocidad en el túnel está limitada a un máximo de 80 km/h. (que dicho así suena a poca cosa, pero recorres 80.000 metros en apenas 60 minutos. ¡Hala!… ¡Uau!… 8.000.000 de centímetros...). Y te conminan a no sobrepasarla, informando bien clarito el uso de radares y cámaras de TV para asegurarse que así sea.



Pues bien, no hay forma. Aquello no amedrenta a casi nadie. Entre los que aplican ese 10 % de beneficio de la duda, por la falibilidad de los equipos de medición (“si pone 80, puedes ir hasta 88, que no te multan…”); los que van armados de cacharritos que les chivan qué radares están activados y cuales no; los que no temen las multas (bien por un extraordinario poder adquisitivo, bien por tener algún pariente en las autoridades responsables que las traspapele; si es que no ellos mismos); los vehículos comerciales estresados; y la consabida recua de tuneados descerebelados [el cerebelo es el centro que controla las órdenes que se envían al aparato locomotor]; pues resulta que somos cuatro gatos motorizados los que respetamos esta limitación. Y algunos porque no pueden, porque no les da más de sí el tractor albanokosovar, que si por ellos fuera…

Entonces me pregunto: si la gente -ese ente abstracto, cóctel de incoherencias de indigestión pasiva que quiebra mi economía anímica- es incapaz, incluso bajo coacciones anunciadas, de aflojar un poquito la presión que su pezuña de jumento ejerce sobre el pedal que suministra la gasolina a la mezcla combustible, durante 1.840 miserables metros de túnel; durante los que se le pide, y ordena, que sea responsable, (que te estoy viendo), que por favor tenga dos dedos de frente (útiles, no de terraza), y durante esos escasos segundos (apenas minuto y medio) que dura el trayecto cubierto, sea bueno y afloje un poquito la marcha, porque como la providencia se haya levantado con mal pie y líe la marimorena allí dentro, no nos saca ni Stallone, ni Rambo, ni Zampo... ¿Qué no hará fuera del túnel, lejos de las cámaras?

Así pues, esos –apenas- dos kilómetros de tubo de ensayo vial deberían bastar para hacernos desistir de cualquier esperanza en campañas de concienciación masiva. Dice, o al menos decía, un eslogan bastante orwelliano de la D.G.T.: “No podemos conducir por ti” [...porque si pudiéramos no te acercabas tú a un volante en tu puta vida, desgraciado. Añado yo].

lunes, junio 15, 2009

La mujer invisible

El otro día fui testigo, una vez más, de uno de los superpoderes de mi madre.

La llevé a comprar a una gran superficie, que es como llaman ahora a los “pricas”. Y, aunque hace años -tras un capazo monumental- me juré que no volvería a jugármela, piqué una vez más en su ardid, y asistí a una de sus temibles demostraciones de poder. No deja de sorprenderme esa habilidad tan especial suya. Sólo tiene que recitar el siguiente conjuro: “Separémonos, que iremos más rápidos. Búscame en cinco minutos, que estaré por aquí. Hoy sólo tengo que coger cuatro cosas”, e instantáneamente, en cuanto le doy la espalda le sobreviene el don de la invisibilidad. Desaparece de los radares. Se escamotea.

Después de peinar la zona, (la gran superficie), de cabo a rabo, no menos de 10 rondas, y no exagero, mascullando improperios por los pasillos y maniobrando como un demente cada vez que creía avistarla entre la manolería, llegó el relevo de sentimientos y la indignación cedió su puesto en el alma a la preocupación. ¿Y si se ha quedado encerrada en un probador? ¿O si le ha dado un vahído sobre el lineal del ossobuco?

Así que ya me dirigía al guardia jurado y la princesa prometida que estaban en la entrada, para pedirles el favor de localizarla por megafonía, cuando me chistan como a una cabra por la espalda. Era ella, justo a tiempo de evitar uno de esos ridículos marca de la casa. Y venía hacia mí desplegando ya otro de sus poderes maternos: el escudo inhibidor de reproches. Arcano que se resume en una desarmante cara de preocupación, en esta ocasión era más bien de puro susto, al detectar el cabreo esculpido en mi musculatura facial. Este escudo le permite compungir ipso facto a su víctima y aplazar sine díe las hostilidades.

Cuando seas padre, en este caso madre, comerás huevos. Que nunca he sabido lo que significa, y ni siquiera sé si viene a cuento, pero en fin… FIN.

lunes, marzo 30, 2009

Me llamo Camps, Francisco Camps


Me lo han enviado por email y me ha hecho mucha risa, si no fuera por el asco/pena que da la cosa

jueves, marzo 26, 2009

La crisis como marketing

No se puede negar que la cosa económica está tocada pero... ¿está mal para todos? .

Cada día en la radio y en la prensa me bombardean anuncios con conceptos como anticrisis, precios de crisis, contra la crisis, y un largo etcétera de similares, que provienen tanto de ocurrentes publicitarios de grandes firmas en caros anuncios de tv como en cuñas de radio local redactadas por el hijo del dueño de la frutería que rebaja los precios todos los jueves.

Hemos llegado ya a usar y asumir el concepto CRISIS como keyword mágica para vender, además con un magnetismo publicitario muy potente.

Busca en Google "precios de crisis" y verás como te salen más de 16.000.000 de entradas

Es cuanto menos paradójico, no?

viernes, febrero 27, 2009

Masmovil, el anuncio más asqueroso del mundo

Esta "joya" de la publicidad sobrepasa amplia y gratuitamente los conceptos "caca, culo, pedo, pis" para ir a la provocación basada en el asco por el asco. No se si venderá muchos móviles pero al menos ha conseguido que todos lo odiemos y hablemos de él aunque sea bien.

Para colmo siempre me lo tropiezo en horarios alimenticios.

jueves, febrero 12, 2009

¿Podrá soportar España 4.000.000 de bajas de clientes la banda ancha?

Cerca de cuatro millones de ciudadanos no pueden acceder a la banda ancha en España en función de su sitio de residencia. A este indicador negativo para el desarrollo de la Sociedad de la Información en España se le podrían sumar bajas masivas de clientes del ADSL más lento y caro de Europa.

Las entidades representativas de la comunidad internauta, los profesionales y los consumidores informáticos en España estiman en cuatro millones la cifra de clientes de banda ancha -ADSL y cable- que podrían darse de baja si finalmente se confirma el acuerdo que REDTEL está negociando con las sociedades de gestión de los derechos de autor abanderadas por la SGAE, para que en España se den tres avisos antes de desconectar o ralentizar la conexión a Internet por usar redes P2P.
A la disminución de ingresos se sumarían las posibles indemnizaciones que podrían derivarse por incumplimiento de contrato de las operadoras y las sanciones aplicables en base a los artículos 8 ("Restricciones a la prestación de servicios y procedimiento de cooperación intracomunitario") y 11 ("Deber de colaboración de los prestadores de servicios de intermediación") de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, modificado por la Ley 56/2007, de 28 de diciembre, de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información.

Mientras las operadoras de telecomunicaciones tratan de sortear la crisis, las sociedades de gestión de los derechos de autor intentan conseguir prebendas para las empresas productoras de contenidos, tratando de convencer a todo el mundo de que el intercambio de archivos entre particulares por Internet es un acto delictivo y que supone fuertes pérdidas al sector de entretenimiento.

Sin embargo tanto la fiscalía como las sentencias dictadas establecen que el intercambio de archivos con copyright restrictivo por redes P2P no es un delito y no es punible de ninguna forma cuando se trata de archivos públicos o bajo licencias copyleft (la mayoría de los casos).

Las propias entidades de gestión de derechos de autor han reconocido en el "Informe de la industria de contenidos en España", publicado por ASIMELEC, que no hay una bajada de ingresos en el sector y que solo la música tiene un retroceso en la venta a través del canal tradicional (aunque no se informa del aumento de ingresos por, entre otros, actuaciones en directo, descargas y publicidad).

Lo cierto es que las negociaciones que se están llevando a cabo bajo el auspicio del Ministerio de Cultura, pueden suponer que algunas de las empresas más solventes y con mayor capacidad tecnológica de España empiecen a perder clientes a marchas forzadas. Lo que repercutirá en su cuenta de resultados y en su capacidad de mantener el empleo.

Pero lo más grave es que un acuerdo de esta naturaleza atenta contra la libre competencia, frena en seco el acceso a la Sociedad de la Información en España menoscabando los derechos civiles de los ciudadanos y alejando aún más el derecho constitucional de acceso a la cultura y al conocimiento.

"Copyleft 2009 GFDL Verbatim copying, translation and distribution of this entire article is permitted in any digital medium, provided this notice is preserved"

Gilito y más de 18000 firmas




domingo, enero 18, 2009

Panda antivirus es una mierda "pinchá" en un palo


No es nada nuevo. Todos lo sabíamos. Yo lo sabía. Pero piqué una vez más y me instalé el Panda Antivirus Pro 2009, con licencia de 6 meses dadas las anteriores aventuras que me ha proporcionado este antivirus. En fin. El dia 16 de enero el Panda, en un alarde de eficacia, me elimina por el morro la libreria "rpcss.dll" confundiendola con un troyano. Esto solo afecta a los Windows Xp cpon el service pack 3. La "gracieta" provoca un caos en el pc: la opción de pegar, la posibilidad de arrastrar iconos, el internet explorer , todo KO. Y ni siquiera es tan fácil bajarse el archivo y copiarlo de nuevo

Tras investigar en foros surgen soluciones que no hacen más que marear la perdiz y el amable soporte tecnico por email me envia soluciones que no funcionan. Cada PC es un mundo. Si yo lo entiendo, pero me jode que no puedan ni reparar una cagada generada por ellos mismos.

Asi que ya sabéis, confirmada la leyenda urbana de que los virus los crean las empresas antivirus: Panda Software es el virus.

Domingo 18, 22:29 h. A estas horas. Sigo sin solución con la novedad de que han desaparecido todos los iconos de mi desordenado escritorio. Autodiagnostico Panda: Proteccion baja.

Lunes 19, 11:08 h. Solucionado. Ejecutando la orden "sfc /scannow" y con el disco de windows xp, te restaura los elementos principales del sistema. La solucion estaba en un foro, además de las primeras opciones, cosa que descarté en su momento por evidentes. La navaja de Occam de nuevo. El servicio de soporte de Panda me ha enviado 3 veces la misma "solución tipo" que no solucionaba nada. POr supuesto en el telefono de Panda "todos nuestros operadores estan ocupados", solucionando más cagadas imagino.

Martes 20, 12.43 h. Alguien de Panda postea exquisitamente en los comments la forma de arreglar el desaguisado. Operación lavado de imagen en marcha. Agradezco el detalle.

viernes, octubre 24, 2008

De buena mañana

Llego hoy livianamente indignado tras haberme cruzado en el portal con una pareja mixta de hermanos púberes. Ellos salían hacia la cercana parada del autobús escolar, y yo entraba a seguir cumpliendo con mi galera perpetua. Ella me devuelve el saludo, muy cortés, y él no. Pero no es algo que me sorprenda a estas alturas de la historia de Occidente; la de la educación -y no hablo exclusivamente entre los jóvenes- es una batalla que yo ya he dado por perdida hace mucho tiempo.

Lo que me ha sorprendido desagradablemente han sido las pintas que se gastaba el niñato. Un pimpollo de apenas 12 años portando el uniforme de su colegio de pago ultrapijo, pero de manera estratégicamente desastrada y con unas greñas impecablemente descuidadas (“... mejor despeinada que nunca...”, que diría Dalí de Gala). Y se desplazaba sobre el mármol del portal con una indolencia y una languidez preocupantes en un chavalillo tan joven. Imaginad a un Bob Dylan o un Serge Gainsbourg (en sus etapas blanquinegras), pero con la vida recién estrenada y muy buenas perspectivas futuras en lo económico (dice su horroróscopo de hoy).

Este mequetrefe pijín quiere usurpar la mirada de unos ojos que ya hayan visto demasiado (y no todo bueno), el caminar errático del que se siente aplastado por el mundo o incluso el universo todo, y una estética que en su momento significó salir de la sociedad y ahora no es más que un auparse al carro de la moda del minuto.

Quizás no esté siendo justo con el chaval y sean los padres los que, contra su voluntad, lo disfrazan a rajatabla de los dictados de lo chic; lo que explicaría esa nausea existencialista que se gasta de buena mañana y tan precozmente. Pero, aún así, está justificada mi indignación: no pueden apropiarse y subsumir impunemente una estética chabacana que es de lo poco que les queda ya a los rebeldes con causa. En un sistema de valores que no acepta descarríos del espíritu, pues coño, que al menos dejen a los parias el subterfugio de desvariar con las pintas, joder, como seña de identidad y de no pertenencia al statu quo, o algo... Pero que no se disfracen de bohemios los que detentan el poder, ni que disfracen a sus chiquillos, porque al final uno se hace un cacaolat mental y ya no sabe a quién arrojarle los cócteles molotov.

En fin, que estoy hecho un abuelo cascarrabias y toda esta perorata es porque el señorito no se ha dignado a saludar al lacayo.

Como prueba de mi defensa y para que esta pataleta resentida se enmarque en su contexto espacial, os cuelgo estas fotitos del edificio en cuyo zaguán ha tenido lugar la lucha de clases de buena mañana. Se trata de la emblemática Casa Carbonell, al interior de cuya espectacular arquitectura modernista puede acudir cualquier pelagatos a prostituir su tiempo productivo, pero donde solo se pueden permitir vivir unos pocos, muy pocos, y muy escogidos. Por mucho que se disfracen.




Ay, si Edgar Allan Poe hubiera currado en *****, qué de relatos escalofriantes nos hubiera podido legar para la posteridad.


jueves, octubre 23, 2008

Mi propuesta

Este fin de semana cambian la hora. La atrasarán, si no me equivoco. Cuando sean las 3, por decir una hora, volverán a ser las 2, con lo que ganamos una horita de sueño (o de juerga, y los que vayan de after-hours se encontrarán una before-hour por la cara).

Pues yo hago la siguiente propuesta para superar esta crisis apocalíptica que nos azuzan desde los púlpitos:

Mañana, cuando sea viernes, atrasemos el calendario para que sea jueves otra vez, y así tenemos un día más para producir bienes y servicios que nadie consumirá.

No resolvería nada, pero tocaría tanto los cojones al personal, que a ver si de una vez por todas espabila y se planta y pone en su sitio a todos los hijos de puta que saben sacar tajada incluso cuando las cosas están mal.

¿No querían 65 horas semanales? Pues ahí las tienen.

miércoles, octubre 22, 2008

Cazafantasmas

Definitivamente hay gente que tiene el entendimiento muy cortito. Para emplear un símil cinegético, lo tienen de cañones recortados (como mi polla). Y claro, con eso se puede hacer mucho daño en las distancias cortas, pero no sirve para la caza mayor, para la comprensión de largo alcance, para cazar cosas al vuelo y abatir grandes piezas. Así, a lo sumo, te cobras algún pichón, y tirando desde muy cerca, a quemarropa.

Otros son del tipo francotirador: necesitan apostarse en lugar tranquilo y con buena visibilidad, tomándose su tiempo para apuntar con su mira telescópica, sin la cual no acertarían al blanco porque no les alcanza la vista.

Luego están los del escopetón de precisión. Infalible a cualquier distancia pero muy aparatoso y pesado de cargar a todas partes. Estos no lo sueltan ni se desabrochan la canana, ni siquiera cuando van de juerga, por lo que resultan intimidatorios e incómodos; vaya, un plomo en casi cualquier situación.

Así pues, ahí los tienes a muchos, escopeteando a bocajarro a todas horas y llenándonos al resto de molestas perdigonadas. Daños colaterales lo llaman ahora.

[¡Eh, que hemos subido la cotización! ¿Al final ha funcionado lo de las palabrotas? Caca, culo, pedo, pis. Caca, culo, pedo, pis. Caca, culo, pedo, pis...]

martes, octubre 14, 2008

Dialéctica pugilística

Hace unos días, asistí con mi pareja a una reunión de vecinos de ésta nuestra comunidad. Una comunidad de vecinos, como muchas otras por estos lares, con gran presencia de propietarios extranjeros, lo que convierte en un fárrago la discusión de cualquier asunto, por sencillo que aparezca en los titulares de la fotocopia del orden del día (hay un belga que ha de ir traduciendo al francés e inglés cada intervención; habilidad ésta que lo llevó a presidir la comunidad hasta hace bien poco).

Las asambleas de este tipo son la demostración empírica de la teoría expuesta por Schopenhauer en El arte de tener razón. [Nótese que últimamente recurro al vil ardid de citar muchas lumbreras, que lleven más de un siglo con tierra encima (como si eso inavalidara los derechos de autor de estos cadáveres exquisitos), para intentar dar algo de empaque a estas cagarrutas insulsas que escribo]. Obra, acabada pero que decidió no publicar en vida, en la que venía a defender que en una discusión los contendientes no pretenden dilucidar la razón objetiva, sino imponer su razón subjetiva y particular (“… generalmente quien discute no combate en pro de la verdad, sino de su tesis,…”), y en la que aporta 38 estratagemas para salir victoriosos, téngase o no la razón de parte de uno. Dialéctica erística lo bautizó él en su jerigonza filosófica.

Pues en aquella reunión vecinal, inopinadamente schopenhaueriana, mientras se deliberara sobre un enemigo común e identificado (la promotora, el robo con escalo, el antenista,…), sí parecía haber quórum, y todo apuntaba a un buen término; pero por lo visto la gente se reservó su erística más exasperante para el turno de las escaramuzas privadas. Ahí, la cosa ya se convirtió en un patio de cotolengo, y el sector más hooligan de la colonia británica no llegó a las manos con un señoritingo patrio, por un quítame allí esos dálmatas, porque Dios y la administradora de fincas no quisieron.

Se escucharon propuestas incongruentes del tipo: poner una cámara de vigilancia en la piscina (?!), extirpar quirúrgicamente las cuerdas vocales de los perros poco mordedores (?!!), amenazar de muerte al responsable de la promotora (esta ya no me sorprende tanto), y otros espantos de los que no quiero acordarme. Sin embargo, de los asuntos que verdaderamente necesitaban un debate serio y una pronta resolución (defectos estructurales en la construcción, humedades, plagas bíblicas…) no se aclaró nada de nada. Eso sí, a los morosos se determinó llevarlos a juicio, al no prosperar tampoco lo de las amenazas de muerte.

Nosotros alucinábamos con el espectáculo (y eso que hemos asistido a reuniones comunitarias mucho peores que ésta, no en este vecindario, donde el término más técnico que se podía escuchar era hijo de puta o ladrón), y le rogué a mi pareja que no se le ocurriera participar, a la vista del vapuleo cruel que recibía todo aquel que osaba interceder en la contienda ("Pues yo creo que fulanita tiene razón...", se atrevía alguien a romper tímidamente su silencio. "Pues tú calla, porque si empezamos a hablar del escándalo que montas con la moto y bla, bla, bla...", "Pues anda que tu bebé no da por culo por las noches...", "¿Me vas acomparar un bebé con un chucho?", y vuelta a empezar el fuego cruzado, con un blanco más y algún francotirador espontáneo) .

La razón de nuestro silencio, la misma por la que Arturo (no me apetece escribir otra vez ese apellido tan largo; y para eso escribo este paréntesis que septuplica su extensión) decidió no publicar su opúsculo, y que él explicó mejor que nadie en otra obra posterior (Parerga y paralipómena), donde sí incluyó una decena de sus técnicas de discusión:

“He recopilado y desarrollado, pues, unas cuarenta estratagemas semejantes. Pero ahora me repugna la iluminación de todos esos escondrijos de la insuficiencia y la incapacidad, hermanadas con la obstinación, la vanidad y la mala fe; por tanto, me doy por satisfecho con este ensayo y con tanta mayor seriedad remito a las razones arriba expuestas para evitar discutir con el tipo de gente que suele ser la mayoría”.

Para despedirme, y ya que me ha dado últimamente por suplir mi carencia creativa transcribiendo párrafos enteros de pensadores rimbombantes, aprovecho para añadir este genial epigrama, que viene que ni pintado a lo que acabo de narrar, de Voltaire. Arrevoire.

"Una única cosa le he pedido a Dios, una nimiedad: "Oh, Señor haz ridículos a mis enemigos." Y Dios me la concedió."

miércoles, julio 23, 2008

Yo voté a Virginia

Pues si. Lo reconozco. Me gasté 1 euro y pico votando por sms a la niña azul.
No tanto por la fascinación que ejerce la chiquita sino por verles la carota a sus "compañeros" de promoción.

lunes, julio 14, 2008

Jubilación escalonada ¡ya!

El mes que viene cumpliré la edad de Cristo si hubiera vivido hasta los 37. Me siento viejo y muy cansado; tannn cansado... Veo tan lejana mi jubilación, que, mientras espero sentado algún golpe de suerte remunerada (“Oh, Fortuna, dominatrix mundi”, vocea un coro desesperado al inicio de Carmina Burana, y yo me uno a ellos desde la cola de la administración de lotería), en mi desesperación se me ocurren idioteces como la siguiente; que puede que no lo sea tanto y realmente se trate de una reforma necesaria en el sistema laboral imperante:

¿Por qué?, a ver, ¿por qué tenemos que trabajar como acémilas durante toda nuestra vida productiva, y llegados a los 65 años (o los que sean según el convenio colectivo o expediente de regulación correspondientes) parar en seco?

Desde hace años vengo manejando la siguiente teoría: dado el ritmo de vida desaforado que llevamos, apenas tenemos tiempo para ponernos enfermos. Caemos y recaemos, porque es inevitable, pero seguimos adelante como los jabalíes. Pero, ¿qué pasa cuando el jabalí ya ha llegado a la meta, ya ha cumplido consigo mismo, con la sociedad y con el estado, y dispone de todo su tiempo libre para escuchar atentamente la maquinaria de su cuerpo? Que nos sobrevienen todos los dolores imaginables; que lo mismo son eso: “imaginados”, o que lo mismo han estado acechándonos desde hace años pero no hemos podido atenderlos, porque para que un urbanita estresado del siglo XXI te dedique un segundo hay que pedir audiencia, como para ver al Papa.

La cuestión es que está mal montada la cosa. Que no se entiende que uno tenga que pasar sus mejores años pringando en la galera, para que le obliguen a parar en seco cuando ya no es necesario obligarle porque ya no le quedan fuerzas más que para empezar la ronda de ambulatorios y hospitales de campaña, tratando de averiguar qué demonios son esas molestias que se han hecho sentir de un día para otro.

Por ello propongo, a esas misas autoridades europeas que pretenden ampliar la jornada laboral a 65 horas semanales, que se dejen de tonterías e impongan ya mi proposición (no de ley): la jubilación escalonada. Al igual que cuando se van cumpliendo trienios, las empresas los gratifican económicamente, pues conforme vayamos cumpliendo decenios, que nos vayan reduciendo la jornada laboral y nos vayan exonerando progresivamente de las tareas más pesadas o mortificantes; que recaerían claro está en los más jóvenes, que aún no se han quemado [tanto] y pueden soportar mejor esas gravosas cargas. Y ya en el 6º decenio (de vida biológica; de vida laboral correspondería al 4º o 3º, según lo tarde que se incorporase el interesado a su puesto) pues que te vayan predisponiendo para la jubilación; que apenas trabajes dos o tres horas, a lo sumo, para que te vayas enfrentando poco a poco a tanto tiempo libre. Y que te amplíen la media hora del café a una, o dos horas, para que puedas acercarte a las obras civiles cercanas, y así vayas aprendiendo la técnica del “Men-at-work watching”, que tanto predicamento tiene entre nuestros mayores .

No me parece tan descabellada idea el reivindicar que no se le puede exigir la misma entrega y energía a un/a joven pimpante de veinte y pico añitos, que a un señor de cincuenta que tiene los cojones ya negros del humo de las batallas. Y que nadie va a llegar vivo a los 65 años, trabajando esa misma cantidad de horas cada seman, como pretendena. A no ser que sea eso precisamente lo que pretenden, para ahorrarse más de una pensión...

jueves, mayo 15, 2008

Aclaración alérgica

[RAE: Pelo ~ de la dehesa. 1. m. coloq. Resabios que conservan las gentes rústicas.]


Una explicación bastante clarificadora encontrada en internet:

Tener todavía o seguir con el pelo de la dehesa significa conservar ciertos resabios de rusticidad o tosquedad típicos de un estado anterior. Al que todavía tiene el pelo de la dehesa se le nota que ha nacido en el campo, que sigue apegado a sus raíces, que no se refinó como el habitante de la ciudad, que sigue mostrando la misma manera tosca que tenía en el campo.

Se usa en sentido figurado para indicar que alguien intenta dar apariencia de muy moderno, pero se le notan ciertos rasgos toscos que revelan su mentalidad retrógrada. Por muy refinado, moderno o civilizado que quiera aparecer, se le nota su origen rústico, primitivo, es decir, sigue siendo un cateto solemne.

La expresión se emplea mucho actualmente para criticar a alguien que se las de progre, pero en el fondo es un carca.

miércoles, mayo 14, 2008

Alergia

Me han diagnosticado lo que ya me temía: una grave alergia al pelo de la dehesa.

Menuda primavera estoy pasando...