miércoles, julio 27, 2005

El negativo

Hace unos días, revolviendo papeles viejos encontré un negativo fotográfico. Era el negativo de una sola fotografía, recortado, aislado, suelto en el fondo de una caja, oculto durante años por mil trastos inútiles. Intrigado por el descubrimiento, la llevé a revelar y pude comprobar horrorizado que el de la foto era yo mismo, a los 17 o 18 años de edad. Me recorrió un escalofrío la espalda. No tanto por contrastar el evidente deterioro físico, sino más bien el shock fue comprobar el lamentable deterioro de mi actitud vital con el paso de los años.

Mirando a los ojos de ese Micropene adolescente de la foto, me doy perfecta cuenta de que ya no soy el que era. Esa actitud descomplicada, chulesca, hiperbólica, festiva, ha desaparecido casi por completo. Era cuando aún tenía ganas de comerme el mundo, muy lejos de imaginar que el mundo me comería a mí; y con patatas.

Me pregunto: si hubiera encontrado en esa habitación de mi hermana una bola de cristal y hubiera podido ver en ella mi presente, ¿qué habría hecho?.

lunes, julio 25, 2005

El Blue Note

Por esas cosas que tiene la pereza, hace unos dias, me encontraba en la terraza de un bonito hotel tomando un mojito y obervando el "espectáculo" que la dirección del Hotel había preparado para esa veraniega noche estrellada.

Dentro del "Lounge-Bar" un "conjunto" cantaba y bailaba canciones de Soul clásico con la música pregrabada sonando por los altavoces.

Sobre un escenario pequeño una chica mulata vestida de elegante negro y un chico negro de riguroso blanco ejecutaban coreografias típicas del Soul y hacían los coros a una voz principal masculina con la misma energía que si estuvieran ante un elenco de fans en Mississipi.Pero aquí el público era mayoritariamente del norte de Europa y lo mismo le daba que tocaran Soul, Rap o Reggaetton mientras hubiera cerveza fresca.

Hacía una bonita noche y mientras me terminaba el segundo mojito me invadió una mezcla de pena, solidaridad y admiración por esta gente con talento pero sin medios (a la vista estaba) que posiblemente persiguiendo el sueño de vivir de la música, había tenido que aceptar contratos de verano para cantar en hoteles de playa ante un elenco de bestias ávidas de juerga y excesos.

Fantaseé bucólicamente que siempre quisieron dedicarse a la música y que aunque aquello no era el Blue Note, al menos luchaban por ese tal vez sueño juvenil de dedicarse a algo que les apasionaba.

Le pregunté a mi partener de mojito: -¿Hay algo a lo que te hubiera gustado dedicarte o saber hacer y que nunca aprendiste?

Me miró escéptico y me contrapreguntó: -¿Y Tú?

-¿Yo? - pregunté. -Yo siempre quise saber bailar rock and roll acrobático, pero siempre fui demasiado torpe.

El espectáculo acabó, los teutones siguieron tomaron cervezas, y nosotros, nos fuimos a dormir.

jueves, julio 21, 2005

Manda la mandala



Después de los relatos de Micropene sobre su viaje a Cuba nos hemos quedado un poco flojos, incapaces de escribir nada porque sólo decimos tonterías y superficialides. Pues nada. Vamos a seguir haciéndolo.

Despues de nuestra estancia de 5 días en Es Caná (Ibiza) Cripema ha venido más hippy que nunca. Su última, digamos, iniciativa ha sido retarme a colorear una "Mandala". Para quienes no sepan que es esto, os recomiendo el Google, porque yo tampoco tengo ni idea y además me da pereza el tema. No obstante me he picado y he decidido colorearla con el photoshop (Cripema lo ha hecho con rotuladores Carioca y en papel).

De paso, y como estan de moda las cadenas y los concursos blogueros adjunto la original y os animo a colorearla y la postearemos aquí (No me mireis así, total ...¿A vosotros que os cuesta?)



Este es el mío.






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Y ésta que veis a continuación es mi Mandala ("circulo" en Sánscrito) coloreada como bien dice Gilito con rotuladores carioca. Nunca supe ni dibujar ni colorear (a la vista está) pero lo he intentado con la mejor intención por aquello de que ayuda a la Meditación y a la busqueda del YO. (En estos tiempos de vuelta de vacaciones una anda un tanto perdida).Y también porque se supone que el ejercicio, relaja; aunque tengo que decir que eso de no salirme de los márgenes me ha puesto nerviosa, más que relajarme.....
Yo no es por criticar, pero eso de colorear la Mandala con el photoshop me parece a mi que carga la filosofía de las mandalas en si. Habría que preguntar a los monjes budistas...a ver que opinan... (buena excusa para otro viaje...nos vamos al Tibet?? Es que nunca me apetece trabajar en verano)
Cripema

miércoles, julio 13, 2005

Lección de vida

Ayer estuve en casa de Almax. Estuvimos viendo los vídeos del viaje, y nos costaba creer lo que pueden dar de sí 9 días de la vida de uno. Lo que más nos chocó fue revivir las fiestas que montábamos en casa de nuestra familia cubana. Esa gente sólo necesita una guitarra, una botella de ron y ya tienen montada una fiesta inolvidable.

No sé a qué esperan los psicólogos, sociólogos, antropólogos, etc… para estudiar el carácter de la gente de esas tierras. Es sorprendente cómo pueden estar todo el día alegres, bromeando y riendo, con lo que tienen encima. Esa es su verdadera riqueza, su tesoro nacional.

Tienen un mecanismo de defensa por el cual se ríen de sus propias desgracias (nos descolocaba mucho la cantidad de chistes que contaban sobre su propia hambre y miseria). Ellos no te cuentan penas, ni te lloran en el hombro; cuando se tocaban estos temas delicados era porque nosotros queríamos saber.

Conocimos muchas chicas, la mayoría de las cuales tenían que ir con "yumas" (extranjeros) para poder dar de comer a sus familias (y sobre este asunto mucho ojito con juzgar a la ligera). Nos contaron historias abominables, sobre seres inhumanos que aprovechan la miseria de otros para comprar con dólares lo inenarrable. (Aguanten mamis, que si existe la justicia kármica en la próxima vida les toca ser princesas. Y a los perros prepotentes del dólar y el euro, sólo recordarles que a cada cerdo le llega su San Martín). Aunque lo intento, no alcanzo a imaginar lo que se debe sentir cuando uno está en el fondo del pozo, y los que están arriba, los sanos y salvos, no sólo miran a otro lado y no hacen nada por sacarte, sino que algunos encima se permiten tirar piedras al fondo, haciendo la vida de los de abajo aún más dura e indigna.

Recuerdo que en alguna de aquellas imborrables conversaciones, en algún momento Almax o yo nos emocionábamos, desbordados al escuchar tantos espantos, y ellos se sorprendían mucho y enseguida te reconfortaban y consolaban. Tienen una capacidad infinita para echarse a la espalda todas las desgracias, darle la vuelta a la tortilla y reírse de su propia miseria. ("No hay que llorar, la vida es un carnaval" decía una canción que escuché mucho allí). Y curan sus penas riendo y bailando; mientras aquí, con todas nuestras necesidades básicas cubiertas, con nuestros mandos a distancia, nuestras neveras no-frost repletas y nuestros edredones nórdicos, nos pasamos la vida despotricando y lloriqueando por cualquier tontería.

Me duele Cuba, hermanos. Me sigue doliendo en el alma.

jueves, julio 07, 2005

Me duele Cuba

Me duele Cuba en el alma, amigos.

No os podéis ni imaginar la miseria que sufre ese pueblo hermano.

No voy a entrar a valorar las razones políticas de esa injusta situación, pero sólo diré que las causas las sufre (como siempre) el pueblo. Y el pueblo cubano sufre como nunca me podría imaginar si no lo hubiera vivido en mis carnes.

La idea del viaje que hicimos Almax (el guitarrista de mi grupo) y yo, era conocer la verdadera Cuba. Por lo que, aunque en el precio del viaje iba incluida la estancia en un hotel de 4 estrellas, lo primero que hicimos fue mandar el puto hotel a tomar por culo y, gracias a la mediación de un amigo español, instalarnos en una casa con una familia cubana para vivir de primera mano su realidad.

Queríamos conocer la verdadera Cuba. No la Cuba turística, la que te llevan a ver en autobús desde tu complejo hotelero de lujo en Varadero (con la patética pulserita de "todo incluido"). Y vaya si la conocimos. Las privaciones, los cortes de luz, los abusos de la autoridad, la falta de libertad... Y cuando hablo de falta de libertad, hablo de libertad de movimientos (nuestros "hermanos" cubanos no podían entrar en determinadas zonas de su propio país si no iban a acompañados por nosotros "yumas" (extranjeros), y había zonas en las que ni por esas, por ejemplo los hoteles); hablo también de libertad de expresión (durante las mágicas y eternas conversaciones que mantuvimos, si se tocaban ciertos temas automáticamente bajaban la voz, se aseguraban que nadie ajeno escuchaba, y aún así, empleaban un código de gestos para referirse a según que cosas); hablo de la libertad de elección (un cubano, a no ser que se haga funcionario o taxista, no tiene ni tendrá nunca un coche, y después de decenas de peticiones y demostraciones de que ha trabajado lo suficiente para el Estado, se le concede a dedo y arbitrariamente una vivienda, que generalmente no coincide con las necesidades (ya no digamos preferencias) del solicitante).

Por supuesto también hubo fiesta y alegría (muchísima), gracias a la proverbial capacidad del pueblo cubano de reírse de su desgracia, de darle la vuelta a la tortilla y poner al mal tiempo buena cara.

Por todo ello y dado que no quiero abrasaros con una de mis interminables sagas, ni mucho menos hacer ningún panfleto político ni filípica moralista, cuando tenga mejor ánimo iré posteando sin nexo argumental ni cronológico algunas de las inolvidables experiencias allí vividas.

Os aseguro que Almax (que no se caracteriza por su sensibilidad precisamente) y yo hemos vuelto muy, muy tocados, y no sé lo que tardaremos en remontar el vuelo. Cuando se ha visto lo que hemos visto con nuestros propios ojos, cuando hemos escuchado los infinitos horrores derivados de la supervivencia en el erial de la miseria, escribir esto en un superordenador personal, bajo el chorro del aire acondicionado, me parece poco menos que inmoral. El mundo es injusto y sólo quedan ganas de (como diría mi admirado Cioran) despoblar la tierra para quizá así acabar con el sufrimiento.

miércoles, julio 06, 2005

Tu Canción

Hace algún tiempo sonaba una canción en el coche de Gilito (una canción larga, muy larga, como todas las que pone Gilito) y desde el asiento trasero oí a mi amigo Delrieu proclamar:

“Esta canción es la que elegiría como banda sonora para mi muerte”.

En un “pis pas” ahí tenias a Gilito y a Delrieu debatiendo sobre la música que le gustaría a cada uno que se “pinchara” o “sonara” en el momento de sus muertes, suicidios y/o funerales.

Aprilia y yo nos quedamos perplejas ante la conversación. Ni ella ni yo habíamos pensado nunca en algo tan espeluznante Y desde luego no les hicimos el menor caso en cuanto a sus peticiones. Al menos yo, no recuerdo qué elección hizo cada uno de ellos. (Tal vez tampoco me haga falta recordarlas nunca y me sobrevivan ambos, nunca se sabe con estas cosas..)

Según nos dijo Delrieu llegaría un día en que sabríamos cual era “nuestra” canción.
Cada persona tiene una, o varias (dependiendo de lo largo del momento de la muerte)


Hace un par de días sonaba de fondo como otras tantas veces un CD en casa. Empezaron los primeros acordes de una canción. Me vino a la memoria aquella conversación y supe de pronto cual era la mía:

“…Another tricky situation
a get to drowin´ in the blues
And I find myself thinking
Well- what would you do?

(…)

….And so we grace another table
And raise our glasses one more time
There´s a face at the window
And I ain´t never, never sayin´ goodbye…”

(Estrofas de “NO ONE BUT YOU”. Brian May)
......Y tú? Sabes ya cual es la tuya?

martes, julio 05, 2005

Jet Lag

Recién aterrizado de La Habana.(Stop). Jet Lag, confusión, resacón apocalíptico, depresión postvacacional, saudade.(Stop). Ruina económica y moral. (Stop). 9 días sin dormir más de cuatro horas seguidas. (Stop). Cuando mi cerebro descanse y pueda procesar, filtrar y ordenar tantas emociones fuertes, tantas sonrisas y lágrimas, prometo postear. (Cambio y corto).