domingo, octubre 30, 2005

FInCEB (que ya huele...) III parte.

Finalmente llegamos a la discoteca. Y todo muy bien y todo muy bonito pero cuando íbamos a acceder al reservado donde se desarrollaba la fiesta de la productora IFG, nos para una manada de gorilas y nos pregunta uno de ellos: "¿Pin?". Y yo: "Sí, yo soy Pin y él es Pon, venimos a la fiesta. Aquí están las invitaciones". Y nos responde: "Sin pin no podéis pasar aunque llevéis invitación". ¡Genial! Teníamos las entradas pero no teníamos el maldito pin que, efectivamente, todo el que entraba ostentaba en su solapa. Así que nos quedamos en la discoteca tomando una copa y Gilito tomó unas cuantas fotos a las camareras del local (por cierto, había una mulata que quitaba el hipo). Un rato después nos volvimos al hotel a dormir. Mañana más.

Por la mañana tras desayunar en el buffet libre del hotel (yo me preparé la que consideramos unánimemente "la peor catalana del mundo"), nos fuimos otra vez al FICEB. La verdad es que resulta un poco "rayante" de buena mañana y con resaca estar otra vez escuchando música atronadora y viendo tías en pelotas. Así que nos sentamos tranquilamente en uno de los bares del festival a tomar cervezas y esperar que aquello se animara un poco. También aprovechamos para visitar las zonas más recónditas del festival, descubriendo una interesante exposición de cómic erótico (bueno, pornográfico) japonés. Teóricamente esas primeras horas son las mejores, porque aún no hay mucho público y se pueden ver los espectáculos cómodamente, pero francamente ya estábamos un poco saturados de “erotismo”. Gilito fue con Nieves a arreglar algunas gestiones con la organización del festival y yo aproveché para hacer lo que mejor se me da en esta vida: marear la perdiz.

Conforme avanzaba el día se nos fueron uniendo más miembros de la “mötley crüe”, y el ambiente del recinto iba tomando otro color. Había un puesto en el que te hacían un molde de tu pene para luego con él elaborar un consolador con la forma exacta de tu miembro (como los que hay con la forma -y medidas- del pene de Nacho Vidal, y otros actores, pero éstos eran personalizados para cada cliente). Gilito y yo estuvimos a punto de hacernos nuestros dildos particulares, pero casi mejor dejarlo estar.
<- Aparcando a "pie de pista"

Bien entrada la tarde el festival ya está en pleno apogeo y los escenarios de las grandes productoras rivalizan por llevarse el gato al agua en un "tour de force" de a ver quién es más cafre. Hay escenarios en los que las actrices bajan, escogen a alguno del público y se lo follan delante de todo el público, aparentemente sin ninguna intencionalidad artística. Parece que siempre busquen al más panoli de la concurrencia porque subían algunos elementos que daban vergüenza ajena. Y yo me pregunto, si lo que quieres es follar por fin, ¿no te sale más a cuenta gastarte 50 ó 60 euros e irte de putas, que tener que hacer un espantoso ridículo ante la mofa y escarnio de cientos de espectadores?. Aún resuenan en mis oídos los hirientes comentarios que el mordaz D.J. que animaba uno de los escenarios dedicaba a los voluntarios. Concretamente a un pobre diablo, al que entre los amigotes y la chica habían subido a empujones al escenario, lo machacó insistentemente con que tenía "la polla más pequeña de toda Barcelona" ante las carcajadas del "respetable"; y de los amigotes, claro. Las chicas tampoco se cortan en hacer gestos despreciativos ante la cantidad y calidad de la dotación de los improvisados actores. Resulta bastante humillante. Además, no falla, ante los nervios de la situación a ningún espontáneo se le levanta la cosa, por muy buenas artes que se dé la suripanta de turno.

Otra cosa es cuando la situación está amañada. En estos casos, canta a la legua. Supuestamente la chica hace como que busca con la mirada alguna "víctima" entre el personal, y acaba eligiendo a un guaperas, fornido y estrafalariamente vestido (podríamos decir que hay un "uniforme" de actor porno). Por supuesto éste finge en un principio hacerse el remolón hasta que al final accede a subir al escenario, y por arte de magia, en dos minutos se ha convertido en todo un profesional que, ya sin falsas vergüenzas, en dos minutos ha desnudado a la chica, se ha desnudado él (mostrando un fibroso cuerpo esculpido en gimnasio, un espléndido bronceado integral sin chirriantes zonas blancuzcas, y una depilación láser impecable), y es capaz de mantener una elegante erección (ni blanda ni demasiado dura de novato) durante toda la función.

Ahora bien si cuando la chica baja del escenario (produciendo siempre unas curiosas estampidas frenéticas y generalizadas, que despejan instantáneamente la zona por la que la chica camina a la caza del incauto (el efecto óptico que producía era como si la chica condujera una cosechadora por un maizal). Al parecer muchos de boquilla sí, pero en cuanto les toca (y nunca mejor dicho) echarle cojones...), y vuelve a la tarima con su captura, arrastrando de la manga del chaleco a un ecuatoriano cuarentón, que finge resistirse por si lo ve la mujer en la tele, pero que está encantado de la vida de follar gratis; y lo desnuda mostrando una prominente barriga cervecera, un cuerpo peludo de "lobishome" y una polla tirando a minúscula, que además no es capaz de mantener erecta ni dos minutos en medio de todo aquel maremágnum escandaloso; entonces uno sabe que a éste sí que le ha tocado la china (porque si esto es un actor porno encubierto, apaga y vámonos...). Hay que reconocer que algunos se resisten muy bravamente a subir, pero precisamente esto parece enconar aún más a las alegres muchachas, que forcejean con los timoratos, produciéndose no pocas situaciones tensas y muy fuera de lugar.

Por cierto también hay chicas voluntarias que suben, y la cosa no siempre está amañada: al igual que con los chicos, las voluntarias reales se distinguen enseguida de las profesionales camufladas por razones obvias. Un ejemplo muy ilustrativo: en uno de los escenarios más aparatosos y bullangueros del festival (que ya es decir...), se encontraba el veterano director de porno italiano, Luca Damiano, dirigiendo "in situ" una escena de cine porno con actores y actrices profesionales, cuando de repente una espontánea saltó al ruedo. Éste le preguntó qué era lo que quería y la chica confesó ser aspirante a actriz X. El viejo director se quedó asombrado y la invitó a participar en la escena si se atrevía. La chica no se lo pensó dos veces y se tiró a la piscina, mientras el director no paraba de repetir que aquello no estaba preparado y que la chica (que, por cierto venía de Alicante, como se encargó de repetir unas quinientas veces el señor Damiano) no era una profesional. Eso era evidente, ya que la chica, aún estando de buen ver, no tenía un cuerpo ni una cara que corresponda en absoluto con los cánones del cine porno y en cuanto se integró en la escena que estaba en marcha, contrastaba vivamente con las actrices que en ella intervenían. Aparte, estaba completamente nerviosa y agarrotada; y no sabía qué hacer ni para dónde mirar. Pero tampoco hizo falta que hiciera nada porque en apenas unos segundos ya estaba desnuda y empalada. En los primeros planos de la nueva chica que ofrecían los cámaras que, muy hábilmente, dirigía el abuelo en vivo y en directo, y que podías observar en la mega pantalla habilitada para los que no están en las primeras filas, se le veía una cara a medio camino entre el culmen del placer exhibicionista y la más absoluta confusión mental.

En ésas estaba yo mirando en la pantalla gigante a mi conciudadana, nueva estrella del porno en ciernes, cuando en un plano general observo entre la nube de fotógrafos y cámaras en el foso reservado a la prensa acreditada, nada menos que a Gilito haciendo fotos tranquilamente como un profesional de la prensa venérea más. Pensé que se las habría ingeniado para colarse, pero resulta que por mediación de M.J. había conseguido un pase de prensa. (Desde luego, no hay nada como tener amigos hasta en el infierno).

La necesidad de un foso acotado para la prensa y unas pantallas gigantes para los rezagados, nace de la agresividad "hiper-testosteronada" de los pajeros a la hora de coger sitio en las primeras filas, para no perder detalle de sus diosas, o esperando materializar ese sueño recurrente revivido en tantas pajas dedicadas a su diva. (Ahora que, en cuanto la diva pone el pie en el primer escalón descendiendo a por el "voluntario", ponen pies en polvorosa, viviéndose unas carreras histéricas que ni en los sanfermines, oiga. Debe ser por eso que dicen que a veces es mejor que los sueños se queden en eso: en sueños; y así el pajero irredento seguirá contumazmente salpicando de esperma los pósters de su heroina que le acaban de regalar en el stand, cuando se la podía haber follado de verdad si simplemente no hubiera corrido como una rata cobarde cuando su diosa le tendió la mano hacia el paraíso). Gilito lo definió muy bien: "Cuidado. Aparta, que ya han abierto los toriles", y sentías a tus espaldas el pesado rumor de un tropel de pollas empalmadas que se acercaba a paso acelerado hacia el stand donde se iniciaba en ese preciso instante algún despelote de éstos que cuento.

A partir de cierta hora, tras trasegarme un pantano de cebada y algún que otro espiritoso, mis recuerdos ya son confusos y desordenados: recuerdo mucho puterío, lucha en el barro, serpientes que pesaban más que un sobrino, y otros desmanes que ya no sé si sucedieron de verdad o los he soñado. Esa noche la fiesta acabó en las habitaciones del hotel porque en nosequé programa habían entrevistado a nosequién, y como lo emitían esa misma noche había que verlo. Así que después de arramblar con los mini-bares, todo el mundo a dormir la mona.

<- Micropene bastantes horas después: marasmo, diplopía, visión de túnel.

Al día siguiente dudamos entre si quedarnos un día más en Barcelona o pasar una prometedora velada con una buena amiga en Benicássim, inclinándonos por lo segundo (pero ésa ya es otra historia).

sábado, octubre 29, 2005

Un trabajo fino.

Hoy he leido esto en el Diario Información de Alicante:

Una clínica llama a los bomberos para cortar una prótesis en una operación

El Sanatorio San Jorge, de Alcoy, requirió el pasado jueves por la noche la colaboración de efectivos de los bomberos, para cortar una prótesis metálica en el quirófano, una intervención para la que se necesitaba una cizalla muy especial, según ha podido confirmar este diario. La intervención quirúrgica concluyó de forma satisfactoria.

Instantes antes de las 10 de la noche del jueves, desde esta clínica se solicitó el apoyo de los bomberos de La Montaña, debido a que en el quirófano se necesitaba una sierra de especiales características para tratar de cortar una prótesis a una paciente; se trataba de una intervención complicada, que la persona -en concreto, una mujer- estaba intentando conseguir en vano desde hace años, según ha sabido este diario.

Tras la llamada del Sanatorio, dos dotaciones de los bomberos acudieron hasta las instalaciones de la clínica. Uno de los efectivos, accedió al quirófano tras equiparse convenientemente y materializó el corte de forma satisfactoria, según las informaciones recabadas.

En fin, menos mal que salió bien la cosa, pero me asaltan muchas preguntas, como ¿Son necesarias dos dotaciones para transportar una cizalla? ¿Se les avisó ANTES de la operación o DURANTE (con lo cual irian con sirenas y todo trapo)? ¿El que maneja la herramienta va vestido de bombero o de verde quirófano? ¿La operación la paga la S.S. o la Diputación?...

En cualquier caso, qué huevos tienen los bomberos.


martes, octubre 25, 2005

FICEB or not FICEB. II parte

"Nos sentíamos algo agotados, aplastados, asqueados después de esa noche en la que no poca energía habíamos derrochado". (Alex [Malcolm McDowell] en "La naranja mecánica").

Gracias a los contactos de Nieves, conseguimos unas invitaciones para la fiesta que la productora I.F.G ofrecía en la discoteca "Bora Bora", con la presencia de las grandes estrellas de la firma: Nacho Vidal, Celia Blanco, y un largo etcétera de excelencias del cine venéreo con nombres rimbombantes.

Al final del día, después de recoger el stand, Nieves y los suyos estaban cansados y decidieron retirase al hotel, por lo que al final nos fuimos solos Gilito y yo a la fiesta. Hay que tener en cuenta que mientras Gilito y yo nos pasábamos todo el día paseando tranquilamente por allí, viendo coños y bebiendo cerveza helada; la troupe de Nieves se pegaban la panzada a currar: montar, atender a los visitantes, hacer contactos, cerrar tratos y, cómo no, lidiar con los mareones y los pajeros. Téngase en cuenta que montar un stand en el FICEB (festival que ya va por su 13ª edición y que goza de un enorme prestigio internacional: se le considera el segundo en importancia a nivel mundial, ex aequo con el de Cannes, aunque ambos aún a años luz del galáctico festival de Las Vegas) supone un esfuerzo económico y material considerable, por lo que uno realmente va allí a hacer negocios.
(Digresión 1: Por las noches, al terminar, y cuando el público ya había sido desalojado, Gilito y yo les ayudábamos a recoger el stand, por lo que pudimos ser testigos afortunados de las bambalinas del porno, de la trastienda del glamour. Se acababa el boato y era todo mucho más desenfadado: te cruzabas a las strippers vestidas informalmente y con una actitud mucho más accesible y cachonda, y había muy buen rollo entre toda la gente del sector (al menos de la zona donde estábamos ubicados nosotros. Sin ir más lejos la actriz estrella de la productora de un stand contiguo [caballeros, ¡qué mujer!], que durante el día se comportaba amable pero muy profesionalmente, al cerrar las puertas el festival, se relajaba y era un encanto de chica, muy simpática y con una paciencia a prueba de Micropene porculero (a esas alturas de la noche, mi intoxicación ya era considerable. Con todo lo que eso acarrea...). Un detalle que me llamó mucho la atención del cierre, era que todos los expositores amurallaban sus stands con todo lo que encontraban a mano, para evitar saqueos. Y eso que cuando nos íbamos todos, sólo se quedaban los guardias jurados y el personal de limpieza, con lo cual si al abrir por la mañana a alguien le faltaban artículos, no hay que ser un genio para despejar esa "x", ¿no? Pues no, al parecer más vale prevenir que curar, y todas las santas nochecitas todo el mundo a blindar sus stands con rollos de plástico para embalaje, cintas adhesivas, cartones, precintos, y mil inventos más (a cual más pintoresco. Como se distinguía una legua a los veteranos de otras ediciones de los que improvisábamos sobre la marcha); todo para no llevarte un desagradable sorpresa por la mañana. (Después de precintar literalmente el stand de Nieves con cinta de embalar, Gilito hizo una aguda observación que causó la carcajada de medio pabellón: el precinto no va a impedir a alguien robar, porque solo necesitas algo afilado para rajarlo. Lo único que hará es, si llegas y está roto, delatar que te han robado; cosa que, sin precinto, ibas a descubrir tan solo unos minutos después cuando montaras y constataras que te faltan artículos (puesto que hacían inventario todas las noches); a no ser (y aquí viene lo bueno) que esperes encontrarte por la mañana al ladrón pegado como una mosca en la cinta adhesiva (jajajaja, ¿no te digo que estaba "sembrao"?). La cuestión es que en apenas una hora, el recinto pasaba de un bullicio hiperactivo y atronador que exudaba testosterona, a tener un aspecto desolador y desconfiado: parecía Isla Tortuga esperando atemorizada la llegada de Barba Negra. Este detalle tan cutre y fuera de lugar en un festival tan impecablemente organizado nos llevó a Gilito y a mí a desarrollar una de nuestras descabelladas teorías: "Todo lujo no deja de ser un decorado". Que venía a decir que hasta en la mansión Playboy o en el palacio del sultán de Brunei, tiene que haber por cojones un cuartito con fregonas y salfumán; y que aunque sus retretes sean de oro macizo, no muy lejos debe andar la infecta escobilla para despegar del noble metal los "lujosos" pegotes de sus "glamourosos" zurullos. Vamos, que en todas partes cuecen habas).

Joder, cómo divago. Al grano: que nos fuimos los dos a la fiesta. Sólo diré que "gracias" al G.P.S. (siglas que significan "Ganas de Perderse Seguro", y no "Global Position System" como la gente cree), "sólo" tardamos en llegar a las fiesta ¡dos horas y media! Entre las obras (que por supuesto el cacharro no puede conocer), y que la discoteca estaba en la calle Energía de un pueblo/barrio/dormitorio barcelonés (nosequé de Llobregat) y resultó haber otra calle Energía en el propio Barcelona (que también son cojones... dos calles "Energía" en apenas 6 kilómetros), estuvimos "apatrullando" la ciudad un buen rato.
(Digresión 2: Por favor que algún catalán que lea esto, más concretamente de la provincia de Barcelona (usted mismo, J-Vol, si es tan amable) me explique lo siguiente: ¿por qué los nombres de los pueblos allí son tan extraños, interminables e imposibles de memorizar? Lo digo sin acritud, pero es que aquí (en Alicante) los pueblos se llaman: Ibi, Elche, Alcoy, Sax, Onil, Elda, Calpe, Altea, Denia, etc, etc, etc... Por el amor de la Moreneta, ¿qué necesidad hay de llamar a los pueblos: Masíes de Sant Hipòlit de Voltregà, Castellfullit de Riubregós, Santa Perpetua de la Moguda, Santa Margarida i els Monjos, etc...? ¿Os podéis imaginar de copiloto a un Micropene resacoso dándole instrucciones a Gilito: "En la salida de Santa Maria de Palautordera..." Coño, si cuando he acabado de decir el nombre ya nos hemos pasado dos salidas).

Finalmente encontramos la discoteca gracias a la tenacidad de Gilito (yo ya había tirado la toalla hacía rato y me limitaba a ponerle más nervioso). (Digresión 3: Gilito es un "self made man", o sea, un hombre hecho a sí mismo, y eso conlleva que cuando viaja detesta preguntar a otros seres humanos cómo llegar a los sitios; prefiere ingeniárselas como sea para acabar localizándolos por sí mismo. Cosa que me parece muy respetable (siempre y cuando no me haga perder dos horas y media de precioso tiempo en una fiesta del mundillo del porno), pero yo soy justo lo contrario: yo abraso a todo Dios con preguntas sobre esto y aquello. "¡Que piensen ellos!" es mi leitmotiv. Y aunque interactuar con según que gente no es precisamente plato de mi gusto (otro día ya explicaré otra de mis tontísimas teorías, "La erosión", sobre el trato humano), probablemente me fíe más de las indicaciones de un vertebrado superior que de un invento que (como dirían en mi colegio) "progresa adecuadamente", pero "necesita mejorar". Gilito comentaba en su post lo del guardia jurado de los aseos y mi curiosidad por los "perdedores románticos", según sus propias palabras. Hay que reconocer que, muy de vez en cuando, conoces a un personaje de estos que puede llegar a sorprenderte. Si abres las orejas adecuadamente, puedes escuchar alguna bonita historia e incluso aprender cosas impensables sobre la vida. Sólo un ejemplo: la primera noche paramos todos en una gasolinera para comprar comida y bebida. Mientras el resto hacía cola, yo me acerqué al mendigo que se había plantado allí esa noche: un italiano muy joven, y bastante bien educado para la trompa que llevaba. Le invito a un cigarro y a cambio me regala su rocambolesca historia: había llegado a Barcelona sin un duro, a la aventura y durmiendo en la calle para tratar de encontrar a su hermana, que se había venido a España huyendo de unos desagradables problemas domésticos . El problema es que no había tenido demasiadas noticias de ella, y lo único que sabía era que trabajaba de cajera en un Caprabo en Barcelona, pero que no sabía en cual exactamente (ni siquiera si era en Barcelona capital o en la provincia), y llevaba diez días buscándola y no daba con ella. Me reconoceréis que la historia (de ser cierta) es, cuanto menos, curiosa: joder el tipo es todo un Marco del siglo XXI, sólo que éste había cambiado al mono Amedio por "el mono" a secas y dos perros cochambrosos; y en vez de embarcarse "en un puerto italiano al pie de las montañas" se había venido a dedo. Y estas historias medio románticas, medio patéticas, están pasando ahora mismo en su ciudad mientras usted lee esto en el calor de su hogar. Sólo hay que, pues eso, abrir las orejas y... ¡Hostias!, ahora que lo pienso, el hijo de puta ése no debía ser el hermano, éste cabrón sería el que le zurraba y que se vino a España a cazarla. Por que si no cómo se explica que la hermana no le haya dicho donde vive y trabaja exactamente. ¿Qué clase de hermana hace eso? Mi hermano lo abandona todo en Italia y se viene hasta aquí a buscarme ¿y yo jugando a las adivinanzas?. Lo que pasa es que la rata ésta se debió enterar de algún modo de que ella estaba en algún Caprabo por Barcelona y anda tras su pista. Porque si yo quiero encontrar a mi hermana en un Caprabo en Barcelona voy al primero que encuentre, pregunto por el jefe de personal, le explico que he hecho miles de kilómetros sólo para encontrarla y entonces seguramente te dirá: "Pues mira no trabaja en este centro pero déjame ver... sí... aquí está... trabaja en turno de mañana en nuestro establecimiento de Sant Feliu de les Pomes Verdes de la Figa sa Mare en Conills". Y asunto arreglado.
Así que olvidad lo dicho arriba; no escuchéis historias raras de nadie; no habléis con nadie; no aceptéis caramelos de desconocidos; porque el ser humano es tan abyecto y mezquino como para inventar dos palabras como "abyecto" y "mezquino").

(Mañana seguiré con la historia, porque como desbarro ya de mala manera, no hay forma de seguir un hilo argumental. Ya estoy oyendo, sobre todo en la última fila, a más de uno decir: "Gilipollas, déjate de GPS y pordioseros, y cuenta lo que nos interesa: la chingadera". Se hará lo que se pueda. Prometido).

viernes, octubre 21, 2005

La "mötley crüe" en el FICEB 2005. I parte

(Ante todo, disculpad el retraso de mi crónica, pero recientes acontecimientos en mi vida me llevan de culo y cuesta abajo. Así que no lo haré muy largo).

Mötley Crüe (cuya ortografía inglesa correcta es "Motley Crew", pero el grupo angelino macarreó y añadió unas diéresis, como mandan los cánones del Heavy Metal) significa "banda variopinta". Y eso es justamente lo que nos juntamos en el FICEB esos días: una auténtica pandilla pintoresca. Por un lado Nieves y su gente (que habían subido unos días antes para montar el stand), por otro Gilito y yo (que somos para darnos de comer aparte), y ya en Barcelona se nos unieron V. y M.J.: en fin, una auténtica "mötley crüe" y además en un marco incomparable.

Pero vayamos por partes.

El viaje fue muy extraño, con ese diabólico invento del G.P.S., que aún me tiene asombrado. Hay que tener en cuenta que manejar un aparato de éstos, con botones ultrasensibles por todos lados, con mis dedos prensiles de orangután es toda una hazaña; por lo que nos perdimos unas cuantas veces. Menos mal que Gilito estaba aún más "sembrao" de lo habitual y nos echamos unas cuantas risas a costa de mi inutilidad en asuntos tecnológicos. (Aún sueño con esa exasperante vocecita robótica: "A… 50… metros… gire…a la… derecha… Gire a la derecha…". Que sí, coño, que no soy sordo). El cacharrito de marras estuvo a punto de volar por la ventanilla un par de veces.
Yo le decía a Gilito que si había estado varias veces en ese hotel, y sabía llegar, por qué cojones le hacía más caso al robot de lo huevos que a su propio cerebro; pero como vive inmerso en tecnología punta, creo que ha llegado al punto de no retorno en que confía más en las máquinas que en el ser humano.

El hotel de puta madre, por cierto estaba al lado de donde está la academia de "Operación Triunfo" y no paraban de pasar niñas preguntando como llegar hasta allí. (Una de las mañanas nos cruzamos en un pasillo del hotel al cantante de "El Canto del Loco" con cara de resacón terminal, y el chaval, muy majo, nos saludó y Gilito le suelta: "Joder, menudo careto de buena mañana". Jajaja, si es que estaba "sembrao" el cabrón).

Llegamos a la Farga de L’Hospitalet (donde se celebra el FICEB), como profesionales "sobraos", con nuestros pases (gracias, Nieves) y nuestras ganas de cachondeo. Hay que reconocer que aquello es digno de verse, te guste o no el porno. Está muy bien montado y el asunto tratado con mucha naturalidad: veías muchas parejas, mujeres solas, grupos de chicas, etc… vamos que no eran los cuatro pajeros babeando y empalmados que se imagina todo el mundo (que también los había, pero ésos darían para un post aparte).

En el stand de Nieves conocimos a su "troupe", entre los que se contaba X, que resultó ser actor porno. Bueno la historia tiene miga, porque sólo ha rodado un porno, que casualmente era el último lanzamiento de la productora que tenía el stand justo al lado, y había carteles y DVDs del film por todas partes; el chaval no sabía donde meterse, avergonzado cuando alguien le reconocía. Para más INRI, X es gay y rodó una película hetero, en la que tenía pactadas 3 escenas, de las que sólo rodó 2 (la tercera se negó porque simulaba un incesto: un coito con una actriz que representaba en el film a su hermana, a lo que X se negó rotundamente rompiendo el contrato (?!). Vete tú a saber por qué…).

Como bien cuenta Gilito, yo no tengo ni idea de fotografía por lo que el "modelo" que posaba con las actrices era siempre el mismo. Las pocas que le hice a Gilito salieron unos churros indignos, de los que yo culpaba a la óptica elegida o a cualquier excusa absurda, pero Gilito me increpaba que el que tenía mal la óptica era yo después de tantas cervezas. Gracias a esta contingencia tengo un extensísimo "book" con todas las actrices del recinto. Pero lo más gracioso es que llegó un punto en que ya no distinguía quién era actriz de quién no, y cogía a todas las mujeres llamativas que pululuaban por allí sin saber si eran actrices o no. Buena muestra de esto fue la colombiana super-neumática con la que nos fotografiamos todos, y que resultó no ser actriz porno ni tener nada que ver con el negocio; estaba allí de visita pero pareció encantada de que la confundiéramos con una porn-star, y accedió muy solícita a posar con todos, e incluso a hacer posecitas y mohines sexys en solitario ante el objetivo de Gilito.

Cuando llegó V., y como no se corta un pelo, se encasquetó un top de vinilo rojo de dómina S/M del stand de Nieves y nos fuimos juntos al tétrico reservado del club S/M "Bizarre" a ver una de las representaciones. Todo muy lúgubre y muy misterioso, pero lo que fue la "performance" dejó bastante que desear (una dómina de aspecto muy inquietante castigando a una esclava rellenita, pero en plan muy "light" [cera, latigazos, pinzas, etc...]; eso sí, me impactó la enorme parafernalia filonazi consustancial a estos ambientes). Con decir que, aprovechando la total oscuridad de la sala, me arrellané entre dos sillas y casi me duermo la mona de cervezas que llevaba ya… pero V. me despertó descojonada de mi incipiente duermevela.

(Como esto se hace muy largo, y aún queda mucha tela que cortar, continuaré mañana).

miércoles, octubre 19, 2005

Galeria Ficeb 2005































Mientras Micropene escribe su crónica,posteo unas fotos por petición de los amiguetes

Snake and Shaved

Sin comentarios

Salma de Nora y otra,
observando a Dora Venter

Micro, las pitones albinas no se comen

Yo creía que las pelirrojas...


Bellezones rusos

Ciento y la madre en el escenario

Hazte una foto con la chica por 2 euros

martes, octubre 18, 2005

Micropene y Gilito en el Ficeb 2005. (Teaser Trailer)

Me da un poco de pereza contar todo esto porque tampoco hay mucho que contar, salvo muchas risas, mucho friki y mucho dolor de pies. Pero como se que la versión de Micropene sera totalmente sorprendente, voy a introducir unas lineas generales para luego se recree.

Lo teniamos todo previsto: cambio de aceite en el Clio, bonohoteles de 50 euros la doble en un hotel de polígono industrial en Sant Just d’Esvern, casi 1 Gb en tarjetas de memoria compact flash, la camara con un zoom 28-200 mm, una PDA con GPS para no perdernos en Hospitalet, pases de invitación para entrar gratis facilitados por nuestra amiga Nieves (www.tallerdebrujas.com) … en fin, una cosa bien organizada.

Salimos a las 15:00 con una precisión milimétrica y llegamos a las 19:30 a la entrada de Barcelona. Arranque el GPS y la PDA, el bluetooth , el Tom Tom… e introduje la direccion del Hotel (al cual habia ido ya un par de veces antes y sabia perfectamente llegar) …El operador de la PDA era Micropene y solo hacia que pulsar todos los botones sin querer y generar dudas razonables acerca de las indicaciones que daba el cacharro. Primer error: el nº del hotel no figuraba entre las posibilidades del mapa, asi que pues el más aproximado, confiado en que me sonaría la dirección. Pues no. Justo nos llevó en dirección contraria y tuvimos que pasar del ge pe ese confiando en mi vaga memoria. Acierto y llegamos al hotel a las 20 horas y pico.

Con todo, Micropene habia empezado a familiarizarse con el aparato y yo diría que empezaba a admirarlo incluso, con sus crípticas ordenes y esquemas en 3D.

Llegamos a La Farga en 5 minutos y nos sumergimos en la vorágine porno…

La música atronadora de los diferentes escenarios es el símbolo de identidad de este festival casi más que sus contenidos erotico-festivos…asi que para el próximo año llevaremos tapones en los oídos como hacían los sufridos expositores de los stands.

Le dije a Micropene si le hacia una foto con una espectacular mulata…y al principio medio tímido, medio vergonzoso…se la hice. Allí desperté ala bestia: vista la simpatía y paciencia de muchas de las actrices, stripers y modelos que por allí pululaban… Micro se envalentonó y se fotografió con todas. Incluso con el guardia jurado de los servicios. Aquí hago un inciso para indicar que ¡ mira que le gustan a Micropene los personajes limite! Imagínate que eres guardia jurado y te envian a un festival porno, hasta ahí estupendo, pero tienes la mala suerte que te asignan la vigilancia los servicios, un lugar con tan mala visibilidad que no ves ni una teta de refilón. Pues este tipo de perdedores románticos atraen a Micro como la miel a las moscas.

Así me convertí en el cronista gráfico de Micropene. El me hizo alguna foto también, pero su sentido del encuadre es tan malo que me resigné a ejercer de voyeur en lugar de protagonista.

Caminábamos entre los stands y los espectáculos con actitud profesional, como de sobraos, imperturbables ante tanta tia buena con poca o ninguna ropa.

Para hacer buenas fotos a veces tenias que nadar entre mares de camaras, videocámaras y móviles, y hay que ver lo bien que va un objetivo de 200 mm.

Me he dado cuenta de que se más nombres de actrices porno que Micro, e incluso me permitía recomendarle a una u otra striper con un criterio casi científico.

Visitabamos el stand de Nieves de cuando en cuando para justificar un poco que nos hubiera dado las invitaciones y nos tomabamos algo fresquito con ellos.

En fin, dejaré que os lo cuente él que seguro que nos sorprende

A la Izda. Lucia Lapiedra(Cronicas M., Torrente3) y Angela Peña (la de Confianza Ciega) a la derecha Carmen de Mairena y el personal de Bibian Norai.
Arriba a la derecha, Silvia Saint, la número uno.

miércoles, octubre 05, 2005

La estaca

"Siset, que no veus l'estaca
on estem tots lligats?
Si no podem desfer-nos-en
mai no podrem caminar!

Si estirem tots, ella caurà
i molt de temps no pot durar,
segur que tomba, tomba, tomba
ben corcada deu ser ja.

Si jo l'estiro fort per aquí
i tu l'estires fort per allà,
segur que tomba, tomba, tomba,
i ens podrem alliberar.

Però, Siset, fa molt temps ja,
les mans se'm van escorxant,
i quan la força se me'n va
ella és més ampla i més gran".

("Siset: ¿No ves la estaca
a la que estamos todos atados?
Si no conseguimos liberarnos de ella
nunca podremos andar.

Si tiramos fuerte, la haremos caer.
Ya no puede durar mucho tiempo.
Seguro que cae, cae, cae,
pues debe estar ya bien podrida.

Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.

¡Pero, ha pasado tanto tiempo así!
Las manos se me están desollando,
y en cuanto abandono un instante,
se hace más gruesa y más grande").

(Extracto de "L’estaca" de Lluís Llach)

Esta combativa canción que Lluís Llach reconoció haber compuesto mientras cagaba (marco ideal para crear una simbólica pulla contra el Supervillano made in Spain), parece mentira que después de tantos años siga teniendo la misma vigencia (si transfiguramos el símbolo) que cuando fue concebida (porque muerto el perro… pero la rabia está más viva que nunca). Al menos para mí sigue teniendo mucho sentido escucharla; aunque lo mío es un caso aparte, porque son varios miles de millones las estacas vivas que me atormentan.

lunes, octubre 03, 2005

OTOÑO

Esta tarde, como muchas otras he llegado a casa después de un día lleno de actividades pero vacío de contenido. Pero esta tarde ha sido diferente, esta tarde al llegar a casa me he sorprendido a mi misma al darme cuenta que el frío y la ponzoña no me han dejado considerar lo ancho que es el mar. Y no me ha gustado.
No me ha gustado ni un pelo.

Esta tarde, al llegar a casa, he sentido la necesidad de leer algo que aparecía colgado de la nevera en casa de unos amigos, como si de un Tantra se tratara.
Algo que creo ya no está allí. Tal vez en otra estancia de la casa, pero no en la cocina.
Un poema olvidado para mí, que una de aquellas noches leí al ir a sacar una cerveza y que me erizó el alma.

Un poema que me ha apetecido volver a leer y me ha apetecido transcribir, unicamente porque, (como decía Mecano), el invierno viene frío y sólo porque, aún estamos a tiempo de no sentirlo tan gélido.



Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

INSTANTES
JORGE LUIS BORGES

Jarabe de palo

Escribió el desolador filósofo rumano Cioran que se aprendía muchísimo más de la vida recibiendo una paliza, que durmiendo una siesta.

Pues este fin de semana he tenido que aprender la hostia.