Hoy ha llegado a esta oficina el grandioso Circo de la Ceniza, trayendo efluvios de clorofila, la sangre verde de la hiedra trepadora, y haciendo piafar de nervios a muchos potros de la yeguada. Lo llenan todo de preguntas malintencionadas, de planes y proyectos construidos con humo y ansias, y lo fiscalizan todo con sus miradas taimadas tratando de quebrar nuestra paz consuetudinaria.
Anoche cené con la troupe cenicienta en uno de esos sitios a los que sólo puedo acceder bajo su égida, y escuché relatar viajes a los que no puedo ni aspirar, curiosamente sin envidiarlos.
Ya andarán volando, mediando triples mortales y volteretas, los saltimbanquis de vuelta a su nube de guarismos y competitividad; dejando tras de sí tan sólo la gris ceniza y el humo de sus refinados puritos de puta. Y una llamativa urticaria a la becaria, que curiosamente y a pesar de ser fumadora voraz de cigarrillos, sufre desde los 12 añitos alergia al humo de los cigarros marrones.
2 comentarios:
Que asco de gente...
Habia payasos?
(ya estamos en casa)
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