Escucho en la radio que, según Save the children, a diario millones de niños no pueden asistir a la escuela por culpa de los conflictos bélicos.
Y yo me sé de uno que a diario monta un conflicto bélico por no ir a la escuela.
Dándole la vuelta a la expresión guerrillera: "Qué lástima de balas desperdiciadas"; diré: "Qué lástima de horas lectivas malgastadas". Que no dan en el blanco. Fuego amigo de fogueo.
Dicen que Dios da pan a quien no tiene dientes. Entonces esta Sociedad sería una panificadora para desdentados.
1 comentario:
Triste pero cierto.
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