A raíz del “pequeño incidente”, (como lo llamó el perito de la Compañía de Seguros), que sufrimos hace un par de semanas en casa, estos días me he visto obligada a llamar en busca de presupuestos a todo tipo de profesionales del sector de las reformas; entiéndase: fontanero, pintores, escayolistas, electricistas etc..
Lo primero que tengo que decir, es que en la esfera personal, odio los papeleos, la logística y la burocracia. Y digo en la esfera personal, porque en la profesional me dedico exactamente a todo eso…y tal vez ese sea el motivo de que cuando “plego” de la oficina cada día, me cuesta un mundo organizar cualquier cosa por fácil e insignificante que sea.
Creo que mi trabajo me vampiriza.
El caso, es que una servidora, porculera de nacimiento (y de vocación), le dijo al “Sr. Perito” que vino a casa a hacer la valoración, que le parecía una puta mierda la cantidad de dinero que le ofrecía (sí, lo sé, debería moderar mi lenguaje…pero es que cuando me cabreo..) y que ya que él y la “Gran compañía de seguros de la niña pequeña que dice todo, todo y todo”, se lavaban las manos a la hora de buscar “profesionales” que realizaran los “trabajos de restauración”, le pedí una indemnización extra por las molestias que esta búsqueda me iba a ocasionar….
El Sr. Perito, un chaval arquitecto técnico él, recién licenciado, y aún con granos en la cara, me dijo en su defensa que la pintura de las paredes no era reciente cuando se quemó y que él ya había tenido la deferencia de cuantificar en el montante de la indemnización pintura de primera calidad. Que mi pintura ya estaba “depreciada” cuando se quemó.
Le dije que si tenia huevos de reponer el estado de las cosas y pintarme las paredes dejándolas con ese tono de suciedad amarillento que provoca el paso del tiempo y que lucían mis paredes antes del incendio, le pagaba yo a él el doble de la indemnización que me proponía.
Al final, aceptó y me ha hecho la propuesta por la cantidad que yo le pedía. El que no llora, no mama, pero aun así, me quedé corta, debería haber pedido indemnización por daños psicológicos….
Después de esto, ha venido toda una cadena de llamadas, de coordinaciones entre pintor y fontanero, del repartidor de calentadores de la tienda Expert etc… y como de todo se aprende, he llegado a la fácil conclusión de que he equivocado la profesión.
De los cuatro pintores a los que llamé, solo han aparecido a día de hoy dos a hacerme el presupuesto, y he elegido al primero por el interés que ha mostrado. (bueno, y porque es argentino y me gusta ese tono especial en el hablar"; .. vos no preocupáte, ya missmito lo tenés”. Que mono.
Los demás pintores a los que llamé, me dijeron que pasarían el mes que viene que andaban muy liados….(es que yo también, pido cada cosa…)
El fontanero que vino a colocar el calentador tardó 5 días en venir…por lo que aunque estemos en verano una es muy friolera y ha estado duchándose con una regadera!!!! (Sí, lo sé, es humillante…pero no aguanto el agua fría) y por todo el pack me ha cobrado casi 500 euros…baratito..
El escayolista, lo primero que ha hecho es pedir “guita” para comprar las placas (“es que no me fían en la sssheria, señora”). (Es otro colega argentino del pintor)
Y el electricista…..ese es el mejor…solo tiene que arreglar un empalme y me ha dicho que se ya pasara cuando “tenga un momentico” vamos ya para 15 días…será que no habrá encontrado un hueco el hombre, o tal vez que esta TANN CANSADO…
Lo primero que tengo que decir, es que en la esfera personal, odio los papeleos, la logística y la burocracia. Y digo en la esfera personal, porque en la profesional me dedico exactamente a todo eso…y tal vez ese sea el motivo de que cuando “plego” de la oficina cada día, me cuesta un mundo organizar cualquier cosa por fácil e insignificante que sea.
Creo que mi trabajo me vampiriza.
El caso, es que una servidora, porculera de nacimiento (y de vocación), le dijo al “Sr. Perito” que vino a casa a hacer la valoración, que le parecía una puta mierda la cantidad de dinero que le ofrecía (sí, lo sé, debería moderar mi lenguaje…pero es que cuando me cabreo..) y que ya que él y la “Gran compañía de seguros de la niña pequeña que dice todo, todo y todo”, se lavaban las manos a la hora de buscar “profesionales” que realizaran los “trabajos de restauración”, le pedí una indemnización extra por las molestias que esta búsqueda me iba a ocasionar….
El Sr. Perito, un chaval arquitecto técnico él, recién licenciado, y aún con granos en la cara, me dijo en su defensa que la pintura de las paredes no era reciente cuando se quemó y que él ya había tenido la deferencia de cuantificar en el montante de la indemnización pintura de primera calidad. Que mi pintura ya estaba “depreciada” cuando se quemó.
Le dije que si tenia huevos de reponer el estado de las cosas y pintarme las paredes dejándolas con ese tono de suciedad amarillento que provoca el paso del tiempo y que lucían mis paredes antes del incendio, le pagaba yo a él el doble de la indemnización que me proponía.
Al final, aceptó y me ha hecho la propuesta por la cantidad que yo le pedía. El que no llora, no mama, pero aun así, me quedé corta, debería haber pedido indemnización por daños psicológicos….
Después de esto, ha venido toda una cadena de llamadas, de coordinaciones entre pintor y fontanero, del repartidor de calentadores de la tienda Expert etc… y como de todo se aprende, he llegado a la fácil conclusión de que he equivocado la profesión.
De los cuatro pintores a los que llamé, solo han aparecido a día de hoy dos a hacerme el presupuesto, y he elegido al primero por el interés que ha mostrado. (bueno, y porque es argentino y me gusta ese tono especial en el hablar"; .. vos no preocupáte, ya missmito lo tenés”. Que mono.
Los demás pintores a los que llamé, me dijeron que pasarían el mes que viene que andaban muy liados….(es que yo también, pido cada cosa…)
El fontanero que vino a colocar el calentador tardó 5 días en venir…por lo que aunque estemos en verano una es muy friolera y ha estado duchándose con una regadera!!!! (Sí, lo sé, es humillante…pero no aguanto el agua fría) y por todo el pack me ha cobrado casi 500 euros…baratito..
El escayolista, lo primero que ha hecho es pedir “guita” para comprar las placas (“es que no me fían en la sssheria, señora”). (Es otro colega argentino del pintor)
Y el electricista…..ese es el mejor…solo tiene que arreglar un empalme y me ha dicho que se ya pasara cuando “tenga un momentico” vamos ya para 15 días…será que no habrá encontrado un hueco el hombre, o tal vez que esta TANN CANSADO…
8 comentarios:
Cripema, parece metira que precisamente a ti se te ésté atragantando la logística de una reparación doméstica. Tú que eres capaz de enviar un cargamento de nísperos en conserva a Oslo en 24 horas, o un caballo de carreras a Abu Dhabi y que llegue vivo, o dos palets de turrón a Burkina Faso.
En casa de herrero, cuchillo de palo.
Todo esto esta muy bien, pero a mi quien me compra unas aletas de bucear nuevas... :-(
Menuda putada mi brigada!
El sector "servicios" siempre tan mal visto está completamente forrao. A mi me pasa igual cada vez que me pasa algo en casa, además de tardar un millón de días, cuando pasa la factura me da tembleque....
Que os sea leve, y lo de las aletas de bucear de gilito creo que es lo peor... y con el verano encima!!!!! No te quedará más remedio que dejarte las uñas largas para sustiruir a las aletas!!!
;-)
Te compadezco, cripema!!Ha mi me han tardado dos meses en tapar cuatro agujeritos...(y tu conl as vacaciones de por medio)
Gilito lo tiene mas chunco:los de los seguros son muy ràpidos para poner la mano ,,pero para abrirla..
J-vol! no me asustes! LLegaran a las vacaciones?? Que me voy el dia 9 de julio! uf uf..espero que no!!
Ya me has puesto en un sin vivir... :-)
Dan ganas de montar una ett especializada en electricistas, fontaneros, pintores, albañiles...
Yo hace seis meses que espero que me cambien el cristal de una ventana. No se de que material estará hecho, pero por lo menos tiene que ser kriptonita o algo parecido. Kripton queda muy lejos de la Tierra ? a lo mejor me paso estas vacaciones a ver que tal va lo de mi cristal...
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