viernes, febrero 04, 2005

Calcetines

Hace algunos días me ronda el recuerdo de una conversación en la cabeza. Aparece repentinamente, sin previo aviso, durante los momentos mas inoportunos.....la vista de un jefe a la oficina, la consulta telefónica de un cliente...con lo cual la situación es más que incómoda.
Por lo tanto, he decidido aunque sea modo escueto plasmarla por esta vía a ver si así me la saco de la cabeza.
Dicen los psicólogos que cuando hablas de una cosa que te preocupa, y la exteriorizas, te despojas de alguna manera de ella.
Y en eso estoy.
Un día, no recuerdo bien si en el transcurso de una comida o de una cena en casa de Antonio en Barxell, se debatió abiertamente entre los comensales acerca de la manera en la que las personas doblabamos los calcetines para meterlos en el cajon... Yo contesté rapido cuando me tocó el turno;" los doblo metiendo uno dentro del otro y volviendolos a doblar sobre si mismos". Lógicamente esta "manía" es educacional...quiero decir, yo doblo los calcentines como mi madre me enseñó.
Pues bien, esto era antes.
Hace algunos dias me soprendí a mi misma utilizando una técnica bastante distinta para el desarrollo de esta actividad...y el resorte de aquella convesación saltó en mi cerebro como palomitas de maiz en un palomitero callejero...¿Donde aprendí esta segunda técnica? ¿La he rescatado haciendo mía la técnica de cualquiera de los comensales -no recuerdo bien de quién- de aquel banquete? o como sugiere Rosa Montero vivimos vidas diferentes a la nuestra mientras dormimos y de ahí adoptamos diferentes costumbres que nuestro otro "yo" realmente si posee?
Sea por el motivo que sea, no logro quitarme de la cabeza lo que en un momento fue una amena y divertida conversación, y cada día me horroriza més enfrentarme hasta lo que ahora era la facil tarea de doblar calcetines.

Efectivamente, parafraseando a Picasso; la inspiracion, llega trabajando.


9 comentarios:

Gilito dijo...

¿Los calcetines se doblan? no jodaa !!!

Gilito dijo...

Lo veis? a veces...estoy tannnnn cansado...

Cripema dijo...

La importancia de doblar calcetines: llevo media hora intentando encontrar un par adecuadamente emparejados y esta siendo mision imposible. He decidido tomarme un respiro de esta ardua tarea....Pero tengo los pies helados.
¿Y si me voy con sandalias? Como estamos en carnaval...

Micropene dijo...

La solucion para este problema la he encontrado en los leotardos, que jamás se desparejan. De hecho me llaman el Nureyev del Plà.

Cripema dijo...

Querido micropene, como se nota que no te has puesto unos leotardos en tu vida...
Si hubieras sido niña de 6 años alguna vez, no hablarias de "ese par de cabrones" con tanta ligereza..
Los leotardos podrian erigirse en la categoria de "los peores amigos de una niña". A mi me dices "leotardos" y me evoca a la mente un roce irritante en la entrepierna... Para entenderlo solo teneis que hacer un facil experimento:
Se cogen unos leotardos, bien de una talla inferior a la adecuada o bien con el elastico superior "flojo", introducis las piernas, os poneis una faldita encima y hala! a la calle. Para el experimento es suficiente con una par de horas...(si aguantais)
A los pocos minutos notareis como la lana se va resbalando por los muslos quedando lo que se llama "el tiro" a uno o dos centrimetros de vuestros genitales, creando a su vez una bolsa de aire y rozandose un pequeño trozo de muslo contra otro (eso, en el caso de que hayais conseguido que al poneroslos no se os queden totalmente retorcidos, que esa, sería otra historia...)
La experiencia, os aseguro, puede ser espeluznante, aún así, os animo a ella. Tal vez despues de ella, podais entender, queridos "bloggers" masculinos, un poco más a todas aquellas que integramos este "genero" al cual yo tambien pertenezco.

Sin acritud.

Cripema dijo...

Querido Xaturriauu,
Al leer tus comentarios se me ha ocurrido un regalo perfecto para tu próximo cumpleaños...
"Leotardos con agujero", me consta que pantys sí que existen, los vi una vez en un sex shop (por cierto sufrí un irreparable daño psicologico al verlos) solo es cuestion de encontrar unos mas gorditos..asi de lana o similar....
Te mantendré informado de la busqueda.

Micropene dijo...

Quizás olvidé decir que los leotrados que yo uso me los diseñó la NASA con una sabia combinación de polímeros de táctel. Mis leotardos aeronáuticos nunca se dan de sí y además son impermeables, lo que me permite aliviarme encima sin vergüenza ni escocores.

Cripema dijo...

Querido Micropene,
Lo que seguramente olvidaron los ingenieros de la NASA al diseñar tus nada convencionales leotardos fue añadir algun componente desodorante....
Ahora entiendo ese desagradable olor a orín cuando los vistes....

Anónimo dijo...

No, Cripema, no... Que el no huele a pesar de ser fondón. Creo que yo despido más olor que él. No ho sé, un síndrome... Por supuesto no es que apeste pero reconozco que soy de los que sudan.

La LASA (otra vez Cantó & (xe, qué bonica la &, Riera) debería haberte inventado algo en lugar del aparato de Hannibal Lecter, como el chico de la burbuja, que por cierto era John Travolta.